lunes, 3 de mayo de 2010

Zorras de playa



El paisaje no podía ser más fantástico: el puerto, gaviotas, el faro, barcos que llegan, barcos que parten hacia la mar ...... y una arena fina y anaranjada que invitó a Dean a descalzarse. El agua estaba muy fría y por la hora -las 17.50- ya no merecía la pena darse el primer baño, tal vez a la luz de la Luna el agua se recalentaría un poco ..... pero de momento se conformó con sentarse en el suelo y contemplar el horizonte. Le relajaba bastante el sonido de las olas y ese olor marinero único de estos lares. Encendió un cigarrillo y con la primera calada casi se ahoga con aquel golpe de tos que le produjo aquella visión: tres nenas y un perro aparecían desnudas como la madre que las parió ante sus ojos, envueltas en risitas, caricias, besitos y una aparente excitación ..... ¿o acaso era producto de su imaginación?. Pero no, se acercaban cada vez más hasta él ... La más alta era rubia por arriba y por abajo:

- Hola, me llamo Angela! .... -y le acarició el pelo dejando a la altura de su vista aquel coñito rubito que decía mucho de ella, un coñito rubito en verdad .... escasean tanto ..... -qué delicia .... mmmmmm .......

La segunda que se acercó hasta él tocando sus labios con aquel dedo de uña larga pintada en fuscia era más morena tanto de piel, como de pelo y felpudo .....

- Hola, me llamo Fátima¡ .... jajajaja¡¡¡

Ya sabía lo que les pasaba, andaban, seguramente, un poco colocadillas y, claro .... liberadas ...... La tercera y última nena, la que llevaba un perro mediano y aparentemente bastante bonachón, era pelirroja, aunque seguramente tintada y su coñito no le adjuntó ninguna pista porque estaba peladito por completo, de modo y manera que el maldito chochete le dejaba ver claramente su pliegue, su raja, y a Dean, especialmente, siempre le habían provocado bastante morbo y una excitación especial los coñitos pelados de las nenas. Por supuesto, también se le acercó echándosele encima con su provocadora risita y atrapando en un instante su paquete, que empezaba ya a hacer cosas raras con tanta nena desinhibida suelta ..... y un perro que se fue directamente al agua, pobre, tendría calor .....

- Hola, guapo, me llamo Amanda. ¿Tú crees que podrás apagar el calor sofocante de estas tres ardientes zorritas? .....

- Bueno ..., yo diría que si sigues así, nena, frotándome el nabo tan magistralmente voy a empezar por tí, a comerte este coñito pelado que me vuelve loco ....

- Ah, sí?, cachondo?, a ver ... a ver ..... uy¡¡¡, cómo está esto ..... nenas¡, venid a ver esta maravillosa manguera, vosotras creeis que habrá para las tres?

- A ver, a ver -exclamaron todas arremolinándose a su alrededor- uy, sí, yo creo que sí, dijo una, pues ...... bueno, habrá que conformarse, dijo otra, está tan solito, pobrecito, túmbate, que nosotras te quitamos la ropita .... jajaje¡¡¡¡-seguían riéndose como posesas, pero claro, a Dean eso le daba más que nada igual ....-

Tumbadito, se dejaba hacer. Desde allí podía contemplar mucho mejor aquellos coñitos calientes y salidos e intentaba alcanzar alguno que otro con la puntita de sus dedos.

- Anda, pero si ya estais húmedas, cabronas¡

- Nosotras siempre procuramos estarlo para que falos como éste no nos rompan en dos, aunque .... bueno, tenemos un secretillo: Fátima se quedará contigo mientras nosotras te lo enseñamos, observa ......

Alzó la cabeza pero sin levantarse, justo apoyarse en los codos porque Fátima se había tumbado en la arena y besaba, acariciaba, chupaba y rechupeteaba sus huevos y entonces, claro, no quería moverse más de lo justo ... Amanda y Angela se tumbaron en la orilla abriéndose bien de piernas la una y justo a su lado la otra. Por lo visto era la clave de adiestramiento para que Tini -nombre del perro- se acercara a olisquear entre el coñito de Amanda y lo lamiera una y otra vez hasta que la muy zorra quedaba satisfecha.

- Oh, Tini, sí, sigue así, perrito bueno, muy bien, qué gusto, agggggghhhh ..... Angela, cuando vio la carita de placer de su amiga le puso su coñete en la boca agazapándose sobre ella:

- Chupa tú también, puta ..... que me estás poniendo muy cachonda, mira qué caliente está mi coño, refréscamelo, ah, sí, eso es, méteme el puño también, loca, cómo follas, cabrona ....¡¡¡¡¡

De pronto, rebosantes de lechada femenina, todas se fueron a bañar, un baño rápido y volvieron mojaditas y frescas a mi lado mientras el perrito jugaba con un palito en la orilla. Por fin me iban a dejar lucirme a mí, que tenía ya el rabo tan estirado que me dolía desde la punta del capullo hasta el último nervio de mis sobados huevos gracias a Fátima que me había hecho una gran mamada.

A mi alrededor entre las tres las unas acariciaban el sexo y las tetas de la otra, se miraban, se chupaban las lenguas ....... querían que empezara yo mismo, a elegir ...... de modo que opté por tumbar a una, a Amanda, mismamente, abrirle bien las piernas y follar y follar hasta escuchar sus lamentos de ansiedad porque lo hiciera más aprisa. Entonces Fátima y Angela se entretenían en un particular sesenta y nueve pero cerca de mí. Yo las veía meterse sus asquerosos dedos, su lengua, y hasta cuatro dedos en aquellas rajas que me hubiera gustado poseer todas a un mismo tiempo, pero sólo tenía una polla, dura, maciza, juguetona, pero sólo una ....

- Nenas, acariciadme, oh, nenas, os quiero besar, besadme, y así lo hicieron. Obedientes, se pusieron de rodillas ante mí sin aplastar a su amiga y mientras una me besaba ardientemente, la del coñito pelado, me dejaba acariciarlo y penetrarlo todo él con mis dedos mientras ella buscaba mis huevos para masajearlos en movimientos circulares que me transportaban a las mil y una noches de placer. Amanda quería ponerse a cuatro patas, yo por supuesto la dejé y empecé a follarme su culito también, despacito primero y cada vez más y más deprisa. Al escuchar sus lamentos y sus botes, Angela fue en su ayuda a taponarle la boquita con la suya, atrapando su lengua no podría llamar la atención de Tini, al que ya se le habían empinado las orejillas y quizás algo más ...., lo que aprovechó Fátima para tumbarse debajo de ella y saborear su jugosa pepita juguetona, abrazar todo su trasero y comérsela como a una raja de melón.

Por lo visto todas querían su ración de polla, de modo que Fátima y Angela empezaron a protestar y hubo que cambiar de coñito, primero una y después la otra, por delante y por detrás, parecían insaciables. Simplemente rotábamos como si de una cadena de pijos y chochetes se tratara, comer, chupar, lamer, follar, frotar ..... Entre las tres me dejaron más seco que un higo -seco- y aunque tardé tres días en recuperarme, valió la pena. Sin duda, volveré a aquella playa sin tardar demasiado ..... sobre todo porque cuando se corrieron, las muy zorras, soltaron mi leche entre las tres, que deboraban mi cipote con sus tres bocas de fresa, a cada cual más succionadora, y por la despedida:

- By, darling, volveremos a vernos, seguro, machote, torero¡¡¡¡¡, guapo .....

Maria Silvia Cano. Año 2003.

No hay comentarios:

Entradas más populares del blog