lunes, 3 de mayo de 2010

¿¿¿ Jugamos con fuego ???



Mmmmmmmmmmmm¡, jugar con fuego es muy peligroso ....., igual de peligroso que esta historia, solo que .... un buen amigo me ha pedido algo de ánimo, y yo no le voy a dejar en la estacada, jamás se me ocurriría, todo lo contrario, os voy a contar una historia real pero .... schhhhhhhh¡, guardarme el secreto, ¿vale?, que no salga de aquí, leed, gozad, nada más, no está permitido dar nombres de personas ni de lugares y casi ni de cosas ..... pero los hechos, mmmmmmmmm¡, los hechos son otra cuestión, los hechos ocurren y por tanto, deben narrarse. Y así sucedió esta historia:

Frida, la Teniente de ..... -es igual- repito, Frida, se aburriiiiiiiiiiia como una ostra enjaulada en su “cárcel”, haciendo guardias interminables a la sola espera de personalidades que iban y venían desenfrenadamente con nuevas órdenes, pero por momentos, llegar, ¡firme¡, ¡saludo¡, ¡pie¡, ¡arma¡, y ya ........... A veces la miraban a los ojos, y entonces sí que se sentía viva, pero otras veces solo pasaban de largo y entonces era un estar por estar, como una estatua de mármol o más frágil aún, como una estatua de cristal a punto de estallar en mil pedazos, o como un coco hueco por dentro, porque la verdad, de cristal ni de mármol Frida no tenía absolutamente nada ..... lo único que el caqui desmerece mucho ante unas curvas de mujer .....

Yo la conocí por mi madre, un día fui a casa y vi una gata linda, le pregunté de quien era y por lo visto era de Frida, mamá se la cuida cada vez que hay misión ..... Gata en casa, misión de Frida, seguro .... pero no preguntaros misión de qué porque nunca se os dará una respuesta, siempre será alto secreto y mejor no preguntar, solo escuchar ... mmmmmmmmm¡¡¡¡

Frida me contaba siempre vivencias, no podía esperar de ella datos, porque se los borraban de la mente cada vez que un Inspector de recursos humanos hacía charlas con los compañeros y con ella, evidentemente ..... lo que sucedía cada tarde, más o menos, después del café ....

Y precisamente este Inspector, con dotes de hipnotizador, por lo visto, intentó y consiguió con muuuuuuchos esfuerzos, seducir a Frida y un finde de estos que suele tener libre y vuelve a casa de mami a por su gatita, me lo contó así .....

“Pues Eric tenía los ojos más verdes que yo jamás había visto. Aburrida allí, vigilando la emisora y sudorosa, abrí un poco más la ventana y le vi afuera, haciéndose el tonto no sé muy bien por qué ..... De pronto, me subió un calor anti-natural por todo el cuerpo y me quité la guerrera, uffffffff, qué calor daba la asquerosa, por lo menos las podían fabricar de manga corta .... Dejé al descubierto mi sujetador, porque en Oriente no puedes llevar mucha ropa o te conviertes en zumo de limón, así que, solo llevaba el uniforme reglamentario, nada más: pantalones, guerrera, sujetador, braguitas, calcetines, botas y gorra ....

Eric, viendo mi busto, no se lo pensó dos veces y saltó por la ventana, fácil, si tenemos en cuenta que era una casa baja que daba a un jardín, claro ..... demostrando sus ganas de ver desde más cerca aquel sujetador color burdeos con brillantitos que reflectaron en sus ojillos, según me dijo ..... Ahora bien, cuando llego ante mí no se quejó para nada de los ojos .... sólo tomó mis senos cubiertos aún por el sujetador y empezó a estrujarlos con brillantitos y todo soltando por su boca palabras en arameo, una lengua que yo, por cierto, no entiendo, pero su semblante lo decía todo, venía a ser una cosa así a “vaya tetas ....”, o similar ..... Con la otra mano me quitó la gorra, lo que hizo que mi pelo cayera y empezó a acariciarlo mientras metía su boca en mi cuello para chupármelo ...... Yo ..... pues qué quieres que te diga, soy débil y empecé también a tactar, primero con mi rodilla su miembro y me di perfecta cuenta de que estaba en posición erecta y muuuuuucho, y es lo que me pierde, cuando yo noto que un miembro está cachondo, o todo él está cachondo, ya no hay quien me pare, desabroché su bragueta y metí mi mano hacia eso tan calentito, mmmmmmmmmmmm¡ y tan rico ...

- Chúpamela, decía él desde arriba con los ojillos entornados ....

Así que, bajé y bajé besando todo su cuerpo hasta llegar al tesoro más preciado que tiene un hombre en su soledad .... La acariciaba con las dos manos, con una me encargaba de su pene tieso mientras con la otra frotaba sus huevos y acariciaba sus muslos, muy sensibles a mis caricias ... mmmmmmmmm¡, cómo le gustaba ......

Le dio un pronto y me sentó sobre la mesa junto a la ventana para quitarme las botas y bajarme los pantalones, pero solo bajármelos, porque si la alarma sonaba, apenas tendríamos treinta segundos para recomponer nuestras vestimentas y presentar firmeza otra vez, así que, sólo me los bajó lo suficiente para meter la mano por mis braguitas color burdeos también y con brillantitos también para frotar mi clítoris ..... Yo le dije:

- Mais Non¡, please, chupa, sacia mi sed ........ mon amí .....¡¡¡¡

Entonces Eric comprendió y arrastró su lengua por todo mi sexo ..... mmmmmm¡, aquello, más que una lengua parecía una serpiente venenosa que nublaba mis sentidos, ¡aghhhhh, qué lengua tan portentosa ..... y larga¡, yo creo que llegó hasta mi vagina, ¡ufffff¡,la metía y la sacaba a una velocidad vertiginosa, mientras con sus dedos me daba gusto también por el culo ....¡mmmmmmmm¡, ¡qué sensación¡, aunque claro, no había tiempo de deleitarse, en nuestras mentes siempre estaba presente la alarma en silencio del “defcon”, irremediablemente siempre era así, apenas se nos permitía perder la razón cinco, diez o quince minutos como máximo, por lo que, coincidimos en ir al grano, vamos, en ir al polvo en cuestión y metió su rabo en aquella cerradura clausurada, oxidada y olvidada, casi ....... Detestaba tener que reconocerlo, pero me gustaba follar, ohhhh, sí, me gustaba, lástima que no pudiera ser un ejercicio más matutino, o nocturno, incluso vespertino, ¡qué mas daba ...¡. No, aquello no figuraba en la orden del día, así que lo disfruté ..... Como pude lo lancé hasta una silla pero siguiéndole en su trayectoria, para que no se saliera de mí. Quería follarle yo a él, marcar mi propio ritmo, saltar una y otra vez sobre él, que me acariciaba el culito cálidamente, y las piernas, y los senos ..... ¡ahhhhhhh, qué manos tenía el cabrón, qué polla y qué palabras más raras me decía¡, yo no entendía nada, solo sentía, pero notaba perfectamente su mirada, clavada en la mía y la musicalidad de su tono relajado, cansado y encoñado .... me gustaba, me excitaba más aún ..... Creo que esa es la diferencia del hombre de oriente respecto al hombre occidental ..... Tengo la sensación de que la clave está en lo que te susurran al corazón y al oído mientras follan ..... lo que sucede es que “allí” todo va muy aprisa, demasiado para mi gusto, eso es lo malo, luego está lo que se puede considerar bueno, y es que no hay nada de nadie, todo es de todos y de las pocas “todas” que somos ..... o, sea, que imagínate, una sola mujer entre cien hombres .... todos la desean , a la misma, pero ¡¡¡ porque no hay más¡¡¡¡¡¡, de modo que no te llena y muchas veces prefieres pasar del asunto, la mayoría, por no decir siempre, aunque siempre sería mi caso ..... Yo prefiero esperar a follar en el periodo de permiso, olvidarme de que existe una alarma que puede sonar, olvidarme de que pueden sorprenderme otros noventa y ocho hombres con los mismos deseos que Eric, o cuanto menos, con el mismo derecho ..... No, prefiero esperar, esperar a encontrar esa persona que se deleite mirando mi 1.65, descubriendo mi cuerpo, acariciándome poro a poro, pelo por pelo, miembro a miembro ...... mmmmmmmm¡ que le guste verme disfrutar y sea capaz de excitarse también con eso, que ya me encargaré yo de hacerle disfrutar a la par, o antes, o después, que eternice sus caricias, sus juegos como solo yo sé hacerlo y que siga mi ritmo porque no persiga únicamente sacar su leche caliente al tiempo de un “¡arrrrrrrr¡”, como Eric, que antes de que yo me corriera, ya se había retirado para lanzármela a la cara, dejándome sin apenas darme cuenta de lo que había sucedido, se limpió y se marchó, eso sí, dándome un beso en la frente ..... ¿será cabrón ....?”.

Frida no quedó muy contenta, por supuesto ..... A decir verdad, todavía se encontraba en el punto de la excitación ni tan siquiera álgida ..... sino en la inicial ..... por lo que se la juró al tal Eric que tan complacido había sido a cambio de más bien ..... poca cosa, un sobeteo y unos besos ....

Sobre todo el que más le indignó fue el beso de la frente ...... como con algo de guasa, y esa falta de preocupación por si ella había quedado satisfecha o no ..... descorazonaba el fondo de su alma ..... de modo que planificó una encerrona para él que no olvidaría con facilidad ...... es lo malo que tienen las nenas, que cuando se pringan en una venganza .... ¡¡¡¡tiembla, tierra¡¡¡¡¡¡ y Frida lo tenía tannnnnnnnn fácil ..... Sin duda a Eric se le iban a quitar las ganas para siempre de mostrarse tan sumamente egoísta a la hora de ..... follar ......

Se colocó el uniforme de nuevo, buscó su cepillo para darse una pasadita y recogerse el pelo dentro de la gorra, un poco de brillo en los labios, ya que el carmín no estaba permitido .... y ..... maliciosamente observó su reloj: pronto sería hora de comer, y, siempre, después de comer, sus compañeros tenían una hora de asueto en cierta parte de la casa donde se alojaba el valioso equipo que custodiaban ...... de modo que ..... era hora de poner en marcha el plan ....

Dejó un momento el equipo solo para asegurarse de que Eric estaba donde debía estar para que su plan funcionara. Efectivamente, lo estaba. Inquietud por si ella, ya que realizó el esfuerzo de bajarse los pantalones, sintió o no algún placer, no tenía ninguna inquietud, pero por las últimas noticias llegadas de los últimos diarios, un tanto atrasados, sí mostraba Eric, allí, en su mesa, frente a la puerta del comedor, donde pronto empezarían a llegar soldaditos a alimentarse para soportar mejor aquel trabajo tan pesado, delicado y secretísimo .....

De momento, todo iba muy bien ..... así que, Frida volvió a su agujero, a ver, escuchar y revisar los aparatos allí dispuestos, que era para lo que ella estaba allí. En un máximo de quince minutos alguien, cualquiera, la avisaría para que fuera al comedor, y ella, entonces ...... representaría su papel para recompensar al malísimo de Eric por su falta de tacto con una dama y por largarse así una vez corridito ...... Porque puede que la guerrera y los pantalones le hubieran hecho olvidar que estaba con una dama, pero los brillantitos del sujetador, el aroma de mujer, los besos de mujer y las caricias de mujer ...... eran inconfundibles, con sello propio de “Frida-girl-1”, sólo que Eric no lo había tenido en cuenta, de modo que ella sí iba a tener en cuenta sus más pérfidas debilidades para escarmentar al “rápido” pagándole con la misma moneda, o sea, dejándolo excitado en medio de la nada .....

Como todo pronóstico indicaba, Frida escuchó la llamada para comer, unos nudillos en la puerta con una “tonadilla” conocida por ella de todos los días: “limpiacristalesnetollll”.......... Se desabrochó un par de botones de la guerrera, remangó hasta los codos sus mangas y se dejó la gorra en la mesa liberando así su pelo largo, sedoso y moreno, que, siempre era más llamativo que llevarlo oculto bajo una gorra verde caqui .... Realmente no podía hacer nada más, pero era suficiente para que Eric, al pasar por delante, despegara la vista, al menos, de la prensa ..... Salió del despacho y .... efectivamente, al pasar junto a la mesa de Eric, este alzó la vista atraído por el pelo de Frida y su ácida sonrisa ..... Frida siguió su camino hacia el comedor y se sentó entre todos los muchachos que galantemente le ofrecían el sitio que más le gustara a ella .... para una rosa que había en el jardín .... la verdad es que todos la mimaban con delicado esmero .....

Ella se dedicó a corresponder a las galanterías de los caballeretes de la mejor forma que se le ocurrió, sonriendo, insinuando y hasta acariciando el pelo de los más cercanos .... La comida era exquisita y hasta algo afrodisíaca, de modo que .... aquello, poco a poco fue tomando tintes un tanto sensuales a juzgar por la reacción del avispado Eric, que desde la puerta observaba el comportamiento de aquella hembra rodeada de tanto hombre y ........ hasta llegó a apartar los periódicos, tanto de su vista como de sus manos, centrándose en vigilar a la bicheja aquella que le estaba soliviantando la ..... tropa.

Eric intentó utilizar sus poderosos y persuasivos ojos con Frida, pero esta vez no resultó ... y Frida se dejaba tocar y desvestir por manos y más manos que acariciaban su cuello, su pelo, que metían tiernamente los deditos en su boca .... y .... claro, Eric se levantó de la silla dirigiéndose con las manos a la espalda a ver qué estaba sucediendo allí, pero ....... algo le paralizó por completo ...... no pudo traspasar el umbral de la puerta y tuvo que soportar ver aquello, ver cómo Frida, lentamente iba desnudándose: primero la guerrera para dejar sus pechos al descubierto y que eran manoseados por .... no sé, cientos de manos y cientos de bocas que chupaban de sus pezones mientras ella sólo podía mirar a Eric con una evidente mirada de desprecio en su cara ..... Prefería pasar por aquello antes que por otro encantamiento para nada ..... Los encantamientos, es lo que tienen, pérfido Eric, que se vuelven en contra y por eso ahora no podía traspasar aquella puerta. Su voz, una voz que hubiera dicho: ¡commmmmmmpañía, basta, arrrrrrrrrrr¡, tampoco salía de su boca, sólo podía ver, contemplar como le llegaba el turno ahora a las botas, que dejaban al descubierto unos piececitos de princesa delicados, blancos y cuidados, suaves, tersos, que también eran acariciados por cientos de manos, besados por cientos de bocas hambrientas de hembra en un paraje inhóspito con una sola fuente para calmar tanta sed ......

Por último fueron los pantalones de Frida, que pasaban de mano en mano, cientos de manos que se apoderaban de aquel cuerpo de mujer perdido entre la oscuridad de tanto anhelo amatorio .... mmmmmmmmmmmmmm¡, Frida jamás se había sentido tan deseada, nunca tantas caritas aparecieron a su alrededor con ánimo de acariciar, besar, chupar, si, chupar, la chupaban por todas partes, organizados ellos, por turnos, ahora el uno, después el otro ..... mientras ella, allí, sobre la mesa, a modo de manjar más exquisito, sentía una excitación extraña pero placentera.

Alguien, cualquiera de ellos, entreabrió sus piernas, al filo de la mesa y comenzó a penetrarla muy despacio, sutilmente, nunca olvidaban que se trataba de una delicada flor puesta en aquel desierto, mientras que los demás no dejaban de acariciar y besar un solo poro de su piel. Tanto atraso en las artes amatorias, terminaba con la resistencia de los muchachos en un abrir y cerrar de ojos .... pero había muchos, alguno llegaría a resistir lo que Frida necesitaba, suponía ..... y Eric se retorcía de rabia sin poder acercarse a aquel manjar desnudo, a punto y entreabierto ...... Fue como si en la puerta hubiera aparecido un cristal irrompible que le impedía el paso .....

Frida, con sus manos, iba seleccionando aquellos miembros que más la seducían a la vista y degustándolos lentamente uno por uno, mientras otros, ya, animados del todo, besaban y saboreaban también su preciado coñito del desierto .....

Tanto hombre, tanta delicadeza, tanto beso, y aquel empacho de lametones en cierto sitio, pues .... la verdad, por fin pudo correrse la muchacha ...... y demostrarle al malo de Eric, que ........ donde las dan ....... las toman ...... mmmmmmmmmmmmmmmm¡

María Silvia Cano. Año 2003.

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