lunes, 3 de mayo de 2010

La azafata sin compasión



Marchela es una guapa azafata de ciertas líneas aéreas que nos vamos a saltar el nombre, porque la verdad es que no viene a cuento .... ¿no?. Me imagino que lo que más nos interesará es cómo es Marchela ..... qué hace ..... cómo lo hace .... dónde .... cuándo ..... y por qué ...... Eso sí es importante para este cuento, esto es lo que necesitamos y nos gusta saber ...... Os cuento ......

Marchela es rubia natural, de un tono pajizo muy hermoso y llamativo que contrasta con su piel blanca como la cera, mide algo más de un metro noventa, es de sonrisa fácil, lo que beneficia a su trabajo, sus ojos brillan con el Sol pero no tienen un color definido. No son azules, ni verdes, a veces parecen grises y otras un color indeterminado que suele hacerla irresistible ante la curiosidad, sobre todo ...... de los hombres, mmmmmmmmm¡.

Inmediatamante que el departamento de recursos humanos la vio, y superadas todas las pruebas que debía realizar, la contrataron, su perfil exterior e interior se corresponde plenamente a las expectativas del puesto ...... porque además Marchela demostró el más alto grado de frialdad y cálculo ante situaciones extremas que ..... nunca se saben pero pueden darse en un avión en pleno vuelo ..... Nadie las desea, pero si se dan, Marchela sabría a ciencia cierta contener sus emociones y se dejaría llevar por el instinto y por las instrucciones recibidas para tal caso ....

Mientras tanto Marchela es muy feliz con su línea Madrid - Bruselas, Bruselas - Madrid y últimamente está muy contenta con esto de poder saludar estrechando su mano -y tal vez otras cosas ....- a la creme de la creme .... aunque .... ¡bueno¡, contenta lo que se dice contenta, siempre está ..... Le revienta la infelicidad de las gentes, ella siempre ha opinado que hay que ser dichoso cada minuto del día, se esté haciendo lo que se esté haciendo .... trabajando, gestiones rutinarias o ..... ligando ...... y a Marchela, ahhhh¡, eso de ligar además, se le da muy biennnnnnnn¡, sobresaliente ..... aunque, claro, hay que aguardar el momento oportuno para ligar y sobre todo para atacar ..... De pilotos, pasa olímpicamente, van siempre tan estresados, aunque .... mmmmm¡, hay cada uno que bien merecerían un pequeño favor, pero no, no sea que en pleno vuelo les entre ganas de follar y ..... menuda responsabilidad si a ella no le apetece, nada, de pilotos, nada ..... El co-piloto ya es otra cosa ..... y además siempre puede conectar el piloto automático, hay que saber las jerarquías de cada asunto ..... y la verdad es que, del resto de la tripulación, ni se ocupaba, y eso que últimamente habían incluido azafatos también que no estaban nada mal .... o auxiliares ...... o incluso alguno de los últimos fichajes en materia de seguridad, porque, vamos, que desde el 11-S famoso, pasaba caaaaaada uno por el avión, que, ya, ya ...... si no fuera por el “mono” de trabajo, que, la verdad, no le “ponía mucho” ...... En los viajeros masculinos también se fijaba pero que muy bien ..... y precisamente esta historia acontece a un viajero alto, moreno y con barba que consiguió llamar su atención ..... En cuanto le vio, ella misma se ocupó de revisar su billete y acompañarlo al asiento que no encontraba, y, bueno, pues, sus miradas se cruzaron y el vuelo sería agradable, eso estaba garantizado .....

- Disculpa, ¿no encuentras tu asiento ...?

- Pues no .... no lo encuentro .... ¿podrías ....?

- ¡Pero ... por supuesto¡, a ver, déjame tu billete ..... Ya lo veo claro, hay un error de impresión, es aquí .....

- Muchas gracias, señorita ....

- Marchela, me llamo Marchela ...... señor .....

- ¡Ah¡, encantado, yo me llamo Roberto .....

- Encantada, Roberto, en cuanto despeguemos te traeré unas revistas por si quieres leer, un libro, seguramente proyectarán una película ..... en fin, de momento, abróchate el cinturón, aunque, eso también lo oirás en unos minutos por los altavoces, volveré .... ¿te parece bien ....?

- No me parece precisamente bien, Marchela, me parece estupendo, superior ...... Te esperaré .... impaciente .... tal vez ......

Marchela buscó la ocasión para rozar su pierna con la rodilla de Roberto, que al estarlo deseando, pues, obviamente, la estiró aún más, con el fin de que el roce fuera auténticamente sensitivo, profundamente real y preámbulo de ¿quién sabe qué ......?.

Una vez todo el mundo colocado en sus sitios, y con el avión ya en pleno vuelo, Marchela dio las instrucciones oportunas a sus compañeras de modo y manera de garantizarse su atención al ala donde se encontraba aquel viajero tan interesante que a ella le pareció que “sonreía con la mirada” e intrigada, la chica quería averiguar cómo se hacía una cosa así ..... -entre otras, claro-

Tal como prometió, le ofreció a Roberto y a los demás viajeros que compartían su zona, unas revistas y unos libros .... Roberto quiso saber ......

- ¿Qué me recomiendas ...?

- Yo, por recomendarte te recomendaría esto: -Marchela le entregó un pequeño libro en cuya primera hoja había algo escrito, algo que Roberto leyó, por supuesto: “VE AL CUARTO DE BAÑO, AHORA”- y viendo como Marchela se alejaba en dirección a este, Roberto también obedeció sin cuestionarse absolutamente nada ......

Cuando Roberto llegó al baño, Marchela ya se había desabrochado la blusa, el pañuelo y se había guardado el sujetador y las braguitas en los bolsillos del uniforme, por lo que, Roberto contemplaba un campo libre y hermoso abierto a lo que fuera ..... ¿qué podía preguntar ....?, pues nada .... Se lanzó y tomó aquellos senos que se le mostraban insinuantes, acariciándolos, besándolos, chupándolos, succionándolos ..... de todo un poco, mientras Marchela intentaba desabrocharle la camisa también para acariciar su torso .....

- Me preguntaba ¿cómo eres capaz de sonreir con la mirada .....? y veo que ahora no sonries, tus ojos son un espejo abierto a tus emociones ... ¿no?

- Supongo que será cosa de genética ... me lo dicen mucho, pero mira, ahora mismo es que no sé qué decir ..... mejor sigo, ¿no? ....

- Bueno ..... vamos a ver cómo tienes el “pajarito”, mmmmmmmmmm¡, pues sí que eres resistente, sí, esto sigue blando para mi gusto, pero bajaré y veré si con mi boca puedo enderezarlo un poco, ¿qué te parece ...?

- De lujo, nena, de lujo, ¡ahhhhh¡, sí, qué bien .... ¡me guuuuuusta¡

Marchela acariciaba, chupaba, lamía, revolvía, jugaba ..... con todo lo que se iba encontrando: pelos, piel, blandura ..... hasta que aquello se puso como a ella le gustaba, y entonces, dejó de mamársela para sentarse sobre la encimera de los lavabos mostrando descarnadamente su coño a aquel risueño viajero que la penetró salvajemente a juzgar por los alaridos que hacían su eco en aquel habitáculo tan minúsculo ....

- ¡¡¡Espera, bruto ....¡¡¡ -gritó Marchela medio en broma medio en serio- es que .... quería pedirte que me chuparas el chochete, ¿sabes qué ....?, nunca he follado con un barbas como tú y ..... me pica la curiosidad ..... ¿entiendes ....?

- Por supuesto, nena, quieres saber lo que se siente cuando te coma el conejo y roce mi barba con tus partes, ¿no?, pues vamos a verlo, pequeña, te garantizo que te va a gustar.

Roberto, habiendo averiguado las intenciones iniciales de Marchela, como es natural, se esmeró besando su coñito despacio y acariciándolo con su barba. Marchela ahí arriba se “iba” del gustazo, hasta que cogiéndolo por los hombros lo elevó en inequívoca súplica para que la follara de una vez .....

- Ni te has dado cuenta, nene .... -dijo Marchela como pudo, embestida por aquellos tomas y dacas del placer ....

- ¿De qué .....? -respondió Roberto sudando ....-

- Te he puesto un globito con mi boca, mmmmmmmmm¡, saben a chicle, ¡¡qué ricos¡¡¡

- Sabes mucho tú, ¿eh?, tú sí que sabes ..... aghhhhhhhh¡, y ahora, ven, date la vuelta que te voy a hacer el servicio completo, abre ese culito que vas a disfrutar, muchacha ....

- Sí, sí, eso, fóllame por todas partes, mmmmmmmmmmm¡, qué bien, así, así, me gusta, ahhhhhhhhh¡, voy a correrme, ahgggggggggg¡

- Toma leche, nena, toma .....

Roberto se corrió también en el culito de Marchela mientras ella se acariciaba concienzudamente su clítoris, y es que ...... no hay nada mejor que saber lo que se quiere en cada momento, mmmmmmmmmmm¡

Felices vuelos ......

María Silvia Cano. Año 2003.

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