
Salí de la oficina y me fui a casa rápida, venía el fontanero para arreglarme la tubería del fregadero que tanto tiempo hacía que goteaba. Llegué a casa y como aún era temprano, me di una ducha. En cuanto salí de la ducha, tocaron al timbre, lo que provocó que tuviese que salir casi sin secarme, con el pelo chorreando y con el albornoz puesto ... cuando abrí la puerta casi me muero. Yo esperaba a un viejo sudoroso y con una mezcla de olor entre tabaco y tubería sucia ... me encontré con todo lo contrario: era alto, moreno, con olor a colonia infantil, y con un uniforme impecable, me dio las buenas tardes y agarrando su caja de herramientas, entró y preguntó dónde estaba la rotura ... dudé entre decirle la verdad o amarrarle del brazo y conducirle hacia mi habitación para que me arreglara a mi en lugar de arreglar el fregadero. Pero finalmente le indiqué donde estaba la rotura, fuimos hacia la cocina y una vez en la puerta, me guiñó el ojo y como todo un caballero me deja entrar primero. Le indiqué donde estaba la rotura y mientras me apartaba para que él pudiese trabajar bien, una brisa con olor a bebe inundó mi cuerpo. haciendo que sólo pensase en aquel chico follándome como loco mientras el agua de la tubería azotaba nuestros cuerpos deseosos de placer, y a juzgar por cómo respiraba, él también estaba deseoso de follarme.
Él se puso manos a la obra mientras yo alucinaba mirando como trabajaba y como podría trabajar en mi cama ... cuando de repente levantó la mirada y mientras yo me acercaba más a él haciendo así que su piel rozase la mía, comenzó a acariciar mis piernas mientras yo me desprendía del albornoz, separó mis piernas y mientras seguía acariciando, comenzó a lamer mi coño que ya estaba más que húmedo ...
Jugaba con su lengua y mi clítoris mientras sus manos suaves no paraban de acariciar mis piernas, mientras yo casi mareada del placer que aquella lengua me estaba produciendo ... lamía mi coño como si de un helado en pleno agosto se tratase ...
Su saliva se mezclaba con el flujo que mi vajina desprendía del azote de placer que le provocaba esa lengua posesa ...
Mientras él agarraba mi culo fuertemente mientras chupaba y lamía mi coño deseoso de alcanzar el mayor de los orgasmos ... mientras yo acariciaba mis pechos mientras gemía como una perra en celo. Un calor profundo azotaba mi cuerpo haciendo que un sudor frío cubriese cada poro de mi piel. Avisándome así que el mayor orgasmo producido estaba a punto de estallar en mí ... y aquella lengua húmeda no paraba de dar lametazos contundentes dentro y fuera de mi coño húmedo y excitado ... mientras apretaba mi culo fuertemente acercando así más aún mi coño a su boca, que no paraba de lamer mi coño, y mi cuerpo estaba ya a punto de reventar por dentro ... mis gemidos eran más intensos, tanto como sus lametazos, cuando de pronto una ola de placer cubrió mi cuerpo haciendo que me corriera en la boca de aquel apuesto fontanero. Grité como una loca mientras el placer se hacía dueño de cada poro de mi piel. Desde aquel día cada mes pago una factura de ... rotura de tuberías ... ;-)
Gisele. Año 2003.
Él se puso manos a la obra mientras yo alucinaba mirando como trabajaba y como podría trabajar en mi cama ... cuando de repente levantó la mirada y mientras yo me acercaba más a él haciendo así que su piel rozase la mía, comenzó a acariciar mis piernas mientras yo me desprendía del albornoz, separó mis piernas y mientras seguía acariciando, comenzó a lamer mi coño que ya estaba más que húmedo ...
Jugaba con su lengua y mi clítoris mientras sus manos suaves no paraban de acariciar mis piernas, mientras yo casi mareada del placer que aquella lengua me estaba produciendo ... lamía mi coño como si de un helado en pleno agosto se tratase ...
Su saliva se mezclaba con el flujo que mi vajina desprendía del azote de placer que le provocaba esa lengua posesa ...
Mientras él agarraba mi culo fuertemente mientras chupaba y lamía mi coño deseoso de alcanzar el mayor de los orgasmos ... mientras yo acariciaba mis pechos mientras gemía como una perra en celo. Un calor profundo azotaba mi cuerpo haciendo que un sudor frío cubriese cada poro de mi piel. Avisándome así que el mayor orgasmo producido estaba a punto de estallar en mí ... y aquella lengua húmeda no paraba de dar lametazos contundentes dentro y fuera de mi coño húmedo y excitado ... mientras apretaba mi culo fuertemente acercando así más aún mi coño a su boca, que no paraba de lamer mi coño, y mi cuerpo estaba ya a punto de reventar por dentro ... mis gemidos eran más intensos, tanto como sus lametazos, cuando de pronto una ola de placer cubrió mi cuerpo haciendo que me corriera en la boca de aquel apuesto fontanero. Grité como una loca mientras el placer se hacía dueño de cada poro de mi piel. Desde aquel día cada mes pago una factura de ... rotura de tuberías ... ;-)
Gisele. Año 2003.
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