lunes, 3 de mayo de 2010

Super sexy



Liliana trabajaba en el “super” del barrio. No era demasiado grande, ni el “super” ni el barrio, pero los fines de semana, la verdad es que no le faltaba trabajo de cara al público cobrando en la caja ....

De lunes a viernes, pues era más las marías de la calle, y colocar todo el género que traían los camiones, cada producto a su sección: alimentación, bebidas, latas, fruta, verdura, género fresco .... Desembalarlo, etiquetarlo y ponerlo en la estantería oportuna.

Un domingo que abrieron el “super” conoció a Jorge, un tipo alto, de un pelirrojo clarito, no el típico pelirrojo-colorao, de ojitos verdes, con un chándal y unas deportivas de número bastante grande .... manos bastante grandes ...... ¿cuánto más tendría aquel tipo ... grande .....?

Liliana, en cambio, era muy menudita, pelo negro, cortito y rizado, una chica del montón, pero muy agradable al trato y una linda sonrisa que no se borraba nunca de su rostro, tuviera mucho o poco trabajo, ella siempre encontraba algún quehacer: barrer, limpiar los cristales, o los estantes, o los servicios, ocuparse del teléfono, del almacén .... de lo que le hiciera falta a la jefa, Alicia, que por algo estaba tan contenta con la chica ....

Nada más verlo pasar por caja y tenerle que mirar aquellos ojos verdes y su pícara sonrisa .... mmmmmmmm, se derritió. Al rozar su mano con la de él para tomarle el producto que debía acercar al lector del código de barras ..... se estremeció y notó como sus partes femeninas, esas de la entrepierna, se humedecían ... uffffff¡

Jorge, cordialmente saludó a la muchacha:

- Buenassssss¡

- Algo más?, le preguntó ella, haciéndose la interesante ...

- Nada más, gracias.

- Pues son dos con diez, como el fortuna, jejeje¡¡¡

- Perdon?

- Ah¡, que no fumas?, claro ....., nada, ha sido una broma fácil, discúlpame.

- Por supuesto, estás perdonada -pero seguía mirándola completamente embrujado por la sonrisa de la niña ....

- Y .... adiós¡....

- Ay¡ -se le escapó un suspirito- adiós ......

- Jorge, me llamo Jorge ... y tú?

Bueno, menos mal, por lo menos le preguntaba algo al margen de lo habitual en caja ...

- Liliana ....

- Pues adiós, Lili, encantado ....

- Adiós, Jorge .... -otro suspirito.... -lo mismo digo .... ya nos veremos.

Alicia se reía apoyada en el quicio de la puerta del almacén y al salir aquel hombretón, se acercó a la caja para informar a su pupila:

- ¿Te gusta, verdad?

- Ufff¡, está más rico que el arroz con leche¡, sabes si es habitual?, porque yo es la primera vez que le veo por aquí ....

- A partir de hoy, lo será. Ha venido para instalarse en el piso de los Torres, aquel que alquilaban .... Es profesor de Educación Física, en el colegio ....

- Anda, qué bien¡, ya decía yo ....

Efectivamente, a partir de aquel día, Jorge y Liliana tuvieron muchas oportunidades para intercambiar mensajes ocultos a través de sus miradas. No estaba muy claro cual de las dos era la más ardiente, de modo que un día, aprovechando que Jorge había invitado a Liliana a tomar un café ..... le propuso una idea, quedarían para comer y después, en el Super, y a puerta cerrada, medirían sus ardores y algo más ...... El muchacho aceptó encantado, de modo que, 14.30 horas, Jorge ya no tendría ninguna clase más aquel día, camino libre hasta las cinco de la tarde que se volverían a abrir las puertas del Super .... recoge a su dama para comer, y ya en la comida, los pies bailaban debajo de la mesa y esas miradas de fuego se decían tantas cosas¡, pero debían guardar las composturas, estaban en un lugar público .... Más bien deprisita, terminaron de comer y llegó la hora señalada para dar rienda suelta a todo ..... Liliana, con el público pretexto de que le ayudara a bajar una cajita de un sitio muy alto, lo introdujo en el Super y tras el portazo y vuelta de llave que marcaba detrás de ellos la hora inicial de su soledad, lo abrazó empinándose todo lo que pudo para besarlo -comer de su boca, más bien ...- hasta que el muchacho la arrastró consigo para sentarse en unas cajas de latas de tomate de modo y manera que pudiera sentarse en su regazo y Liliana tuviera más facilidad de maniobra con su pelo, su cara, su boca y su pecho ... mientras él desabrochaba uno a uno los botones de aquel vestido vaquero tan complejo alcanzando así los frutos de su deseo. Liliana tampoco pareció manca y se apañaba muy bien allí sentada a despojar de ropajes a aquel cuerpo ardiente que le daría calor.

Ya desnudos y completamente pegados el uno al otro, Liliana se puso de rodillas en un cartón grande que paraba por el suelo, para mamársela a gusto a su ardiente invitado. Engullía una y otra vez aquel cipote hermoso mientras masajeaba las partes más blandas que encontró y los muslos de aquel joven que empezó a temblar como una hoja. Después lo montó y aquel sube y baja frenético despertaba en ella emociones y percepciones únicas que aunque la cansaban, no podía dejar de saltar y saltar mientras Jorge la aupaba ayudándola con sus dos manos a empujar hacia arriba el culo de la nena, rozando de paso su ojetillo bastante excitado también. Viendo que la ligera de Lili se las apañaba solita para saltar sobre su polla, se dedico a recorrer todo su cuerpo con aquellas manos inmensas y ardientes, despertando a la pasión cada poro de su piel: su pelo, su cara, sus labios, los párpados, el cuello, sus brazos, el vientre, la espalda, las piernas, los pies .... dedicando siempre una mayor y especial atención al culito de la muchacha -que por momentos se abría cada vez más como una flor en primavera- y a los senos saltarines, los que atrapaba de vez en cuando para estrujar, frotar y pellizcar.

- Mmmmmmm, Jorge, cómo me gustaaaaaaa¡, sigue, sigue, no dejes de darme calorcito y esta sensación, ahg, me gusta, caliéntame con tus manos mientras yo me ocupo de este volcan, agh¡, me daré la vuelta sin salirme de dentro de ti, bésame la espalda, mi amor, ummmm¡, la espalda me hace sentir cosas que tal vez nunca entenderías, uffff¡

Y así lo hizo, se reclinó sobre ella, mientras seguía saltando y abrazó, besó, lamió y chupó toda su espalda provocando en Liliana serios problemas para no ser oída por la pared de al lado ..... porque además de su espalda, Jorge se estaba ocupando de estimular su clítoris con aquellos inmensos dedos de los que el muchacho era dueño ....

Liliana, por su parte, saltaba frenéticamente y además acariciaba los huevos de su amante cayendo presa de casi un desvanecimiento de pasión y rebotando en el cartón del suelo. Jorge no la dejó caer del todo al seguirla por ser para él como una especie de ligera muñeca a la que atrapó entre su regazo embistiéndola fuertemente por detrás .... De rodillas, la sostenía como a un peluche que se estuviera follando, pero no era un peluche, era ella, la menuda Lili, que deseaba también ser penetrada por su exaltadísimo culo ....

- Ahora fóllame por el culo, mi bien, aghhhhhh¡, eso es, así, despacio al principio, tiempo habrá de moderar el ritmo, ...... ah¡, si, ahora, Jorge, ahora, ya ha entrado, mmmmm¡, como me gusta .... me transporta a otra dimensión, fuerte, amor, fuerte, si, si, siiiiiiiiii, así, ohhhhhh¡, más, quiero más ....¡¡¡¡

Jorge la follaba una y otra vez, fuerte, como a ella le gustaba, mientras daba gusto con su puño también al abandonado agujerito del coñito de su amiga, con una mano, para excitar sus desvalidas tetas con la otra ....

- Me voy a correr en tu culo, vida, mmmmmm¡, qué gustazo, ohhhhh¡, ya sale, la quieres?, donde quieres mi leche, nena?

- Aquí, sobre mi culo, amor, ah¡, si, calentita, así, muy bien ....... fin del primer asalto¡, ahhhhh¡, Túmbate aquí, amor, que ahora te diré cómo quiero correrme yo ...... descansa unos minutos, mi grandote¡, que ahora te lo diré yo .........

Liliana se tumbó en el suelo atrapando con sus pies el cuello de su nuevo amante Jorge, que de rodillas y exhausto todavía, sacudía su polla un tanto desinflada ya sobre el cuerpo de Liliana, que se mostraba radiante y abierta a una corta espera ....

Cansado, depositó su cabeza entre los senos de Liliana, que quedó en una postura un tanto incómoda, pero aquella niña parecía de chicle, y no le importaba, continuaba abrazando con sus piernas aquel cuerpo que empezaba a enfriarse entre tantas cámaras frigoríficas y congeladores ....

- Cogeremos frío, ven, yo sé de un sitio más cómodo y acogedor ....

Lo arrastró hasta la oficina, algo más caldeada y lo lanzó contra el pequeño sofá que había a los pies de la mesa de despacho. Como una gata salvaje se tiró sobre él acariciando con todo su cuerpo a Jorge, mientras este reclinaba la cabeza en el respaldo del sofá, simplemente, dejándose llevar .... pero Liliana era muy traviesa, y correteando fue a buscar un bote de refresco para compartir con su amigo. Mientras lo bebían y de vez en cuando pasaba sus dedos por cualquier parte del joven, charlaron de su traslado, del nuevo colegio, de cómo por fin había conseguido el trabajo que él quería ..... de cosas de sus vidas ..... Liliana, extasiada, contemplaba la carita de aquel muchacho de ojos verdes más bueno que el pan y al percatarse de que su polla había vuelto a su estado natural, cuando Jorge parecía haber terminado de contarle lo que quiso expresarle en aquel momento, volvió a salir corriendo en busca de unos plátanos .... con los que volvió tapando sus vergüenzas con unos y otro ya pelado en su boca.

Se tumbó en la alfombra, a los pies de Jorge, al que se le ocurrió en un acto reflejo masajear con sus pies el vientre de su heladita amiga para hacerla entrar en calor un poco .... Liliana seguía mordisqueando su plátano unas veces, lamiéndolo pícaramente otras .... para excitar a Jorge, que poco a poco buscó para los dedos de sus pies una cueva húmeda y más jugosa situada en las partes bajas de la moza, que se admiró de aquellas cosquillas y adoptó la postura más conveniente para seguir disfrutando de aquella intromisión tan agradable. Se colocó justo enfrente de Jorge, sentada ante él en el suelo y con las piernas bien abiertas para que Jorge pudiera juguetear con su coñito mientras ella se relamía del gusto, atacando a su plátano una y otra vez con su lengua, sus dientes y restregándoselo por otras partes de su cuerpo. También buscó con un pie las partes blandillas de su amante para masajeárselas y revolcarlas bien en la planta de su pie ....

- ¿Quieres un poco de plátano ...?-le preguntó malévolamente ...-

Jorge fue a por ella ....

- Dame la otra punta y cuando se termine te robaré el tuyo de tu boca, corazón ....

Ambos comieron de aquel fruto mientras volvían a fundirse en un abrazo que no dejaba inerte ningún poro de aquellos dos cuerpos desnudos pero ardientes de pasión. Ambos, sentados en la alfombra, se devoraban el uno al otro con verdadera dedicación y maestría. Recorrían sus cuerpos el uno al otro hasta que .... maliciosamente, Liliana se apartó de Jorge jugando al pilla-pilla ....

- Vas a ver cómo me masturbo. Quiero que me contemples .... y disfrutes, y cuando ya no puedas más, me follarás ....

Liliana se tumbó ante su amigo y empezó a acariciar todo su cuerpo, empezando por el cabello, siguiendo por su boca, su cuello, sus pechos, los cuales estrujaba y masajeaba mientras danzaba con su cuerpo y rodaba por la alfombra. Después su vientre, pasó varias caricias por sus muslos y por fin llegó a su coñito mojado y palpitante. Con un dedito, suavemente golpeaba su clítoris, mientras con los otros se penetraba despacio, primero, para ir tomando velocidad, después, estiraba y contraía sus piernas mientras lanzaba besos al aire y clavaba su mirada en Jorge, que de rodillas y a una distancia prudencial, la observaba mientras su rabo iba tomando forma y posición ....

- Qué graciosa, ..... tu polla, me la voy a comer entera ..... hasta la garganta, como a ti te gusta, verdad?

- Si, tómala, pero deja que yo también pruebe de tu néctar, preciosa, te voy a chupar ese coño caliente que me enseñas desde allí .....

Y fue a por él, fundiéndose en ese numero mágico tan apetecible, llamado vulgarmente 69 y que yo llamaría cómemelo todo, pero, claro, es más largo .... como largas se mostraban sus lenguas que rechupeteaban cada parte de aquellos seres diminutos de vida propia, que latían fuertemente y se manifestaban en la erección total del uno y las contracciones cardíacas del otro ..... Lengua, dedos, besos, chuponazos ..., todo vale cuando se trata de despertar al mundo de las sensaciones de su letargo ....

- Fóllame, Jorge, fóllame ahora ¡o me voy a correr en tu boca¡, no lo puedo controlar, ahhhhhhh¡, me gusta, pero quiero tenerte dentro de mí¡

Y Jorge, obediente él, se dio media vuelta y penetró aquella blandura y suave piel aterciopelada de ácida pasión refugiándose en los exaltados senos de aquella mujer que temblaba como una hoja y acariciaba su pelo y su boca. Le comió los dedos un instante y Liliana parecía enloquecida, menos mal que era de gusto ..... Lo atrapó con sus piernas ayudándole así a embestir más aprisa hasta que ella se alzó y rodaron por la alfombra como una pelota prieta y asida por los brazos. Jorge, estirando sus piernas, no tuvo necesidad de salirse del coñito de su amante que empezó a botar con fuerza dando un pequeño margen de maniobra para que el muchacho llegara a alcanzar con sus dedos el clítoris de aquella princesa desnuda que notó cómo con una mano la estimulaban aquella pepita pequeña pero traviesa, mientras con otro dedito mágico penetraban su culito ....

- Ahhhhhhh¡, si, mi vida, me voy a correr, siiiiiiiiiii, ahhhhhhhh¡

El placer los hacía sudar por todas las vueltas y refriegas que le propinaron a la pobre alfombra, pero el cansancio del placer es un cansancio que se recupera enseguida .... máxime, teniendo un sofá tan cerca, de modo que, uno tras otro, volvieron a subirse al sofá quedándose quietos un instante. Primero se tumbó Liliana, y encima de Liliana cayó exhauto el pobre Jorge ..... pero ...... algo hacía cosquillas en la raja del culito de Liliana .... ¿qué sería? .........

- Mi vida ............... pero si todavía estás a punto¡¡¡¡, bueno, juguemos un rato más y ahorita mismo me encargaré de ti con ayuda o sin ayuda .... jejeje¡¡¡¡

La polla de Jorge todavía pretendía guerra, de modo que Liliana, sentándose en el sofá, al abrigo de aquel hombre de insólitos ojos verdes, la tomó entre sus manos para acariciarla muy dulcemente. Mientras con una se encargaba del glande de su amiguito, con la otra, cuando Jorge se percató y se abrió completamente de piernas, se dedicó a frotar sabiamente los huevos del mozo, que resoplaba de gusto clavando su mirada en aquella menudita muchacha de pelo rizado y manos expertas ....

- Oh, Liliana, te juro que jamás me han mimado tanto el rabo, joder, qué manos tienes¡ .....

- Me gustan mucho los masajes. Tengo una tía terapeuta que me enseñó a darlos, pero donde mejor se me da es en estos menesteres, ya ves ..... es un área tan pequeña comparado con la espalda -por ejemplo- que se ve que canalizo toda la energía ..... ¿te gusta, vida ...?

- Me encanta, nena ..... podría correrme de gusto simplemente así ....

- Bueno .... yo tenía pensada otra cosa, a ver qué te parece ..... mira, he traído unos plátanos .... ¿te gustaría que con una manita me encargara de tu manguerita mientras con la otra te folló el culito con un platanito ...?

- Leches¡, pues nunca me han toqueteado mucho en el culo, pero siempre he tenido curiosidad .... no sé, no sé, tú sigue con esas manos que yo voy a pensármelo unos minutos .... ahhhhhh¡

- Tranquilo, no se trata de violarte con este plátano, se trata de utilizar algo en ese agujerito inaprovechado que tienes ahí atrás ..... verás como te gusta, solo te lo voy a estimular, te garantizo que no te lo meteré entero .....

- ¿Tú si te has follado a un plátano alguna vez ....?

- Yo sí, y cuando son hermosos .... ah¡, dan mucho gustito, aunque siempre tengo la precaución de ponerles una fundita, un globito, ya sabes¡ .....

- Pues ...... el caso es que se me ocurre una cosa: conforme, si me dejas a mí que te penetre con otro platanito ..... con globito, claro .....¡

- Mmmmmmmmm¡, conforme, voy al bolso a por los condones¡, no te muevas .....

- No voy a moverme, nena, solo me tumbaré y esperaré tu regreso impaciente. Mi polla echa de menos ya a tus manos ..... vuelve pronto, no tardes ......

En un par de minutos, Liliana volvió con todo preparado. Se acercó al cuerpo de Jorge allí tumbado, relajado ...... y le ofreció un hermoso plátano enfundado, se inclinó para besarle y sus lenguas quedaron atrapadas por unos instantes encadenada la una a la otra ..... Después eligió un plátano menos desarrollado con el que jugar con el agujerito de Jorge tras enfundarlo escrupulosamente ....

Se tumbó sobre él cuidadosamente ofreciéndole todo su sexo, al que primero Jorge se dedicó a besar, lamer y chupar hasta que lo notó tan húmedo, que el plátano se deslizó suavemente dentro del coñito de Liliana. Lo metía y lo sacaba una y otra vez hasta escuchar los gemidos de la nena allí abajo, que, tal y como había prometido, se dedicaba a masturbarle vigorosamente con una mano mientras que con la otra y un esmerado tacto, frotaba circularmente su culito con la puntita del plátano ....

Aquella sensación era totalmente nueva para Jorge. Estaba descubriendo como el placer se multiplicaba por tres, dado que también aquella nena saboreaba de vez en cuando su capullo super-excitado: lengua, manos y travesuras de su nena, que le estaban empezando a volver loco, porque la verdad es que deseaba, sentía una gran curiosidad por cómo sería, por qué sentiría con aquel plátano vivo en las manos de aquella chiquilla, dentro de su culo.

- Nena, me gusta .... ah¡, pero quiero más, méteme ese puto plátano un poco .... con cuidado .... noto mi culo ardiente, mi polla ardiente ..... qué me pasa?, aghhhhh¡

- Tranquilo .... todo tiene su momento, tú déjame a mí, y sigue, que vas muy bien ..... relájate, sólo disfruta, juega ....

Hizo caso de su experta dama y se concentró en sus sensaciones y en follarla con el hermoso plátano una y otra vez, pero .... claro ..... descubrió su agujerillo también que latía y ..... el plátano se deslizó hacia aquel agujero de deseo medio abierto. Hizo lo propio, lo frotaba cuidadosamente primero en movimientos circulares que le devolvían cada segundo una pequeña apertura más ..... y de pronto, vio la oportunidad de sin molestar a su amante, clavarle ese jodido plátano de la pasión en su culito estrecho, pero no por ello menos receptivo .....

Con toda su picardía, ni se dio cuenta de que Liliana había hecho lo mismo, a un tiempo, sincronizado todo de tal manera que lo único que sentía era lo mismo que sentía ella en ese instante, un segundo de dolor y después .... un abanico de sensaciones nuevas e intensas muy, muy, pero que muy placenteras .....

- ¿Qué me has hecho .... mujer .... que estoy en el cielo?

- Te he follado tu hermoso culo con un plátano, lo mismo que has hecho tú ..... a que te gusta?

- Ohhh¡, esto debe ser muy parecido al cielo .... Dios ...... no quiero volver a la vida nunca más .... déjame así, porque, entre tu mamada y esto .... ah¡, me voy a correr de guuuuuusto ... nena .... qué gozada ..... dale caña al plátano, joder¡¡¡¡

Liliana le daba caña al plátano, pero con sumo tacto y cuidado, estaba claro que era su primera vez .... y no convenía transformar el placer en máximo dolor ..... y de pronto ..... pummmm¡, allí estaba la leche rica de su amante, por lo que le extrajo despacito el plátano, lo dejó a un lado y acarició con sus mejillas aquel glande que le ofrecía el jugo de una sensación que tardaría en olvidar aquel profesor de Educación Física ..... seguro ......

Por su parte, Jorge, embargado por aquel tumulto de sensaciones, demostraba su agradecimiento al sexo de aquella experta en plátanos ...... acariciando con su mano el clítoris de su amiga y follándola con el hermoso plátano hasta que dijo ......

- Ahhhhhhhhhg, vida, me estoy corriendo, qué gusto, amor ...... siiiiiiiiiiii, siiiiiiiiiiiiiii, siiiiiiiii, pero para ya que no me quedan jugos, jejejeje¡¡¡¡¡

Incorporándose ambos, buscaron sus caras, radiantes de felicidad, sobre todo la de Jorge, que no pudo por menos que besar la frente de aquella menudita mujer que le había enseñado a disfrutar de algo más que una buena mamada ......

Liliana sonrió ..... aquel beso en la frente le había hecho recibir su mensaje de satisfacción y agradecimiento, no necesitaba nada más ....

- Casi son las cinco, vístete, que tengo que trabajar, amor .....¡

- Sí, claro, en un minuto me pongo el chandal y en otro medio minuto las zapatillas y me voy .....

- Pero antes .... me invitarás a un café aquí al lado, no?, o no me lo he ganado?

- No sé lo que te has ganado ,pero desde luego un café es poco .... para esta lección de placer ....

- El sexo es un juego, amor. No entiende de masculino ni de femenino, recuérdalo y podrás ser muy feliz en este campo que ofrece un millón de posibilidades ....

- Ah, pero las tienes contadas?

- Contadas no .... solo exploradas, jejeje¡¡¡¡

Y agarraditos de la mano, se fueron a por aquel café ....... sabiendo ambos que para Jorge un plátano, a partir de ese día, no volvería a ser lo mismo, lo que antes era y nada más .... un plátano, ya, sería otra cosa .....

María Silvia Cano. Año 2003.

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