viernes, 7 de mayo de 2010

Menudo encuentro



Aquella noche me sentía muy excitada, era viernes, sin saber por que, me encontraba muy húmeda, no había pensado en temas eróticos ni siquiera había tenido un encuentro con nadie, ni había leído relatos, ni había visto páginas porno, ni había comido marisco… sin embargo me encontraba muy caliente….

En mi mesilla de noche guardaba mis "aparatitos" para estas ocasiones, pero en esta ocasión notaba que ni un vibrador ni unas bolas chinas, acabarían con mi excitación pues estaba muy mojadita …

Miré en el periódico la sección contactos, y me pregunté, ¿por qué no?, Era otra experiencia más, otra manera de practicar sexo, sin conocerlo, con un desconocido, pero… ¿quería un profesional?, no tampoco estaba dispuesta a pagar por practicar sexo …

Encontré un teléfono de contactos reales, y llamé, lo primero que me decían era que dijera mi nombre y ciudad para tener más posibilidades de llevar a cabo ese encuentro, sin pensarlo dije "busco dos tíos para esta noche"

Como era de esperar, las respuestas no tardaron en llegar, a los dos segundos de haber dejado mi mensaje, tenía un montón de mensajes respuesta, esto era una locura, pero estaba tan excitada ….

Las propuestas eran muchas, y puesto que de todas formas, me podía llevar sorpresas, me decanté por dos, un negrito que según él era boys en una discoteca y un chico que decía tener buen cuerpo … les cité en mi casa a los dos, sabiendo ambos que lo que en mi casa iba a ocurrir podía ser muy excitante, y sin ocultarles que no iban a ser los únicos, que esa noche quería realizar una de mis fantasías, ser penetrada por dos hombres.

Me metí a la bañera mientras mis dos hombres llegaban, y me pegué un baño relajante con espuma, a la media hora apareció el primero, Juan, en verdad no había mentido, era un chico muy cachas, no era tampoco mi tipo pero no me desagradaba, le invité a pasar mientras esperábamos a Sengou, el negrito, hablamos un rato y nos "conocimos" un poco, rompimos el hielo ….

Sengou tampoco tardó mucho más en llegar, llamó al timbre y subió, cuando lo vi, supe que iba a tener una de las experiencias eróticas más excitantes de toda mi vida, era un moreno guapísimo, buen cuerpo y que aparentaba estar muy bien dotado ….

Tras tomarnos una copa de rigor, Juan me preguntó que es lo que yo quería hacer, y le dije, que mi meta era llegar a ser penetrada por ambos, ese tenía que ser mi final, mientras podían o no tocarse entre ellos, pero sobre todo, lo que yo quería era que me dieran placer a mí.

Yo estaba con un batín de raso, Juan fue el más atrevido y comenzó a besarme, me besó en la boca apasionadamente, mientras bajaba su mano por mi pecho hasta llegar a tocar mis tetas …

Tenía los ojos cerrados y no sabía que estaba haciendo Sengou, pero lo único que me importaba era no acabar de sentir placer, cuando los abrí observé que Sengou ya estaba completamente desnudo y su pene estaba muy erecto, se estaba tocando…. Su pene era grandísimo, debía de medir unos 23 cm tranquilamente…. Se le notaban las venas y eso me ponía mucho más excitada ….

Me acerque a él, le miré a los ojos, y él miro a su pene … supe lo que tenía que hacer, al momento estaba chupándole su hermosos miembro, Sengou estaba sentado en el sofá así que me adorrillé delante de él, y comencé a lamérselo, apenas me cabía entero en la boca pero me estaba encantando, de repente, sentí algo muy húmedo en mi culito, era Juan, que me estaba pegando lametadas en él, aahhh si … me estaba excitando mucho …. Me di la vuelta como pude y le dije a Juan que quería sentir también la suya en mi boca, así fue como me encontré con las dos pollas en mi boca, ahh siii las chupaba las tocaba, las juntaba y las frotaba … me estaba encantando era de las mejores experiencias que había tenido y no quería que se acabara ….

No quería que se acabara, pero tampoco quería llegar a un orgasmo y ponerle fin rápidamente, esto no se repite todos los días, quería disfrutar, sentir a dos hombres excitados para mí, hacerlos míos, así jugando con sus penes me pasé un buen rato, Sengou me tiró en la alfombra que tengo el salón y me abrió de piernas, pensé que me iba a romper, me abrió todo lo que pudo, y después bajó su cabeza hasta mi sexo para comenzar a practicarme el mayor y mejor cunilingus que he sentido nunca, le dije que podía correrme, y el me dijo que lo hiciera, que no iba a ser la única vez que me corriera en la noche.

Ésta fue la primera vez que me corrí, mientras Juan se masturbaba viendo como mi negrito me la comía, Juan también estaba muy excitado y quería correrse, así nos lo dijo, les dije que quería que se corrieran a la vez para mí, quería sentir sus fluidos en mí, ya no aguantaban más y ambos estaban a punto, seguía tumbada sobre la alfombra, miré hacía abajo y les señale mis senos, ambos se miraron, y supieron donde tenían que culminar, así fue como sentí su semen, el semen de ambos en mis tetas, fue maravilloso y muy caliente.

Tras esto, los tres estabamos algo cansados, así que nos pusimos un cubata y charlamos, pero la complicidad y las ganas de sexo podían más que nosotros mismos, Sengou le dijo a Juan que quería chupársela, mientras Juan me la chupaba a mí, yo me tumbé en el sofá, Juan comenzó a lamerme otra vez arrodillado a cuatro patas, y Sengou se tumbo debajo de éste y comenzó a lamérsela, no quería que ésta vez se corrieran, así que controlamos mucho el acto, variamos entre ambos para que uno se la chupase a uno y otro se la chupase al otro, hubo un momento en que ya no sabía que pene estaba en mi boca ni quien me chupaba el que… pero no me importaba, estaba ciega de placer…

Era hora de la penetración, quería ser penetrada por esos dos hombres, lo necesitaba, mi sexo pedía guerra, así fue como Sengou se tumbó en mi cama y yo me subí encima de el, comencé a meterme todo su pene en mi sexo, Dios… ahhh benditos 23 cm, cuanto placer me estaban dando….

Juan tampoco tardó mucho en unirse, primero para no hacerme daño, comenzó a lamerme el culito al compás en que yo me follaba a Sengou, comenzó metiéndome un dedito, pero yo, estaba tan excitada que pedía más…

Juan se puso encima de mí y me penetró analmente, en otras ocasiones, había sentido dolor, pero estaba tan excitada de sentir esos dos penes dentro de mí, que más que dolor lo que sentía era placer, un placer infinito, era difícil acompasar a los tres cuerpos, pero lo conseguimos, conseguimos acompasarnos y corrernos los tres a la vez, agg siiiiiiiiiiii cuando oí que se iban a correr los dos a la vez dentro de mí, me excité muchísimo, llegando a los mejores orgasmos que he tenido nunca… ni creo que vuelva a tener….

Mi cuerpo estaba empapado, de sudor, de semen, de mi propio flujo, la habitación olía a sexo, pero estabamos encantados, les pedí un poco de relax, fui a ducharme, y cuando volví…. Estaban ellos dos haciendo el amor, sí, Sengou estaba encima de Juan, a cuatro patas dándole, esta escena me volvió completamente loca, alguna vez lo había visto pero nunca en mi casa, nunca dos hombres haciéndolo para mí, me fui a la cómoda y cogí las bolas chinas, comencé a metérmelas sentada en una silla mientras les observaba, ellos sabían que estaban siendo vistos por mí, y creo que eso les excitaba mucho más…. Había conseguido meterme las cinco bolas chinas encadenadas… cuando Juan me dijo que me pusiera delante de él, así mientras Sengou le daba a Juan, Juan me daría a mí, la idea me excitó, y sin sacarme las bolas me puse delante de ellos, ésta vez no llegamos los tres al orgasmo, ni recuerdo muy bien quien fue el primero que lo consiguió, cuando desperté, encontré una nota de ambos con sus dos números de móvil y unas letras que decían " siempre que quieras, a tu disposición, bella dama"

Y por supuesto que pienso repetir, una no se siente amada y penetrada por dos hombres todos los días.

Fin.

Rosarojak. Año 2003.

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