
Nunca se me hubiera pasado por la cabeza lo que me ha ocurrido, es muy excitante, es especial, maravilloso y la primera vez que compartía sexo y seguro que no te imaginas con quien.
Mi padre murió cuando yo era un niño, apenas le recuerdo, 15 años después mi madre se casó por segunda vez, yo no me opuse, ya que tenía y tengo mi propia vida, ella me crió y en fin, ahora le tocaba ser feliz.
Mi nuevo padre se ganó mi cariño a pulso, a pesar de mis constantes críticas. Mis amigos solían venir a casa, él era y es muy simpático con todos y todas, nada me hacía imaginar hasta que punto llegaba su simpatía.
Hasta que una tarde regresé a casa por un fuerte dolor de cabeza se suponía que no tenía que haber nadie en ella, ya que los dos trabajaban, pero dio la casualidad que mi padrastro estaba dentro.
Digamos que lo pillé con las manos en la masa.
En la masa de una de mis amigas, él es un hombre que le gusta cuidarse.
Imagínate, entras por la puerta de tu casa y te encuentras con unos jadeos incesantes que salen de la habitación de tus padres, primero sientes vergüenza de romperles el plan, como no se callan los espías, y después descubres que aquellos pechos duros, esa melena rizada y clara no pertenece a tu madre.
Abrí lentamente la puerta, era Lucía, una de mis amigas, estaba follando con mi padrastro.
No me veían, pero yo me iba calentando.
Desde mi posición veía completamente como la bombeaba, como sus manos apretaban sus pechos, mientras que su cuerpo se agitaba en dirección de los empujones y embestidas.
Pude imaginarme como la penetraba y después sacaba su gran polla y se la ofrecía para que ella la lamiera.
Yo estaba como una moto, mis manos ya tenían fuera la mía y la agitaban pero eso me parecía poco.
Miraba como le cabía toda por la boca, y esa pícara mirada de loba tragando la saliva.
Después mi padrastro, comenzó a chuparle el coño, ella abría sus piernas.
Extendida sobre la cama, con el culo a pulso en el aire, mientras que él estaba de rodillas lamiendo, chupando.
Me acerqué, era demasiado para dejarlo pasar.
Ellos estaban tan metidos en su sexo que no escucharon mis pasos.
Entonces colocándome a la altura de la cabeza de ella le mostré mi polla, no se sobresaltó, más bien parecía que la estaba esperando, la agarró y la chupó de la misma forma que se lo había hecho a mi padrastro.
Siguiendo los mismos movimientos que él, la lengua se introducía por su conejo mojado chasqueando y ella me penetraba tal y como él le marcaba.
Vivir aquella escena fue apasionante.
Mis huevos eran arrastrados por su lengua, parecían canicas dentro de su boca.
Me hubiera podido correr, sólo mirando y dejando que me masturbara con su boca, pero esa situación quizás no se repita más por lo que necesitaba follarla.
Me recosté en la cama, mi padrastro no puso pega, ni mirada extraña, él sólo continuaba.
Ella se colocó encima de mi cuerpo y así sentada sobre mi polla dejó que la penetrara, su coño estaba a punto, caliente mojado, mi polla se deslizó sin problema.
Estaba estrecho, bombeaba lentamente hasta que la hice toda mía, en ese momento sentí una opresión no reconocida.
Era una sensación extraña, me excitaba y me impedía agitarme a la vez, el roce era mucho más placentero a pesar de no poder agitarme.
Entonces me di perfecta cuenta de que ese algo que me oprimía era la polla de mi padrastro que acababa de perforarle el culo.
Ella gemía de placer, mientras me miraba a los ojos, apenas teníamos espacio para movernos, pero no importaba, los tres sexos unidos sin espacio, apretados, y ese simple roce nos llevó a estallar, a la vez, notaba como ardía, como me mojaba por mi leche y por sus flujos, y a la vez el chorro de semen que calaba en calor hasta mi glande.
Gritamos agitados.
Ella pedía más y no salimos hasta que paró de moverse.
Al salir el suelo quedó completamente mojado.
Después hablando resulta que me fue a buscar a mí, estaba caliente y se encontró con mi padrastro al que decidió follarse.
Y mira por donde, la follamos los dos.
Es un secreto entre los tres.
Intentamos coincidir un día no muy lejano y repetir, hacer cosas nuevas y no descartamos que sea otra chica.
Ya sabes, si te apetece o conoces alguna, avísanos.
Deseo. Año 2004.
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