sábado, 5 de junio de 2010

Lo he dejado empalmado





Estoy muy cabreada. Me acabo de enterar que mi marido me pone los "cuernos" con otra. Estoy muy furiosa. Una vez se me ha pasado el rebote inicial empiezo a maquinar un plan para vengarme. Le voy a dejar pero antes le voy a dar su merecido. Lo he hablado con mi mejor amiga y me ha propuesto una idea estupenda. La vamos a llevar a la práctica. Me ha animado mucho que mi amiga me apoye en esto. Y me ha animado mucho más que se me ofrezca a llevar a cabo el diabólico plan.

Como cada viernes por la noche voy a ir con mi marido al bingo. A él le encanta. A mí no tanto pero me lo paso bien. Esta noche como casi siempre bebe. Jugamos bastantes partidas. A media noche llega mi amiga sola al bingo y viene a nuestro encuentro. Ella hace como si el encuentro es una sorpresa pero en realidad lo habíamos planeado antes. Con su llegada mi marido se vuelve más animoso y nos quedamos jugando hasta altas horas de la madrugada. Al final ya quedamos nosotros solos en un privado.

Tal y como lo habíamos planeado con mi amiga empezamos nuestro plan ...

En el momento que mi marido va al lababo aprovechamos para cambiar las cartas. Una vez regresa mi amiga propone jugar de tal forma que cada vez que se pierda una partida habrá que poner una prenda de vestir sobre la mesa. Mi marido acepta encantado y sorprendido a la vez. Continuamos jugando. Esta vez con las cartas trucadas él gana todas las partidas. Con su buen juego pronto nos vamos desnudando hasta que nos quedamos las dos en braguitas. Su cara de perplejidad nunca se la había visto igual. Tuviera un cazo bajo su barbilla pronto la tendría llena con sus babas. Estaba el hombre que se salía de sí.

En la siguiente partida voy y pierdo de nuevo. Es tan tonto que no se da cuenta que tanta mala suerte es casi imposible. Total que de acuerdo con las normas que habíamos propuesto inicialmente me toca sacarme el tanga. Realmente estoy segura que llegado a este punto él pensaba que el juego iba a terminar pero nuestro plan no iba por este camino. Así que ante su sorpresa y, ayudada por mi amiga, me quito el tanga y me quedo tumbada sobre la mesa. Mi amiga se tiende hacia mi coño para excitarme y él dubitativo acaba dirijiéndose hacia uno de mis pezones.

Nuestro plan funciona a la perfección. Se lo ha tragado. Vamos a empezar a ejecutarlo ... Llegado a este punto dirijo mi mano hacia sus pantalones y le toco la entrepierna. Ya está empalmado. La tiene bien tiesa. Le abro la cremallera del pantalón y le saco el rabo. Nos llega su gran polla y entre las dos empezamos a chupársela. Que yo sepa mi marido nunca ha estado con dos chicas juntas por lo que creo que su estado de ánimo debe ser alucinante.

Mientras mi amiga se la sigue chupando yo la acabo de desnudar. Antes de que le acabe de quitar el tanga ya dirijo mi lengua hacia su clítoris. Va a ser la primera en follarle y tiene que estar bien a punto.

Le voy lamiendo todo el coño hasta que se lo noto bien mojado.

Con una mirada de complicidad entre las dos se sienta sobre mi marido y lo empieza a cabalgar. Mi amiga está buenísima y mi marido seguro que está totalmente confuso pensando cuál debe ser la lotería que le ha tocado hoy. Pero nosotras vamos a ponernos muy cachondas y a intentar excitar todo lo que podamos a nuestro semental.

Le follamos de tal manera que no le dejamos que nos penetre hasta el fondo. Le dejamos que nos entre sólo la punta de su capullo. Así conseguimos poco a poco que le le ponga cada vez más gorda y excitada. Llega un momento que el hombre ya parece que llega a su punto final y le cortamos la marcha. Una vez le ha bajado un poco ese punto final le hacemos un excitante cambio de pareja. Voy a empezar a follármelo yo.

Mientras él me pone su polla en mi coño, controlando yo que no me la meta hasta el fondo para que no vaya a correrse el muy mamón, mi amiga me lame mi clítoris.

De la cabalgada que le hago se va a acordar toda su vida. Le doy con todo mi cuerpo un meneo alucinante. Ante su cara mis tetas le pasan por delante una y otra vez. El plan está funcionando a la perfección. Se deja follar encantado. Nosotras, en cambio, procuramos siempre no darle en los cojones y jugar sólo con su glande consiguiendo lo que buscamos que se excite hasta que rebiente.

Yo con el folleteo que le estoy metiendo y de pensar lo bien que me está saliendo el plan me llega el orgasmo. Le dejo la polla bien mojada con mis jugos vaginales. En cambio, a él aún no le ha llegado el momento culminal. Aún y así otra vez parece que está a punto de correrse y le cortamos el rollo. Esta vez mi amiga le tiene preparada una crema excitadora y le untamos la polla con ella. Dicen que sus efectos son peores que un par de viagras. Para que el reluciente nabo esté a punto se lo chupamos entre las dos con nuestras lenguas. Y una vez lo tenemos a tono mi amiga va a follárselo de nuevo.

Me sorprende mi amiga lo experta que es en estos temas. Se lo pone de todas las posturas imaginables. Está como una moto. Yo le tengo que seguir sus movimientos de cerca. Quiero placer para ella y a la vez mantener a nuestro follador sin que se corra. Todo un encaje de bolillos en esta situación. Pero la suerte está de nuestro lado y finalmente le llega a ella el orgasmo. Está como en el cielo. Se muere de placer.

Satisfechas las dos. Contentas y exultantes de alegría y placer vamos a rematar la jugada ...

Es el momento culminante de nuestro plan. Nos ponemos ya como si fuéramos a buscar su eyaculación. Está que se sale. Mi amiga le coge su pene y le da una mamada en la punta de la polla sensacional.

Yo le hago lo mismo. Le cojo su polla y le hago una excitante mamada final. Le voy mirando atentamente su reacción. Cuando está en ese punto ya que pide más acción para acabarse de correr ... ¡Se la dejo de mamar! ¡Se queda empalmadísimo! ¡Qué se joda el muy cabrón! Esta vez se va a quedar con las ganas ... ¡Nos largamos! Mientras nosotras nos vamos complacidas y riéndonos él se queda allí con su merecido ...

Miquel J. Pavón i Besalú. Año 2002.

No hay comentarios:

Entradas más populares del blog