
La Señora del Doctor Esteban parecía ya más que harta, por lo visto, de aguantar aquel silencio nocturno de su marido, aquellos escondites en el cuarto de baño pequeño hasta determinar dónde se asentaría su exuberante e insaciable señora, aquellas corriiiiiiiiidas con la Play Station-2 y el jueguecito de los cojones de carreras de coches no sé donde ..... en conmemoración, sin duda, a cuando ambos seguían a los pilotos de carreras de Rallies en una o en varias grúas de la empresa de papa Esteban, en pos de la aventura, haciendo el amor en hoteles de variadas estrellas -los que quedaban libres ...-, o en casa de algún amigo con una sola cama de más -era suficiente- e incluso a veces en la misma grúa, bajo una manta los dos, bien acurrucaditos el uno al otro y al abrigo de una nube de estrellas que parecían guiñarles los ojillos con sus lucecillas diminutas ....
Desde luego la Señora Esteban parecía insaciable: trabajaba durante todo el día, pero al llegar su doctorcito a casa, la norma solía ser su bañera, asalto al ropero en busca de aquellos bodys tan sexys que nunca solían fallar ..., un buen cepillado de pelo, dos gotas de perfume y a su busca y captura¡. Atravesaba el pasillo para cruzar el umbral de la puerta del salón colocándose a gatas, de modo y manera que llegaba hasta el doctorcito arrastrándose como una gatita en celo, le ronroneaba, se colgaba de su cuello, le acariciaba tiernamente .... hasta que el doctorcito empezaba a meter mano también a su solícita lapa.
Otras veces, si estaban completamente solos en el edificio, la señora Esteban ponía su música de ejercicios de aeróbic matutinos y bailaba para él a ritmo de ....
“Yo por ti, me engañé, hace tiempo, lo sé
y ya lo decidí, ahora te dejaré
mírame bien, ¿cuándo aprenderé?
No sé por qué, siento tanto esta gran pasión,
que me quema el corazón
Si me miras, siento tanto placer
Si te acercas, creo desvanecer
Mamma mía, una y otra vez,
No sé cómo resistirte.....”.
La música le permitía agitar vigorosamente sus pechos y mover ardientemente las caderas ..... ningún hombre que se preciara de ser hombre podía resistirse a aquella provocación ..... excepto el doctorcito, que había entrado, por lo visto, en una fase de stand-by sexual .... ¿o qué ...?
Aquella noche la señora Esteban había atascado conscientemente la puerta del baño pequeño para que su doctorcito entrara necesariamente en el grande, y, cuando se dio cuenta de su llegada, como la primera visita obligada y rutinaria era el cuarto de baño, se fue a por él ..... Solo llevaba encima las dos gotas habituales de perfume, lo demás eran dones de la Madre Naturaleza ...
- Toc, toc¡¡¡
- ¿Si, Norma, eres tú, no ...?
- Miauuuuuuuu¡ ..... ¿y a quién esperabas tú, pues, doctor ...?. ¿Puedo entrar .... o .... me has cerrado la puerta como haces últimamente?
- Pasa, está abierta .... ya sé que este es tu baño, que normalmente yo uso el otro, pero .... no sé que le pasa a la puerta .... ¿tú sabes algo ...?
- Ayyyyy¡, doctor, mire usted, yo lo único que sé es que de un tiempo a esta parte no cazo a mi ratón favorito porque se me esconde, se me distrae, o se me duerme y estoy muy preocupada, doctor .... ¿tiene usted idea de si yo pudiera hacer algo para remediar esta situación ...?
El doctorcito, sentado en la bañera llena de burbujas, contemplaba risueño aquel pastel de caramelos que tenía enfrente masajeando sus blanduras y entornando los ojitos como si fuera una niñita buena ....
- ¿Has pensado despacio que puedo estar saturado ..., que el nivel de sexo que a tí te complace, aparte de arriesgado no me deja tiempo para otras cosas?. Quiero decir, que en la vida no todo es sexo .... ¡, mujer¡
- ¿Estás culpándome por desearte cada vez que llegas a casa .....?, pues que sepas que muchos hombres preferirían llegar a casa y encontrar a una mujer dispuesta en vez de con dolor de cabeza, ocupadas con los niños, o con otros menesteres .....Yo cuando llegas a casa, lo tengo todo listo para solo tener que ocuparme de ti, de tu placer, de tu bienestar .... y que además lo he convertido en mío propio. Creí que te gustaba .... disculpa ....
- Pero ... si tampoco tienes que disculparte, tú eres así: te organizas durante el día muy bien, a la perfección, no tengo ninguna queja, pero por la noche es como si te transformaras. A veces ni te reconozco y supongo que eso me asusta un poco ....
Norma se acercaba cada vez más y decidió introducirse muy lentamente en el agua con él ....
- Ah, si?, te asusta que te mire así? ......, que te toque así? ........, que enjabone tu espalda así .....?, y que me acerque tanto a ti que puedas oír mi respiración jadeante, y que busque tu boca así? ....para besarte y que después las manos se me vayan solas a esa polla que me vuelve loca, que me gusta chupar, lamer, morder .....?, te asusta todo eso?, a estas alturas?
- Imagínate que ahora yo, después de este baño, tuviera que hacer un informe en el despacho .... cómo lo hago, si después de que me masturbes aquí en el agua, de que yo te masturbe a tí, me sacarás, me secarás y me llevarás a la cama, o al sofá, o a la alfombra para que penetre tu culo, porque también tiene derecho ...?
- Pues nos masturbamos aquí en el agua y mientras te seco, me comentas que tienes un Informe por terminar y yo te espero en la cama, no pasa nada, pero si no lo sé ..... hombre, adivina no soy, claro .....
- Norma, me incomodaría ver la cara que pondrías si hago eso .... sería como fallarte ...¡
- No, nunca lo has hecho, de modo que no lo sabes .... No me he acostumbrado a dejar de besarte para que atiendas una llamada, una urgencia .... o similar?, también me acostumbraría a ceder mi tiempo a un Informe, por supuesto¡
- Bueno, pues vamos a probar, porque ..... ya ves cómo me has puesto ....
- Pues menos mal, ya estaba yo preocupada de si sería cuestión de edad, o de inclinación sexual ...
- Me estás llamando invertido?
- Retorcido, en todo caso ....
- ¿Y .... ese beso que me ibas a dar ....?
- Mmmmmmmmm, tómalo, mamón¡
Durante aquel beso, el ritual invariable de Norma se estaba cumpliendo: Sus manitas, iban, irremediablemente, al “pan”, como en un acto reflejo ..... Alargó su palma hacia la polla dura, excitadísima del doctorcito y la trabajó bien, de arriba hacia abajo, o mejor de abajo hacia arriba, lo alternaba, mientras que él enjabonó su coñito para después introducir su dedo más largo en el himen de ella, que se retorcía de gusto notando aquel dentro y afuera cada vez más frenético junto a él.
- Bueno, el caso es que .... si has de hacer un Informe, después de bañarte ..... ¿Me dejas que me siente en esta polla hermosa durante un ratito?
- Yo te dejo lo que tú quieras, mi vida .... si en el fondo me gusta, lo sabes, sabes que siempre lo he pensado, que tengo la mayor suerte que un tío puede desear, una mujer ardiente, una geisha, una diosa para mí solo .... Debo ser un poco estúpido, si, vida, siéntate aquí, baila para mí, salta para mí, fóllame, porque eso es lo que tú haces, tú me follas a mí ..... y sabe Dios cuanto me gusta, fóllame, Norma .... ahora ...¡
Norma resbaló sobre el cipote inmenso de su doctorcito y empezó a saltar, a vibrar, virar y gritar de placer .... una y otra vez ....
- Nena, voy a correeeeeeerme, nena, salte, por Dios¡, que me cooooooooooorro de guuuuuuuuuuusto, aghhhhhh¡ Eres insaciable, nena, insaciable .....
- Siiiiiiiii, me gusta tu leche caliente, me gusta tu capullo, tu manguera, tus huevos .... ah¡, me gustan, siiiiiiiiiiii¡, jejeje¡¡¡¡
María Silvia Cano. Año 2003.
Desde luego la Señora Esteban parecía insaciable: trabajaba durante todo el día, pero al llegar su doctorcito a casa, la norma solía ser su bañera, asalto al ropero en busca de aquellos bodys tan sexys que nunca solían fallar ..., un buen cepillado de pelo, dos gotas de perfume y a su busca y captura¡. Atravesaba el pasillo para cruzar el umbral de la puerta del salón colocándose a gatas, de modo y manera que llegaba hasta el doctorcito arrastrándose como una gatita en celo, le ronroneaba, se colgaba de su cuello, le acariciaba tiernamente .... hasta que el doctorcito empezaba a meter mano también a su solícita lapa.
Otras veces, si estaban completamente solos en el edificio, la señora Esteban ponía su música de ejercicios de aeróbic matutinos y bailaba para él a ritmo de ....
“Yo por ti, me engañé, hace tiempo, lo sé
y ya lo decidí, ahora te dejaré
mírame bien, ¿cuándo aprenderé?
No sé por qué, siento tanto esta gran pasión,
que me quema el corazón
Si me miras, siento tanto placer
Si te acercas, creo desvanecer
Mamma mía, una y otra vez,
No sé cómo resistirte.....”.
La música le permitía agitar vigorosamente sus pechos y mover ardientemente las caderas ..... ningún hombre que se preciara de ser hombre podía resistirse a aquella provocación ..... excepto el doctorcito, que había entrado, por lo visto, en una fase de stand-by sexual .... ¿o qué ...?
Aquella noche la señora Esteban había atascado conscientemente la puerta del baño pequeño para que su doctorcito entrara necesariamente en el grande, y, cuando se dio cuenta de su llegada, como la primera visita obligada y rutinaria era el cuarto de baño, se fue a por él ..... Solo llevaba encima las dos gotas habituales de perfume, lo demás eran dones de la Madre Naturaleza ...
- Toc, toc¡¡¡
- ¿Si, Norma, eres tú, no ...?
- Miauuuuuuuu¡ ..... ¿y a quién esperabas tú, pues, doctor ...?. ¿Puedo entrar .... o .... me has cerrado la puerta como haces últimamente?
- Pasa, está abierta .... ya sé que este es tu baño, que normalmente yo uso el otro, pero .... no sé que le pasa a la puerta .... ¿tú sabes algo ...?
- Ayyyyy¡, doctor, mire usted, yo lo único que sé es que de un tiempo a esta parte no cazo a mi ratón favorito porque se me esconde, se me distrae, o se me duerme y estoy muy preocupada, doctor .... ¿tiene usted idea de si yo pudiera hacer algo para remediar esta situación ...?
El doctorcito, sentado en la bañera llena de burbujas, contemplaba risueño aquel pastel de caramelos que tenía enfrente masajeando sus blanduras y entornando los ojitos como si fuera una niñita buena ....
- ¿Has pensado despacio que puedo estar saturado ..., que el nivel de sexo que a tí te complace, aparte de arriesgado no me deja tiempo para otras cosas?. Quiero decir, que en la vida no todo es sexo .... ¡, mujer¡
- ¿Estás culpándome por desearte cada vez que llegas a casa .....?, pues que sepas que muchos hombres preferirían llegar a casa y encontrar a una mujer dispuesta en vez de con dolor de cabeza, ocupadas con los niños, o con otros menesteres .....Yo cuando llegas a casa, lo tengo todo listo para solo tener que ocuparme de ti, de tu placer, de tu bienestar .... y que además lo he convertido en mío propio. Creí que te gustaba .... disculpa ....
- Pero ... si tampoco tienes que disculparte, tú eres así: te organizas durante el día muy bien, a la perfección, no tengo ninguna queja, pero por la noche es como si te transformaras. A veces ni te reconozco y supongo que eso me asusta un poco ....
Norma se acercaba cada vez más y decidió introducirse muy lentamente en el agua con él ....
- Ah, si?, te asusta que te mire así? ......, que te toque así? ........, que enjabone tu espalda así .....?, y que me acerque tanto a ti que puedas oír mi respiración jadeante, y que busque tu boca así? ....para besarte y que después las manos se me vayan solas a esa polla que me vuelve loca, que me gusta chupar, lamer, morder .....?, te asusta todo eso?, a estas alturas?
- Imagínate que ahora yo, después de este baño, tuviera que hacer un informe en el despacho .... cómo lo hago, si después de que me masturbes aquí en el agua, de que yo te masturbe a tí, me sacarás, me secarás y me llevarás a la cama, o al sofá, o a la alfombra para que penetre tu culo, porque también tiene derecho ...?
- Pues nos masturbamos aquí en el agua y mientras te seco, me comentas que tienes un Informe por terminar y yo te espero en la cama, no pasa nada, pero si no lo sé ..... hombre, adivina no soy, claro .....
- Norma, me incomodaría ver la cara que pondrías si hago eso .... sería como fallarte ...¡
- No, nunca lo has hecho, de modo que no lo sabes .... No me he acostumbrado a dejar de besarte para que atiendas una llamada, una urgencia .... o similar?, también me acostumbraría a ceder mi tiempo a un Informe, por supuesto¡
- Bueno, pues vamos a probar, porque ..... ya ves cómo me has puesto ....
- Pues menos mal, ya estaba yo preocupada de si sería cuestión de edad, o de inclinación sexual ...
- Me estás llamando invertido?
- Retorcido, en todo caso ....
- ¿Y .... ese beso que me ibas a dar ....?
- Mmmmmmmmm, tómalo, mamón¡
Durante aquel beso, el ritual invariable de Norma se estaba cumpliendo: Sus manitas, iban, irremediablemente, al “pan”, como en un acto reflejo ..... Alargó su palma hacia la polla dura, excitadísima del doctorcito y la trabajó bien, de arriba hacia abajo, o mejor de abajo hacia arriba, lo alternaba, mientras que él enjabonó su coñito para después introducir su dedo más largo en el himen de ella, que se retorcía de gusto notando aquel dentro y afuera cada vez más frenético junto a él.
- Bueno, el caso es que .... si has de hacer un Informe, después de bañarte ..... ¿Me dejas que me siente en esta polla hermosa durante un ratito?
- Yo te dejo lo que tú quieras, mi vida .... si en el fondo me gusta, lo sabes, sabes que siempre lo he pensado, que tengo la mayor suerte que un tío puede desear, una mujer ardiente, una geisha, una diosa para mí solo .... Debo ser un poco estúpido, si, vida, siéntate aquí, baila para mí, salta para mí, fóllame, porque eso es lo que tú haces, tú me follas a mí ..... y sabe Dios cuanto me gusta, fóllame, Norma .... ahora ...¡
Norma resbaló sobre el cipote inmenso de su doctorcito y empezó a saltar, a vibrar, virar y gritar de placer .... una y otra vez ....
- Nena, voy a correeeeeeerme, nena, salte, por Dios¡, que me cooooooooooorro de guuuuuuuuuuusto, aghhhhhh¡ Eres insaciable, nena, insaciable .....
- Siiiiiiiii, me gusta tu leche caliente, me gusta tu capullo, tu manguera, tus huevos .... ah¡, me gustan, siiiiiiiiiiii¡, jejeje¡¡¡¡
María Silvia Cano. Año 2003.
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