lunes, 3 de mayo de 2010

Ciberpasión a un solo corazón



Aquella mañana Mak se había levantado con pocas o casi ninguna gana de trabajar. El día anterior lo pasó entero fuera de casa con sus quehaceres, de modo que este martes pasaría por el despacho a ocuparse del papeleo y poco más .....

Bien descansado pero sin intenciones de conducir, caminó hasta la oficina, se tomó un café en la cafetería de la esquina y ya en el despacho, encendió su ordenador ......

Había un mensaje extraño .... lo abrió: era una postal de una mujer enigmática que sólo le permitía ver su cuerpo cubierto por un vestido negro de raso hasta medio muslo, insinuante y atrevido, con un escote de im-presión. En la cabeza llevaba un sombrero de ala ancha que ocultaba sus ojos en aquella pose que a Mak le excitó un poco, sobre todo porque el centro, el corazón de aquella fotografía eran los .... ejem .... los atributos pectorales de una mujer cañón. El mensaje era todavía más inquietante: “soy tu geisha, escríbeme” ..., y junto a este pequeño y sugerente texto, una dirección electrónica de hotmail.

No se lo pensó dos veces, después de tanto tiempo soñando con un comportamiento ideal en las mujeres, no haría el gilipollas rechazando aquella invitación ..... hombre, tampoco es que se lo creyera del todo, porque, geishas, haberlas, haylas, pero él, como que las ubicaba más en Japón y por aquellos lares ..... En Europa, nunca se le hubiera ocurrido pensar que pudieran existir, aunque .... con el mosaico cultural que vivían todos los países actualmente .... ¿quién sabe si alguna no se hubiera escapado cerca de él ...? Su curiosidad pudo más e inmediatamente clikeó en aquella dirección electrónica para preguntarle más cosas a aquella ciber-geisha .... Redactando el mensaje .... no supo bien qué había sucedido, pero fue como si se hubiera cruzado en el camino de ella y .... apareció en su lista de contactos: “ geisha en línea” ..... Inmediatamente fue al cuadro de diálogo y escribió:

- Hola ......

Apareció una contestación que le iría abriendo más y más la boquita, la baba se le podía caer con aquellas palabras que leía:

- Hola, mi amor .... te estaba esperando .... ¡cuánto has tardado¡, me tienes toda la noche en vela aguardando tu manto de pasión ...

- Pero ... ¿quién eres ...?

- Tu geisha ..... la que andas buscando toda la vida, la mujer que necesitas, la que sabe lo que te gusta y desea proporcionarte un placer sin límites. He estudiado muuuuucho e investigado muuuuuucho hasta encontrarte. Somos iguales, ardientes, misteriosos, complacientes, tiernos y voraces .... Quiero devorarte en esta tela de araña ahora, amor, que al fin te encuentro, quiero que abras tu pecho y me dejes besártelo todo entero, que te quites los pantalones y me dejes ver tu ciber-polla y cómo se va levantando, endureciendo para mí, vida .....

- A mí, es que .... esto del sexo por ordenador .....

- Te gusta, lo sé ....

- Pero no llena mucho ....

- Tienes poca imaginación, amor, con lo que me ha costado dar contigo .... pero no me digas que no sientes el calor de la pasión, cómo va creciendo más y más, como va llenando todo tu ser ....

- Si, eso sí, pero, dime ..... ¿eres real?

- Si, tonto, soy real y soy tuya, tómame, escríbeme cositas que calienten más aún mis entrañas, que me hagan vibrar, sentir, gemir y gritar .... tú puedes, sabes, ese siempre ha sido tu sueño, ¿no?, ver gozar a una mujer con tus manos, con tu voz, con tu rabo .....

- Pero .... pero ..... esto es sólo una máquina .....

- Bueno, me lo temía ..... está todo previsto ..... Aguarda unos minutos, te llamaré, escucharás mi voz y entonces despejarás tus dudas .....

No habían transcurrido ni dos minutos, cuando el teléfono sonó ..... Mak sintió su corazón acelerarse .... ¿sería ella? ... En el ordenador apareció otra frase: ... ”por qué no lo coges, tienes miedo ....?, ¿de mí? .... no te entiendo .... Toda la vida anhelando una mujer liberada, sexy, ideal, provocadora, calieeeeeeeeeente y complaciente, experta en el placer y ........ cuando aparece, ni le coges el teléfono, ni le escribes una sola cosa bonita en la pantalla ..... Bueno, amor, lo dejaremos por hoy, me daré una ducha fría y pensaré en ti ..... En cuanto a ti, piénsalo, este es tu deseo, tómalo o recházalo, pero decídete por algo en vez de llenar tu mente de preguntas tontas, dudas y “peros” .... Hemos conectado, me tienes localizada, de modo que ..... ya sabes dónde estoy ..... Mil besos, mi vida, y un toque mágico, ya sabes donde ..... Adiós ....

Bip¡¡¡, la conexión se cerró y allí estaba Mak, leyendo, aturdido, sin saber qué hacer ni casi qué pensar ..... Intuitivamente, escribió un mensaje a su geisha: “Si eres real, dime dónde puedo encontrarte, verte, saborearte .....”. Besitos. Mak .... y lo lanzó al ciber-espacio .....

Por un momento quedó aliviado, pero después le embargó una especie de ataque de pánico por la contestación que recibiría ..... o no ..... Se levantó a por un vaso de agua que apuró de un solo trago. Sin saber cómo, se encontró sin pantalones y con la camisa desabrochada botón por botón, pero no recordaba habérselos desabrochado .... y su polla estaba más tiesa que un garrote.

Poseído por la curiosidad, regresó al ordenador y ........ ya tenía la respuesta ..... Tragó saliva e impacientemente abrió el cajetín del mensaje, que decía así: “Soy tuya, sólo para ti, para tus ojos, para tus manos, para tu pasión. Sal a la calle -pero antes ponte los pantalones y abróchate la camisa- péinate y te recogeré en mi coche”, Mil caricias, geisha.

Tragó más saliva aún ..... pero corría buscando los pantalones por todo el despacho, queriendo hacer a la vez todo lo que decía el mensaje. Miró por la ventana, no había ningún coche en doble fila, y además, tampoco sabía qué coche tenía que buscar ..... Se fue al cuarto de baño a buscar un peine, no estaba, ¡horror¡, pues con los dedos, se atusó el pelo, se miró al espejo ..... ¡vaya, hombre, estaba sin afeitar ...¡, pero tenía que salir a la calle o se ahogaría ..... Se puso la chaqueta, se aseguró de llevar la bragueta abrochada, un último repaso en el espejo, llaves ..... y adiós, despacho, aquí te quedas, ¡no apago ni el ordenador¡.

Cerró la puerta tras de sí y respirando con dificultad quiso bajar por el ascensor para entonarse en la calma mientras llegaba abajo. Aunque el despacho estaba en un primer piso, creyó conveniente llamar al ascensor, modelo antiquísimo y ruidoso, para permitirse unos minutos de reflexión y compostura .... Mentalmente, se repetía a sí mismo, una y otra vez: “Eso es, chaval, respira hondo ..... si esto es una broma ahora mismo lo vas a descubrir, si es un sueño hecho realidad, ahora mismo lo vas a descubrir .... ¡Dios¡, doce años de mi vida esperando esto y ¿por qué no me lo creo?. Si, desconfío, claro que desconfío .... ¿Una geisha para mí?, eso no puede ser, aquí hay trampa .... pero ¿y si no la hay?, bueno, pues ahora mismo lo voy a comprobar .... ya está, es una tía-supongo, deseo, espero-, ¿qué puede hacerme, violarme ...?, ¡genial¡, ¿darme plantón ¿, seguiré igual que esta mañana .... pero ¿qué le pasa al ascensor?, ¿por qué no baja ...?, ¡me cago en la puta de oros¡, que se ha atascado esto, ¡joder¡, y ella estará ahí abajo, fuera, tras el portal, que veo desde aquí ..... si tuviera un número donde llamarla ... le explicaría que estoy encerrado en un ascensor .....”

Como por arte de magia, su móvil, guardado en el bolsillo interior de su chaqueta, sonó .... ninoninoni noni no ni ......

- ¿Sí, dígame?

¡Hostias¡, si era ella, también tenía su móvil .....

- Amor, estoy esperándote, tardas ..... ¿no quieres que nos conozcamos?, mi corazón parece un tambor desorbitado, mi volcán hierve de pasión y las manos me tiemblan como una hoja ...... no quiero sentirme así ..... preferiría que bajaras y charlaríamos, al sistema tradicional, como parece ser que en el fondo a tí te va más, no sé, yo pensé que siendo webmaster ......

- Nena, pero si bajaba a reunirme contigo, si estaba encantado de que me secuestraras en tu coche y dejarme llevar, tocar, palpar, sentir ..... pero que ..... -¿cómo te digo yo esto? ....- que me he quedado atrapado en el ascensor, y no hago más que llamar al timbre, pero el portero debe haber salido .....

- Mmmmmmm¡, “salido”, salida estoy yo .... amor, salida y coladita por tus huesos, ahg¡, que solo imaginarme tu cuerpo ahí preso ..... Por cierto, no me llames nena, si no quieres, me llamo Luna ....

- Luna ..... qué bonito nombre .... mmm¡, podré decir que he alcanzado la luna, jejeje¡¡¡

- Y .... ¿entonces, voy a rescatarte, vida?

- Sí, por favor, ¿estás ya aquí abajo?

- Por supuesto, tus deseos son órdenes para mí, me has pedido vernos y yo, encantada .... soy tu geisha y la primera norma de una geisha es complacer a su hombre .... Enseguida voy, amor, no te muevas .....

- Descuida, ahora no muevo ni un dedo por salir de aquí, amos¡, sabiendo que tú vienes .... ni que fuera tonto, je¡

Luna colgó el teléfono y Mak hizo lo propio. Se quedó allí recostado contra una esquina mirando hacia abajo sin cesar. Un suspiro salió de su pecho mientras en su boca se dibujaba una sonrisa. Cerró un instante los ojos para que aquel momento fuera más intenso: iba a ser rescatado por su anónima enamorada de la prisión de aquel ascensor .... toda una hazaña para contar a sus amigos, que se quedarían lelos de la envidia. De pronto oyó unas pisadas de tacón femenino. Miró hacia abajo y allí estaba: un cuerpo de mujer subía las escaleras muy despacio, pasando su mano por la barandilla sensualmente. Mantenía la cabeza bajada y solo podía ver su cuerpo y un pelo largo y rizado, más que rizado, acaracolado y oscuro, aunque no apreciaba demasiado bien aún el tono exacto. El corazón empezó a latirle con fuerza, cada vez más fuerte hasta que fue capaz de escucharlo como parte del ambiente y lo llenaba todo. Aquello de la cita a ciegas estaba resultando una experiencia demasiado fuerte para él. Sin saber por qué ahora llegaba un mensaje inoportuno a su mente: ¿... y si era una psicópata y lo que pretendía era matarle ....?, o una loca ..... No, sin duda, no podía disfrutar de aquella aventura como a él mismo le hubiera gustado, pero ya daba lo mismo .... fuera quien fuera, quisiera lo que quisiera .... estaba ya frente a él, detrás de la puerta de hierro que se había atorado, a un metro escaso de su persona. Contuvo por unos instantes la respiración y localizó en el directorio del móvil el número de la policía, por si acaso ..... La puerta, la pesada puerta, tras unos ruidos extraños, por fin cedió y ante él apareció una silueta de mujer tras el cristal de la segunda puerta que maniobraba para abrirla también, solo quedaban tres segundos para verle la cara a su fogosa ..... geisha ....

- Mak?

Pero Mak se quedó mudo. Al mirar a los ojos de aquella desconocida rescatadora, ya se dio perfectamente cuenta de que ni loca, ni psicópata ni gaitas, una mujer de armas tomar con unos ojos color miel que le dejaron con la boca abierta, un pelo sedoso y acaracolado, sonrisa sincera y profunda ..... Sintió vergüenza de haber sido tan mal pensado .....

- Luna, supongo .....

- Si, soy Luna y te advierto que una de mis fantasías más eróticas siempre ha sido violarte en un ascensor .....

- Pues lo tienes a huevo, hija, no te prives ... jejeje¡¡¡¡

A pesar de sus temores sobre si sería o no inofensiva, la chica, el tono de voz de Luna se caracterizaba por la dulzura y seguía siendo el mismo: insinuante, provocador, descarado ...... no le “pegaba” nada, pero, mira, pasado el susto .... que una mujer como aquella quisiera follarlo en un ascensor .... era pecata minuta, era un honor, era un regalo ..... y oooooootro mensaje inoportuno apareció en su mente: “¿como es posible que ella esté como si tal cosa, como si me estuviera invitando a un café, en vez de avisarme de que me va a violar, bueno, a follar ...?.” pero aquella pregunta tendría que archivarla en tareas pendientes porque Luna ya había entrado y cerrado el ascensor pegándose a su cuerpo como una lapa y clavando sus dos tarritos de miel en sus pupilas. Entonces Mak pudo apreciar mejor que no era una mujer de bandera en sí misma, era menudita -le llegaba por su garganta-, que se notaba que no llevaba el pelo tintado, o por lo menos parecía de un castaño claro bastante natural, aunque tenía toda la pinta de estar sedoso y olía muy bien, su boquita era como la de un piñón y sólo llevaba un discreto brillo que resaltaba su piel sonrosada, pero los ojos, aquellos ojos, eran tremendos, eran un mundo de sensaciones, vistos de tan cerca .....

- ¡Qué par de ojos, Luna ....¡. Me embrujan, me hipnotizan .....

- Debe ser la máscara de pestañas, soy la imagen de una firma comercial y debo estar siempre impecable en este aspecto ....

- ¿Ah, sí, de cual?

- Pinaud .... amor ..... ¿qué, más relajado ya?. Mmmmmmmmm, siento tu corazón latir fuertemente ....

La voz de Luna resonaba melodiosa, o era muy buena actriz o de verdad e inexplicablemente estaba coladita por los huesos de Mak. Huesos que Luna ya había empezado a investigar, bueno, huesos, músculos, tendones ..... Hábilmente, desabrochó la bragueta de Mak para introducirle la mano en su polla que ya latía al compás de su corazón. La muchacha se abrió paso como buenamente pudo y lejos de titubear ni mostrar nerviosismo, su carita era de felicidad, no podía negar que había conseguido lo que tal vez durante mucho tiempo anhelara ... Mak simplemente deseó besarla y agachó la cabeza para que la muchacha pudiera alcanzar su boca y fundirse ambos en un beso que despejó completamente los temores del incrédulo Mak. Su aliento sabía a menta fresca o a té helado, no estaba muy seguro, o puede que fuera una mezcla de ambos. Giraban y giraban sus labios mientras sus lenguas se encadenaban una y otra vez con caricias maestras, tiernas y ardientes.

- ¡Cógeme, amor¡ -susurró Luna saltando a los brazos de aquel cuerpo fuerte que en un acto reflejo apretó su culo bajo sus manos, como si hubiera cogido a una niña pequeña a upas, solo que aquello no era una niña pequeña, no besaba como una niña, no acariciaba como una niña ..... y sin embargo, su mirada sí era de niña, de inocencia, de sinceridad ...., lo que para nada la exhimía de lo que estaba despertando en los instintos de Mak, que no pudo evitar deslizar sus manos hacia el interior de aquella gacela saltarina, encontrándose, para su sorpresa, con todo el camino abierto ....

- ¿No llevas braguitas, Luna?

- Son braguitas griegas, abiertas, como un liguero .....

- ¡Anda, miiiiiira¡, quien lo diría, enfundada tú en esta falda de piel negra, con estas .... ¿medias ...?

- Son medias hasta la mitad del muslo, llevan un encajito con una goma muy discreta que se pega a la piel .....

- No, si, sí, si las conozco, pero que no me lo hubiera imaginado ... jejeje¡¡¡

- Fóllame, Mak, no me hagas esperar más ....

Estaba siendo cruel, pero no lo hacía con malicia, era todo fruto de su sorpresa, de lo novedoso del caso y no tuvo que repetírselo dos veces. La dirigió con sus fuertes brazos y su polla entró suavemente. Luna estaba muy excitada y por consiguiente muy húmeda. Arqueó su espalda para facilitar la penetración, un sube y baja frenético que provocaba los delirios de Luna que seguía besando a su lobo solitario con verdadera devoción.

La muchacha era ligera, pero para intensificar la penetración, Mak apoyó la espalda de Luna en una de las paredes del ascensor mientras que ella, ayudándose de sus pies y demostrando plena confianza en la resistencia de su amante, apoyaba las plantas en la pared de enfrente y desabrochaba su blusa blanca para deleitar a Mak con aquellas tetas que bailaban la danza del amor, un arriba-abajo que deseaba chupar, morder, lamer, pero tenía miedo que la muchacha cayera y se conformó con las vistas ....

- Luna, tesoro, me voy a correeeeeeeerrr¡, ahhhhhhh¡, siiiiiiiiiiiiii¡

Expulsó todo su líquido amoroso en el vientre de la joven que se lo extendía por todo su pecho y miraba satisfecha a su caballero, caballero que se dio perfectamente cuenta de que Luna necesitaba algo más, de modo que tal como la tenía, todavía volando por los aires, acarició su clítoris suavemente, lo que provocó el que Luna entornara los ojos de una manera que le dio a entender lo que le gustaba. Mak frotó y frotó el clítoris de Luna y penetraba su dedo mágico hasta que .... ahhhhhhhhhh, Luna también se corrió de gusto y así se lo hizo saber a su paladín .....

- Bueno, Luna, y .... ¿qué te parece si quedamos para cenar esta noche y nos conocemos un poco más cómodamente-mejor?

- Por mí, encantada, amor, yo soy tu geisha, tus deseos son órdenes para mí .....

- Bueno .... eso de la geisha me lo tienes que explicar un poco más despacio, eh?, no creo que exista ya ese oficio, no?, me gustaría preguntarte un montón de cosas y supongo que tú a mí también, no?

- Yo no tengo nada que preguntarte, yo te he encontrado, por fin y lo único que quiero es complacerte ....

- Bufffff¡, qué fuerte¡, perdona, pero es que tengo un mar de dudas encima, excepto lo gratificante que puedes llegar a ser sexualmente no sé nada de ti y me gustaría saber más cosas .... si somos capaces de salir de este armatoste ahora, jejeje¡¡¡¡

La puerta se había atorado de nuevo .......

El portero -que regresaba en ese momento de la calle- se apresuró esta vez a abrirles la puerta atascada del ascensor y llevaba en la mano un frasco de tres en uno para aligerar algo aquella cerradura que de un tiempo a esta parte se atoraba sin motivo aparente .... Mak no se había dado cuenta porque normalmente bajaba y subía andando, era el primer piso y él, todo un deportista, nunca utilizaba el ascensor hasta ese día, con los nervios, o la casualidad de un destino caprichoso que se hubiera emperrado en que Luna le follara en aquel ascensor, cuanto menos sería un recuerdo imborrable¡

- Luna, vida, pues te acompaño al coche ....

- No, no, deja, ya sé que tu despacho es éste .... quédate tranquilo, nos vemos esta noche .... ¿dónde? ....

- ¿Me recoges en la puerta del portal a las nueve y media, te va bien ....?. Pero esta vez bajaré andando, te lo prometo, jejeje¡¡¡

- Sí, sí, perfecto .... hasta la noche, chao¡. Luna besó su dedo para depositarlo en los labios de Mak y éste, a su vez, le envió otro besito por el aire recién salido de sus labios mientras se colocaba un poco la corbata .... Se la quedó mirando mientras bajaba las escaleras sin mirar atrás. Parecía muy segura, muy tranquila .... Mak no entendía nada, demasiados años de soledad .... tal vez .... pero el polvo había sido, cuanto menos, un hermoso recuerdo, ¡sí señor¡. La había invitado a cenar porque debajo de aquella falda y de aquella blusa había un cuerpo hermoso, sedoso que investigar pero ..... ¿y ella?, ¿cómo era capaz de entregarse de aquella manera a un desconocido?, ¿o no era tan desconocido? .... en fin a la noche intentaría averiguar más cosas sobre Luna ....

Mak llevó a Luna a un restaurante discreto donde cenaron amistosamente y donde empezó el interrogatorio:

- Luna, ¿de qué me conoces?, si es que me conoces, pero si no me conoces ¿de dónde has llegado hasta mí ...?

- Mak, ¡qué más da ....¡, soy tu geisha, es todo lo que tienes que saber. Has entrado en mi corazón como una bocanada de aire fresco, te deseo cada minuto de mi vida, sólo tú tienes el don de despertar mi pasión que yacía dormida en un rincón del recuerdo, en un juego aburrido y solitario, como un estigma que se va borrando de mis manos ...

- Bueno, pues .... ¿a qué te dedicas ...?

- Tampoco tiene importancia, quisiera dedicarme a mirarte, a comerte con la mirada, a quemarte con mis manos, con mis pies, con este volcán que pones en marcha cuando te muerdes el labio así .....

No había manera de desnudar a Luna como no fuera quitándole la ropa, y eso llegaría más tarde, un poco más tarde ....

Después de cenar, Luna lo arrastró literalmente de la corbata para meterlo en su coche y llevarlo hasta su casa .... Bueno¡, por fin averiguaría Mak algo de aquella mujer ....

- Bonita casa ...¡

- No es mía, es de mi padre, pero él vive en Madrid y esta noche no la necesitará, pero yo sí .... Desnúdate¡

- Ni siquiera me vas a ofrecer una copa ....?

- Sí, ahora, pero vete desnudando, voy a pintarte, ¿me dejarás hacerlo?

- ¿Anda, pero pintas .....?, y qué me quieres pintar ....¿desnudo?

- Claro, voy a pintar sobre tí. Mis pinceles recorrerán tu cuerpo con una pintura especial, es de maquillaje, pero se utilizan brochas de pintora, y síiiiiiiiiiiii, soy pintora, verás qué sensación, es única. La puedes leer en el Kama-sutra, es altaente recomendable .... Confío en que te guste tanto que quieras repetir otro día, es lo que suele ocurrir ....

- ¡Vaya¡, pues sí que va a ser una experiencia excitante, si la recomienda el Kama-sutra ....

- Normalmente yo no me desnudo, pero lo voy a hacer para que no te sientas cortado pero en el cuarto de baño. Solo te pido una cosa: no me toques hasta que yo suelte los pinceles .... si me excitas, no respondo .... anda, túmbate aquí en esta alfombra ...

Luna entró al baño pero salió enseguida cubierta por una bata blanca. Acercó el carrito de botes, pinceles y demás parafernalia que necesitaba para la sesión y Mak, obediente, se tumbó boca arriba en la alfombra de lana. Luna le ofreció un cojín para que pudiera ver en todo momento cómo y qué hacía ella y le besó en los labios sonriendo.

- No tardaré mucho ....

Luna inició su sesión de maquillaje empezando por la comisura de los labios:

- Este es un “beso de pintora ....”

- Mmmmmmm¡

Siguió por sus pechos .....

- Esto es una “caricia de pincel”

- MMMMMMMMM¡¡

Para continuar por su ombligo ...

- Esto es un “mordisco” .........

- MMMMMMMMMMM¡¡¡, qué cosquillitas .......

Y terminar en su aparato genital ....

- JUUUUUUERRRRRRRRRRRRRRRRR¡¡¡, qué sensación, Luna¡, creo que sería capaz de correrme sintiendo esto¡¡¡¡, la leche¡¡¡¡, ¿quién ha inventado este placer y por qué no lo ha traido a España¡¡¡?

- Listo, mi vida .... ahora sí te traeré una copa ....

- Gracias, pero ha sido demasiado corto ....

- ¿Te ha gustado, eh? Y ahora la sorpresa final ....

Luna dejó caer la bata blanca que se había puesto al empezar la sesión y parecía preciosa maquillada ella también por todo el cuerpo ....

- ¡Qué linda estás, Luna¡, ya me extrañaba a mí que fueras tú muy pudorosa, era para guardar la sorpresa, ¿no?

- Pues claro, tonto, ¿ves?, yo voy maquillada de árbol y tú de bichito por aquí, bichito por allí .... es una fantasía muy excitante .... y ahora, acércate, bésame, siiiiiiiii, así ............ no temas, solo es maquillaje, no es tóxico ....

- Esta noche me como yo hasta los clinex si hace falta, mmmmmmmmm¡, qué rica estás así pintada, joder, cómo excita esto, de verdad¡

Revolcándose en el suelo disfrutaban de dos cuerpos desnudos pero diferentes, se miraban, se encendían, pero podían jugar a que no eran los mismos de siempre, a que no eran iguales que los demás ....

- Luna, vida .... y ..... ¿quién te ha enseñado esto?

A Luna le cambió el semblante, fue como si la sonrisa que brotaba desde lo más profundo de su corazón se apagara y para siempre ..... No contestó .... le enseñó su culo pintado de hojas y, simplemente, le ordenó:

- Mak, fóllame por última vez ....

Pero Mak estaba tan excitado, que no se percató de la observación que le acababa de hacer Luna. La tomó entre sus brazos pero ella se tumbó empinando su culito y masajeando su sexo, gemía, suplicaba, fóllame por el culito, amor, que me gusta más, ahhhh, sí, así, apriétame contra tu cuerpo, fuerte, más fuerte, siiiiiiiii, así, así ...... qué gusto, ohhhhhhh, que bien ..... mientras seguía y seguía frotando su clítoris y rozando todos los pliegues de su exaltado volcán. Con la otra mano hacía caricias en los huevos de Mak que sudaba, el pobre y seguía asido a las caderas de Luna embistiéndola una y otra vez .....

Lentamente se dio la vuelta y solicitó ser penetrada a la antigua usanza, por lo que Mak, obediente, volvió a follarla, esta vez por su sexo. A la quinta embestida, Luna, la gacela, saltó sobre él para colocársele encima y seguir bailando a la pasión y girando y alzando sus brazos y cayendo una y otra vez con aquellos ojos que ya no iluminaban, que ya no reían. Era sexo, sexo de calidad, sexo del bueno, del cierto, del completo, del auténtico porque entrañaba muchas cosas dentro de ese acto solemne y privado de dos seres que se juntan hasta el infinito, pero .................. Luna consiguió que Mak se corriera, y después de aquello le suplicó:

- Vete, Mak, vete y no vuelvas nunca a mi vida, no llames a mi puerta porque no te abriré. Puedes estar contento, has conseguido lo que buscabas, me has asustado con tantas preguntas sin importancia y ni una sola palabra de cariño ..... Adiós, amor, mira cómo pasa de largo el tren de la felicidad, mira como se desvanece tu sueño, mira como se difumina todo en la red ..... un simple botón mal tocado y te devuelvo a tu estado natural de lobo solitario. Suerte, mi amor, que tengas mucha suerte ...... pero no mientas diciendo que eres un monstruo, no hace falta. Se feliz¡¡¡

Maria Silvia Cano. Año 2003.

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