viernes, 7 de mayo de 2010

Protagonistas de la película



Eran los primeros días de verano, hacía mucho calor, tú estabas trabajando, y yo, en casa.

No me apetecía ponerme a limpiar, ni a guisar, y me senté a leer un libro que tenía pendiente sobre "cómo ser un buen amante" cuando llevaba varios capítulos, en uno de ellos decía "sorprenda siempre a su pareja, no deje que la rutina caiga en sus vidas" no era algo nuevo, pero caló en mí. Estuve durante varios minutos pensando como sorprenderte, y encontré la solución.

Me fui a preparar, primero me metí en la ducha, me depilé completamente, eso te volvía loco, después, preparé una cena ligera, no quería por nada del mundo que esa noche tuvieses una excusa para no complacerme. Descorché una botella de cava, me puse el picardías color sepia que me habías regalado, busqué la cámara de vídeo, la de fotos, y comencé a organizar mi velada.

Llegaste cerca de las diez, sudoroso, y cansado, por tu trabajo, lo primero que hiciste fue mirarme, te sorprendió encontrarme con el picardías sólo, descalza, pero hacía calor no preguntaste nada.

- Voy a ducharme cielo, y cenamos.

- Cariño he preparado una cena exquisita, mejor, cenamos y luego te duchas.

No quería por nada del mundo estropear mi jornada, aceptaste, la mesa estaba preciosa, acompañada con unas velas olor a frambuesa, y un CD de "solo saxo" acompañaba nuestra velada.

Hablamos sobre vanalidades, cenamos, y brindamos por nuestro compromiso. Ahora sí te dejé que te duchases, ya entreveías lo que podía suceder, pero no te hacías idea la magnitud de mi velada.

Mientras te duchabas coloqué la cámara de vídeo con su trípode enfrente de la cama, la cual había mudado con unas sábanas de raso que nunca poníamos. Dejé la cámara de fotos encima de la mesilla. Y me tumbé a esperarte.

No te hiciste de rogar, saliste de la ducha desnudo, te encontré muy sexy, en tus manos traías dos copas de champán, sabías que algo bueno se avecinaba y querías brindar. Te sorprendió la cámara enfrente de la cama, pero no preguntaste, supiste que iba mi fantasía, y simplemente te dejaste llevar.

Te recliné sobre la cama, y cogí mi cámara de fotos, comencé a fotografiarte así, desnudo, con la copa de champán, eso te excitó y tu sexo tomó todo su poder, todo su esplendor, me encantaba verte así, excitado, seguí fotografiándote, te decía que te cambiases de postura, que posaras para mí, quería inmortalizar aquel cuerpo, aquella noche, todo nuestro amor.

Una vez que posaste para mí, hiciste lo propio conmigo, me pediste que posara yo para tí, me tumbé en la cama y posé, con picardías, sin él, a cuatro patas, picarona, todo lo que se te ocurría lo iba haciendo. Yo también estaba por entonces muy excitada, así que le di a al "on" de la videocámara y comenzó a grabar nuestro encuentro. Nuestra película.

Al principio mirabas a la cámara, y te cortaba, pero pronto eso dejó de ser así, te recliné sobre la cama y comencé a darte un masaje por tus pechos, sentada sobre tí. Cogía tus pezones con mis manos, lentamente, y los masajeaba, después mi lengua pasó por ellos, hasta bajar a tu sexo, lentamente, muy lentamente. Te agarraba tu sexo con una mano, mientras mi boca se introducía en él, mi lengua pasaba por las venas de él hinchadas por el placer que te estaba dando. Subía y bajaba mi lengua, llegaba hasta tus testículos, me los introducía en la boca, te miraba a los ojos, estabas muy excitado. Pero no quería que te corrieses aún.

Me miraste y me dijiste que querías hacer lo propio conmigo, que me pusiera encima de tí formando el famoso 69, de esta manera, no sólo nos proporcionábamos placer mutuamente, sino que además, si levantaba mi cabeza, observaba a la cámara grabando, de vez en cuando levantaba la cabeza, y miraba a la cam, y le hacía un guiño, me gustaba aquella complicidad.

Con esta postura, tuvimos el primer orgasmo, que al ser unísono, nos permitió disfrutar de nuestros jugos a la vez, me encantaba chupar tu semen, me volvía loca, tu hiciste lo propio con mis jugos, lejos de parar nos excitó tanto, que fuimos en busca del segundo orgasmo.

Para ello, me pediste que me pusiera a cuatro patas, y comenzaste a lamer mi culito dulcemente, mientras una de tus manos introducía un par de deditos en mi sexo, con una de mis manos, introduje uno más en mi sexo, así, se encontraron los tuyos con los míos, en un juego de amor, que me volvía loca. Tu lengua seguía entrando y saliendo de mi culo, dejándolo preparado para la introducción de tu sexo, lo estabas deseando, y yo también, no me hiciste esperar, poco a poco, y con delicadeza, comenzaste a meter la puntita de tu sexo en mi culo, era delicioso, al principio, el dolor se confundía con el placer. Pero lejos de retractarme, me encantaba, ahora estaba tu sexo completamente en mi ano, tus testículos golpeaban fuertemente en mi culo, me encantaba aquella sensación, querías volver a correrte, me encanta que te corras en mi culo, pues me deja un cálido placer dentro que no sabría explicar.

Te pedí que lo hicieras, que te corrieses, pero me dijiste que aún faltaba algo, sin salirte de mí, abriste la mesilla, y cogiste uno de mis vibradores, me lo diste, y me dijiste "fóllate".

Así comencé a introducir aquel vibrador en mi sexo, mientras tu sexo golpeaba locamente mi culito.

- Qué placer más delicioso, cariño, estoy muy excitada.

- Lo sé cariño, estás viendo cumplida tu fantasía, aunque no te estemos penetrando dos verdaderos hombres.

Sabías que siempre quise hacer un trío, pero nunca te animabas, sin embargo, intentaste que mi deseo se cumpliera en la medida de lo posible, sentirte en mi culo, y sentir mi vibrador era exquisito. No aguanté más.

- Me voy a correrrrrrr.

Sentí tu semen en mi culo chorreando de placer, estabas extasiado, me diste la vuelta y me besaste.

- Te quiero, gracias por la sorpresa.

Me levanté a apagar la videocámara. Nuestra película porno, aquella fantasía que un día tuviste, se vio realizada.

Al día siguiente cuando llegaste de trabajar, encendimos el vídeo viendo nuestra película.

Sonreíste.

- Creo que nos queda mucho por mejorar cariño - Me dijiste.

Y ambos nos fundimos en un beso apasionado ....

Rosarojak. Año 2003.

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