martes, 4 de mayo de 2010

Clase



Era un día lluvioso y además el frío era tan intenso, que después de haber caminado un rato hacia la parada del autobús, mis pies estaban ya congelados. Llegué a clase y lo único que me apetecía era entrar en calor, así que me senté en la primera fila, para que el calor del radiador que utilizaba el profe, alcanzase mi cuerpo frío.

Durante los primeros minutos de clase, mi cuerpo seguía helado, pero poco a poco con el calorcito de la estufa y las miraditas del profe, mi cuerpo entraba en calor. Sin hacer mucho ruido me quité el abrigo, que muy sigilosamente coloqué en el respaldo de mi silla, a todo esto el profe no dejaba de mirarme y la verdad eso había ayudado a que mi cuerpo entrase antes en calor, puesto que el profe estaba muy pero que muy bien …

Siempre vestía de impecable traje sastre, aunque en su muñeca contrastaban unas pulserillas de hilo de esas típicas de chicos surferos, y es que aunque él fuese muy serio en la facultad, los fines de semana bajaba a la playa para pasarse el día surfeando y fumando porros con un par de amigos que también estaban muy bien.

Mientras él no paraba de mirarme mi cuerpo no paraba de aumentar su temperatura, y por su puesto mi coño estaba cada vez más húmedo con sólo pensar en su cuerpo desnudo acariciando el mío mientras la arena de la playa envolvía nuestros cuerpos … de pronto terminó la clase y yo estaba cachonda como nunca … así que me quedé sentada en mi pupitre para hacerle unas consultas al profe. Y en cuanto el aula se quedó vacía él se dirigió a la puerta y la cerró con llave, y sin mediar palabra se acercó a mí y acariciando mis pechos comenzó a desnudarme y a besarme con lujuria y pasión, mi coño estaba húmedo y cachondo y mientras él me desnudaba yo hacía lo propio con él, su polla era grande y estaba durísima y sin esperar ni un minuto comenzamos a follar sin tener en cuenta que estábamos en clase y que podíamos ser sorprendidos … su polla entraba y salía de mi coño tan rápido que mi cuerpo se estremecía casi sin control, mientras él no paraba de acariciar mis pechos mientras su lengua se entrelazaba con la mía fundiendo así las salivas de los dos, mientras él no paraba de penetrarme, yo notaba como el placer recorría mi cuerpo suavemente hasta hacer que me corriera sin esperar a que lo hiciese él, entonces él sacó su polla de mi coño y metiéndomela en la boca, me incitó a que acabase su placer, comencé a chupársela mientras él agarraba mi cabeza para dirigirme. Chupaba y chupaba mientras él gemía y amarraba mi cabeza fuertemente, hasta que de repente yo no podía casi ni respirar mientras chupaba y lamía su polla que finalmente explotó en placer corriéndose así en mi boca, mientras yo sólo chupaba y lamía aquí semen del profe mientras en se estremecía de placer por tan buena felación …. Por supuesto me aprobó.

Gisele. Año 2003.

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