lunes, 3 de mayo de 2010

La turista cachonda



Clara había viajado a Italia aquel verano porque desde hacía mucho tiempo añoraba conocer “la bota”, como se la llamaba en clase de Geografía algunos años atrás. En el viaje de fin de curso estuvo a punto de cumplir ese anhelo, pero al final, el grupo optó por conocer las islas de Mallorca y se fastidió el asunto. Bueno, tampoco pasaba nada, ya lo había podido conseguir ella solita y llegó a Roma en aquel autobús cargado de turistas que como ella deseaban conocer la cuna del gran Imperio Romano.

La primera impresión que tuvo es de que la mayoría de la gente parecía conocerla de toda la vida, o tal vez fuera que allí a los turistas los trataban así ..... no se hacía una idea del por qué todo el mundo le sonreía y le parecían decir galanterías, aunque el italiano era bastante comprensible para el oído, no tanto ya para osar hablarlo, no fuera el caso de que le tomaran por lo que no era ..... italiana, digo ......

Se dio una vuelta por la ciudad, allí todo el mundo conducía bastante mal, comparado con Roma, en Madrid todos eran unos perfectos conocedores de las normas de tráfico, porque a una señora habían estado a punto de arrollarla dos vehículos, a la misma señora, además, o sea, que ni los unos tenían la más mínima noción del código de la circulación, ni la señora parecía escarmentar ......

Un tanto sorprendida de aquello ..... optó por sentarse en una terraza mientras le avisaban para entregarle el equipaje y allí mismo, en una placita cercana a donde se encontraba estacionado el autobús y el hotel donde pernoctaría hasta el día siguiente, se tomó un refresco al abrigo de una sombrilla que aligeraba el calor sofocante del ..... Mediterráneo. Se sentó, cruzó sus piernas y entonces se dio cuenta de que varios ojos a la redonda la observaban .... ¡¡¡No¡¡¡, ¿sería la falda demasiado corta y tal vez dejara al descubierto ciertos atributos?, no, seguro que no era eso ..... ¿serían sus zapatos de plataforma, que allí no se llevaran tanto como en España ...?, no creía que fuera eso tampoco ..... Entonces no podía ser otra cosa que el hecho de que tenía unas piernas que no pasaban desapercibidas ante la curiosidad humana, pero en tal caso .... ¿qué podía hacer ella?, más bien poco, la verdad .... Eso ya dependía de la genética y de la sabia naturaleza, que le había dotado de ciertas curvas, una piel brillante, sedosa e iluminada por un brillo especial. Hasta ella misma se asombraba, parecía un espejo, de modo que siguió con sus piernas cruzadas, disfrutando de su refresco y sonriendo a todas aquellas miradas que la observaban y según dónde mirase, se iba encontrando .....

De pronto, vio algo, bueno, mejor dicho a alguien, pero no, lo que realmente llamó su atención fue un vaquero, el paquete de un pantalón vaquero que se paseaba por sus alrededores, de un lado, al otro, dubitativo, expectante, con algo en la mano que lanzaba de arriba hacia abajo sin parar ..... Miró un poco más hacia arriba y se encontró con un torso que tampoco estaba nada mal, pegado a una camiseta blanca sin mangas brillante, luminosa y flamante, como la piel de Clara .... Todavía más arriba encontró una cara de hombre morenazo que ríete tú de Antonio Banderas, mmmmmmmmmm¡, con esos morritos que están para comérselos sin chocolate, ni churros ni nada de nada, ¡a palo seco¡. Le sonreía .... ¡a ella¡, con aquellos pelos descolocados del viaje, sin duchar, sin cambiar, sin lucir....un viaje largo, pues como que deja huellas .... de eso, de viaje, ¿no?. Desde luego la vuelta estaba programada en barco, mucho más relajante, suave, con tiempo de aziquilarse lo que hiciera falta para semejantes encontronazos ...... Pero el chavalote no se había fijado en aquellas minucias femeninas y por fin se le sentó enfrente, cansado ya de desgastarle las piernas y la pechera, se sentó en la mesa y se presentó:

- Alora, ¿tu parlas el italiano?

- Pues no, morenazo, no. Mira que gracia, pero no .....

- Non ti preocupare, yo hablo lo español .....

- Anda, mira .... ¿en serio?, bueno, en ese caso podremos entendernos, ¿no crees?

- Claro, nena, me preguntaba si necesitarías algún guía que te oriente por esta ciudad tan grande, tan hermosa, como tú ......

- Bueno, lo cierto es que vengo provista de todo, prácticamente, pero mira, nunca está de más un nativo, ¿no?, que, siempre son los que más saben de su patria .... claro .....

- Bene, pues yo me llamo Marco, encantado ..... bella siñorina .....

- Y yo Heidi ....., digo no, yo Clara, perdona, quise hacer un chiste fácil, pero yo creo que no lo entenderías, ¿verdad?

- ¡Ey, bueno¡, se me dan mejor otras cosas ..... ¿tu sabes? .....

- Pues mira, vamos a averiguarlo ahora mismo, a ver qué es lo que se te da a ti bien, nene, porque, mucho parlare, pero aquí habrá que comprobar lo que soltamos por esa boquita tan apetecible, ¿no te parece? ....

- Mmmmmmmmm¡, pues el caso es que te invitaría ahora mismo a un lugare molto bello para compartirlo contigo y disfrutar juntos de mis ... facilidades .... Tiene piscina, podrías refrescarte un poquito, y hamacas ..... ¿has follado alguna vez en una hamaca ...?, mmmmm¡

- Pues no, hijo, nunca, así que, voy a pagar esto, aviso de que me suban el equipaje a la habitación, y como que me lo muestras tú mismo porque no tengo ni ideeeeeeeeeea de cómo se folla en una hamaca y como que me apetece averiguarlo, enseguida vuelvo ......

Se alejó insinuante, sin dejar de mirar a Marco, que la contemplaba de arriba hasta abajo mientras entraba en el establecimiento para pagar la consumición ......

En unos diez minutos estuvo lista para engancharse al brazo del tal Marco y dedicarle una sonrisa de lo más pícaro ......

- ¡Ale, hijo, toda tuya¡ ...., enséñame a ver, esas otras maravillas de un italiano de bandera ........

Marco le devolvió la sonrisa y un cachetito en el culo mientras la arrastraba, sin duda, hacia alguna experiencia nueva de aquella turista nueva en una ciudad nueva que de momento quedaría en el olvido ..... Mmmmmmmmmm¡, monumentos ...... ¿quién necesita ver monumentos con aquel pedazo de italiano al lado .....?????.

Llegaron a una casa grande con piscina, pero en ella parecía desarrollarse una fiesta, sobre todo dentro ..... de la casa. Como una docena de personas, chicos y chicas, se bañaban desnudos en la piscina del exterior, pero es que dentro debía haber otros tantos, chicos y chicas, también, que secaban sus cuerpos a fuerza de ..... calor humano ....... -yo creo que se me entiennnnnnnnnde, mmmmmmmmm¡¡¡¡¡-

Marco la condujo primero hasta la ducha del borde de la piscina, y Clara observó que allí no estaban muy bien delimitadas las parejas, lo mismo uno tocaba a una, que a otra, -bueno, tocar es solo una palabra, tocar o más ......, usad la imaginación ....- En dos minutos ya se percató de lo que era aquello ..... más o menos, lo más parecido a una comuna sexual, aunque el tal Marco estaba empeñado en observar y “tratar” antes que nada ni nadie a la recién invitada, por lo que se sentó en el césped como aguardando a que se duchara ..... mientras lentamente se iba despojando de su ropa .....

Clara se quitó la falda como con un poco de pudor, pero al ver que nadie la miraba, sino que más bien iban a lo suyo ...... se despojó del resto de su ropa sin rubor alguno y aprovechó para remojar su cuerpo en la ducha primero, lanzándose después al agua de la piscina, donde encontró manos, pies, cuerpos desnudos que reían, se frotaban, se besaban, se masturbaban, o .............. follaban. Estaba clarísimo, podías hacer lo que te apeteciera, bien dentro de la casa o bien fuera, esa sería tu elección. ¿Con quién ...?, pues también estaba clarísimo: chico con chica, chica con chica, chico con chico, a dos, a tres o a más .......... libre elección .......

Bien fresquita, bien aleccionada y bien mentalizada de donde se encontraba ...... miró el cuerpo desnudo de Marco, que para nada le había perdido la pista y se paró a pensar unos minutos por dónde iba a empezar la ......... fiesta .........

Salió de la piscina mojadita y andaba despacio hacia Marco, que terminaba su cigarrillo sentado en el césped y le dejaba sitio en sus rodillas para sentarse.

Clara así lo hizo, muy despacio, después de asegurarse de encontrar en su mirada algún mensaje ..... ¿uno ...?, ¡y cien encontraría: ..... ¡: te comería, te saborearía enterita, empieza por mí ...... uffffff, y más y más y más .....¡.

No hacía falta decir nada, de modo que con aquel panorama lo que la colocaría en un “fuera de tono” sería hacerse la estrecha .... cuando el campo está abierto a la aventura, cuando la bandeja es de plata de ley y aguarda ...... Sentada entre su regazo, acariciaba el pelo de Marco, que ya había dirigido sus manos a ciertas partes húmedas por fuera y cálidas por dentro, mmmmmm¡, como un cachorrito tembloroso y asustado que despierta a la vida. Marco también acariciaba incesantemente sus glúteos, frotaba pícaramente sus partes más íntimas y saboreaba sus pechos excitados, mientras ella le recordaba al oído .... ”¿cómo se folla en una hamaca ....? ....

En un acto reflejo, Marco la cogió en brazos y en bolandas la arrastró junto a él a la piscina otra vez. Debajo del agua y sin soltarla, empezó a besarla en un beso donde puso tooooooda su lengua, que le llegó hasta la campanilla y la sujetaba fuerte hasta que flotaron juntos a la superficie para tomar aire ..... Clara, simplemente se transformó en un juguete en sus manos y se dejaba hacer ..... ¿no iba a ahogarla delante de tanta gente ....?, aunque aquella gente fueran a su asunto ..... suponía que se enterarían en tal caso, vamos, que oirían y distinguirían un grito de placerrrrrrrrrr a un grito de horrorrrrrrrrrrrrrr ...... mmmmm¡, la diferencia podía ser más que sustanciosa .....

No, ahogarla precisamente no eran las intenciones de Marco, que apoyándola sobre la pared de la piscina, buscó el sexo mojado de Clara para acariciarlo con sus manos, esta vez mucho más salvajemente, mientras se pegaba a su cuerpo todo lo que podía y continuaba besándola por todas partes, secando con su lengua el agua que la chorreaba .....

- Despacio ..... Marco ..... -le susurró Clara al oído ...-, así ........ verás ..........

Clara lo tomó a él virando unos ciento ochenta grados para apoyarlo donde ella se encontraba y tomó su pene erecto entre las manos, mientras cogía aire para chupárselo bajo el agua unos instantes. Después volvió a subir para colgarse de los brazos de Marco que ya la esperaban ansiosos por tomarla y “encajarla” en su miembro con el fin de empezar un mete-saca ligero ante la pérdida de la gravedad ...... Marco solo la tenía cogida por las piernas y ella se tumbó en el agua para que la presión fuera mayor y la penetración más profunda ....... pero aquello no parecía satisfacer a ninguno de los dos plenamente, por lo que, Marco la arrastró de nuevo hasta fuera del agua y por fin la llevó a una hamaca ...............

Primero, con un sutil gesto, la invitó a tenderse de costado, después él se colocó detrás de medio lado, de modo que su cipote justamente presionaba su culito, a lo que Clara contestó con un sugerente “mmmmmmmmmm” y contoneando sus caderas para notar aquel gusanillo detrás y sus movimientos buscando algún agujerillo por el que meterse ...... Lentamente entreabrió sus piernas, lo que permitió que Marco la penetrara desde atrás mientras ella sujetaba por delante para que aquella cosa no se saliera de sus adentros ..... y poderla notar fuera - dentro una y otra vez, ¡ahhhhhhh¡, ¡¡¡qué bien...¡¡¡. Poco a poco Marco se iba colocando más de frente, girándola lentamente, pasando una pierna de Clara por delante de sus labios, de su boca, que la mordía, la lamía, la olía con verdadero frenesí , hasta que pudo penetrarla con toda la brutalidad que requería el momento, Clara estaba muy excitada y necesitaba sentir aquella polla bien dentro para que el placer fuera más intenso. La hamaca se cimbreaba, pero daba igual, como máximo podían terminar en el suelo, y, bueno, el suelo estaba lleno de cuerpos que se arrastraban en pos de un agujerillo que llevarse a las manos, a la boca o a la herramienta precisa .....

Las hamacas típicas de piscina, esas que se cuelgan entre dos árboles, suelen tener agujerillos ya de por sí, y por aquellos agujerillos Clara notó perfectamente un sin fin de manos, dedos y lenguas que recorrían su espalda, sus piernas ...., ¡ohhhhhhh¡, qué impresión ........ todos buscando un roce amigo ..... mientras Marco follaba y follaba sin parar ...... hasta que se percató y arrastró a Clara hasta dentro de la casa, a la primera alfombra que encontró.

Allí en la casa, más pudorosas ellas, estaban las chicas, solamente chicas, que se besaban, se masturbaban solas o en compañía de más chicas, que jugaban con sus coñitos, de todos los colores, sabores y formas ...... y que incluso precisaban de alguna herramienta “extra” que les proporcionara placer, como consoladores y bolitas chinas ..... Al ver entrar a Marco, no pasó desapercibida su presencia para ninguna. Todas comentaron: “Mmmmmmmmmmmm, ¡¡¡¡un rabo de verdad, nenas¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ pero él había puesto a Clara a cuatro patas y seguía follándola por su coñito una y otra vez mientras Clara se comía la alfombra .....

Las nenas acariciaban los cuerpos de ambos y buscaban la novedad, los restos, un trocito de culo, las tetillas de ambos, las manos, las bocas ..... cualquier cosa que por allí quedara libre, mientras que otras en su sesenta y nueve continuaban, ajenas a los recién llegados, con sus asuntos, y otras, en el sofá con el suyo, otras sobre la mesa con lo propio ...... Clara y Marco se habían perdido en el edén de la fantasía ..... Gusanitas de colores pululaban en pos de un placer cualquiera que les llenara de gozo y a volver a empezar. Esperaban su turno de aquel rabo que tras el coñito de Clara se encargó de su culete .... mmmmmmmmmm¡ para el gozo monumental de la nueva ........ una y otra vez hasta que Clara ya no pudo más y le suplicó un respiro ...... y entonces una pelirroja de melena rizada se ofreció voluntaria para ser follada, mientras Clara se ocupaba de investigar un cuerpo albino que había llamado su atención por debajo de una silla.

La muchacha tenía todo el pelo blanco y los ojos de un verdoso agrisado, y, claro, le picó la curiosidad sobre como sería su felpudillo y .......... ahhhhhhhhh¡, sorpresa, no existía bello púdico, la linda mujercita de piel aterciopelada y pelo blanco largo, cual sirena, dejaba entreveer una rajita depilada carnosa y sonrosada .....

Al ver a Clara, y su dirección hacia ella, le facilitó “la entrada” pasando de una silla en la que estaba sentada, mirando al fondo, hasta el sofá, donde se tumbó para recibir a la curiosa, que seguramente investigaría algo más .....

Sin mediar palabra, solo viendo la sonrisa de la sirena, Clara le ofreció su felpudo mientras inspeccionaba aquel albino coñito sin señales de vello. Al fondo quedaba Marco con su harén, follando a una y a otra, por delante y por detrás ..... lo normal, en estos casos .....

Ella se iba a dedicar a descubrir cómo follaba una sirena ...... ahora que ya sabía también cómo se folla en una hamaca ........

María Silvia Cano. Año 2003.

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