
No me gusta nada trabajar en el turno nocturno, y aún menos hoy con este dolor de cabeza, creo que me iré a casa, hace días que no me siento muy bien.
En el camino a casa, no enciendo ni la radio, la verdad es que creo que estoy ardiendo, debo de tener fiebre, estoy deseando llegar, tomar una aspirina y dormir.
Hay una puta, que raro no havia visto nunca ninguna por esta carretera, y no veas que polvo tiene, lástima de dolor de cabeza, si no ya vería como le quitaba yo el frío de golpe.
Aparco el coche, y entro en mi portal, todo está en silencio, no me extraña, a estas horas, bueno, descansaré hasta mañana.
Abro la puerta de casa, no haré ruido, ya que mi mujer se asustaría, intentaré no tropezar con nada.
Me dirijo a mi habitación para poder quitarme la ropa y colocarme el pijama, escucho ruidos, mi corazón se acelera, podría ser un ladrón.
Me acerco sigilosamente, con más miedo que otra cosa, pero he de hacerlo, abro la puerta poco a poco, lentamente para descubrir una mujer desnuda, galopando sobre no sé quien.
ES MI MUJER, reacciona, me entra una mala leche, pero decido pensar y miro, en silencio.
Veo cómo mi mujer esta follando con otro.
Sudan, gritan y cabalga como una loca, su culo sube y baja, se me está poniendo tiesa.
Ella, se baja y empieza a chuparle la polla como una loca, hasta dentro toda, muy adentro, JODER, como me pone, se le cae el líquido de él por la comisura de los labios, me excita, estoy enfadado, no sé qué hacer, pero tengo la polla más grande que nunca, pidiéndome guerra, y el verla a ella así con el culo en pompa y ese agujero mirándome a mi ……………. Ummmmmmmm.
Se la come, continúa chupándosela, mientras él suda como un cerdo, y le introduce sus dedos por su sexo, le tiene 4 dentro.
No sabía que mi mujer follara así.
Ante la duda, decido aceptar la realidad, estoy tan fuera de mí y mi excitación es tal que me acerco, y empiezo a chuparle el culo a ella, asombrada me mira pero continua, así formamos una cadena, ella le chupa la polla a él y yo le como el coño a ella.
Le paso mi verga por el culo, estoy a mil, el otro esta aún más excitado.
Los separo para que coloque mi polla entre sus tetas, eso me excita y el otro se la mete por la raja del conejo, por que el culo es mío, es para mi pene.
Me la chupa … se la come … se la introduce tan adentro que estoy apunto de reventar.
Decido que es hora de follarme su culo, ella se arquea, se abre para mí, él se hace una paja delante de nuestros ojos, mientras mi mujer, le chupa los huevos, los muslos.
Se la meto tan adentro, que se le escapa un gemido, no me importa, yo estoy disfrutando y noto como ella está caliente, sé que le gusta.
Creo que voy a estallar, mi leche entra en su culo, saliendo de mi polla y arde, ……….. qué placer, y mientras veo como el otro se lo hace en la cara de ella, que no para de chupar la leche que se cae en la boca.
Disfruto entrando y saliendo, ahora se corre ella, ummmmmmmmmmmm, su sexo se humedece, se mueve como poseída.
Me gusta, chorrea, y continúo moviéndome dentro de su culo, hasta que me pide que pare, no puede más, nos tumbamos los tres en la cama, cansados sudorosos, y nos miramos.
Acabamos de descubrir, el sexo en su más puro placer.
Pero, sigo odiando el turno de noche.
Deseo. Año 2003.
En el camino a casa, no enciendo ni la radio, la verdad es que creo que estoy ardiendo, debo de tener fiebre, estoy deseando llegar, tomar una aspirina y dormir.
Hay una puta, que raro no havia visto nunca ninguna por esta carretera, y no veas que polvo tiene, lástima de dolor de cabeza, si no ya vería como le quitaba yo el frío de golpe.
Aparco el coche, y entro en mi portal, todo está en silencio, no me extraña, a estas horas, bueno, descansaré hasta mañana.
Abro la puerta de casa, no haré ruido, ya que mi mujer se asustaría, intentaré no tropezar con nada.
Me dirijo a mi habitación para poder quitarme la ropa y colocarme el pijama, escucho ruidos, mi corazón se acelera, podría ser un ladrón.
Me acerco sigilosamente, con más miedo que otra cosa, pero he de hacerlo, abro la puerta poco a poco, lentamente para descubrir una mujer desnuda, galopando sobre no sé quien.
ES MI MUJER, reacciona, me entra una mala leche, pero decido pensar y miro, en silencio.
Veo cómo mi mujer esta follando con otro.
Sudan, gritan y cabalga como una loca, su culo sube y baja, se me está poniendo tiesa.
Ella, se baja y empieza a chuparle la polla como una loca, hasta dentro toda, muy adentro, JODER, como me pone, se le cae el líquido de él por la comisura de los labios, me excita, estoy enfadado, no sé qué hacer, pero tengo la polla más grande que nunca, pidiéndome guerra, y el verla a ella así con el culo en pompa y ese agujero mirándome a mi ……………. Ummmmmmmm.
Se la come, continúa chupándosela, mientras él suda como un cerdo, y le introduce sus dedos por su sexo, le tiene 4 dentro.
No sabía que mi mujer follara así.
Ante la duda, decido aceptar la realidad, estoy tan fuera de mí y mi excitación es tal que me acerco, y empiezo a chuparle el culo a ella, asombrada me mira pero continua, así formamos una cadena, ella le chupa la polla a él y yo le como el coño a ella.
Le paso mi verga por el culo, estoy a mil, el otro esta aún más excitado.
Los separo para que coloque mi polla entre sus tetas, eso me excita y el otro se la mete por la raja del conejo, por que el culo es mío, es para mi pene.
Me la chupa … se la come … se la introduce tan adentro que estoy apunto de reventar.
Decido que es hora de follarme su culo, ella se arquea, se abre para mí, él se hace una paja delante de nuestros ojos, mientras mi mujer, le chupa los huevos, los muslos.
Se la meto tan adentro, que se le escapa un gemido, no me importa, yo estoy disfrutando y noto como ella está caliente, sé que le gusta.
Creo que voy a estallar, mi leche entra en su culo, saliendo de mi polla y arde, ……….. qué placer, y mientras veo como el otro se lo hace en la cara de ella, que no para de chupar la leche que se cae en la boca.
Disfruto entrando y saliendo, ahora se corre ella, ummmmmmmmmmmm, su sexo se humedece, se mueve como poseída.
Me gusta, chorrea, y continúo moviéndome dentro de su culo, hasta que me pide que pare, no puede más, nos tumbamos los tres en la cama, cansados sudorosos, y nos miramos.
Acabamos de descubrir, el sexo en su más puro placer.
Pero, sigo odiando el turno de noche.
Deseo. Año 2003.
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