lunes, 3 de mayo de 2010

La chimenea



Aquel fin de semana prometía. Ya en el coche, Nora y Pablo se iban mirando con el rabillo del ojo, deseosa la una de poder saborear el rabo de otro costal y en cuanto a él, aquella mirada picarona sólo ocultaba una máscara de deseo pendiente de una Nacional I bastante despejada misteriosamente.

Lo peor ya había pasado, la M-40 siempre atascada se mostraba aquel sábado por la mañana muy cooperante para llegar a la altura del Jarama donde Nora ya no soportaba más tener ante su vista aquel paquete doblado y abultado y sin mediar palabra acercó su mano a la bragueta para introducirla una vez abierta la cremallera. Era bastante ducha en eso de abrirlas con una sola mano y encima la izquierda: ¿sería zurda ...? -se preguntó Pablo, aunque le importaba más bien pijo y medio .....

- Oye, nena, que estoy conduciendo ...... yo ...., pues ya ves tú cómo voy ..... pero esto es una máquina y quiero que lleguemos sanos y salvos a nuestro destino, verás, te va a encantar .....

- Pollita ..... es que me muero de ganas por verla, solo déjame ver como es de hermosa y ya me quedo tranquila ......

Antes de terminar la frase, ya la tenía totalmente erecta delante de su vista. La contemplaba admirada, encantada, rechupeteándose los labios y la lengua por todos sus dientes:

- Oh¡¡¡, pollita ..... qué mazacote¡¡¡¡¡¡, qué alegría para mi cuerpo, para mis dedos, para mis manos y para mi coñito caliente ......, pollita, es que, no sabes cómo estoy ya ..... más húmeda que un manantial recién nacido. De verdad que no puedo controlarme más .... Si no me dejas chupártela en este mismísimo momento vas a tener o que parar o que comprobar con esta manita de la palanca de cambios, que lo que te digo es totalmente veraz ......

El pobre Pablo, solamente de oirla se estaba poniendo muy caliente ....... y le hizo un trato:

- Bueno, verás, nena, cálmate. Como resulta que el cambio es automático, voy a ir despacio y acercaré mis deditos a tu coñito para calmarte un poco, vale?

- Ah¡, sí, mi machote¡¡, acerca tu mano pero espera, déjame que te chupe un poquito los deditos no sea que me arrebates el efluvio que emana de él en este momento con estas vistas tannnnnnnnn apetecibles ....

Nora mojó bien todos los deditos de su hombre e incluso ella misma, después de bajarse las braguitas en un santiamén, le acercó, guiando, su manita hasta aquel volcán que despedía un calor incendiario. Pablo tuvo la sensación de haberse equivocado, aquello parecía el corazón más que el coñito de su nena ..... Empezó despacito, con la vista siempre en la carretera, por supuesto, palpó su pepita húmeda y viscosa y la frotaba una y otra vez con su dedo índice mientras que su dedo corazón se dedicaba a entrar y salir, entrar y salir de aquella cueva abrasadora mientras Nora gemía y se pellizcaba los pezones por encima de la blusita.

- Ohhhhhhhh, Pablo, qué bien, sigue, sigue, un poquito más, así, así, asíiiiiiii¡. Aghhhhhhhhh¡, me he corrido, mi vida, gracias, vuelve a poner la mano en el volante que ya estoy un poquito más tranquila, y te guardaré este preciado cipote para cuando lleguemos a nuestro destino, ¿queda mucho? ....

- Mira, aquel es el Puerto de Somosierra, vamos a pasar por un túnel y ya estamos en el desvío de la estación de esquí ....

Nora suspiraba cada cinco minutos. No podía librar a su pensamiento de aquella herramienta monumental que sólo recordarla volvía a encenderla de pasión ..... pero pronto vio el desvío y ella misma se calmaba frotando su entrepierna una y otra vez para que el calor de su cuerpo no se desbocara ....

- Hemos llegado, pequeña .... aquí es.

Era una casa de piedra de una sola planta pero todo estaba muy acogedoramente decorado. El salón lo presidía una enorme chimenea ya encendida y una alfombra de lana larga color crema donde Nora se tumbó y retozaba como una posesa de deseo y dolor ....

- ¿No quieres ver la cocina, no tienes hambre ....? -le preguntó Pablo soltando las maletas en el suelo-.

- Siiiiiiiiii, tengo hambre, hambre de tí, de esa cosa que me ha dejado maravillada mientras me traías hasta aquí para estar juntos, a solas, pegados ..... Ven, pégate a mí, pollita ......

- Bueno, pues mira ..... todavía no se me ha rebajado la inflamación. Oirte gemir por mis deditos me ha puesto todavía más cachondo, pero nena, había que llegar ......

- Pues ya hemos llegado ...... tómame, siente como late mi corazón, no puedo más ......

Empezaron a quitarse la ropa como a cámara rápida: los abrigos, la bufanda, el jersey de él, la blusa de ella, el cinturón, los pantalones ...... hasta quedar desnudos por completo sobre aquella alfombra crema y junto aquellas brasas de una chimenea de piedra, únicos testigos del deseo que acababa de invadir aquel salón y tomaban posiciones para dejar libres los efluvios de sus más bajos instintos.

Nora lo miraba seria, con los ojos entornados y las manos ocupadas en buscar aquella polla gigantesca que la había hechizado por completo. Tumbó a su hombre cuidadosamente y atrapó su cuerpo dándole la espalda pero clavando en su estómago la daga de su coño ardiente al que Pablo, con sus dedos, volvía a dar frotamientos mientras ella, inmersa en su mundo de gozo comía, saboreaba, chupaba y frotaba los huevos y el cipote de él que ya estaban que no podían más.

Una vez que la hubo rechupeteado, saboreado y manoseado bien ....... se colocó junto a Pablo y quitándose uno de sus zapatos le dijo:

- Pónteme de culito, mi amor, vas a probar mi tacón mágico ....

Pablo, obediente, se puso a cuatro patas y ella detrás le acariciaba dulcemente su agujero negro, cada vez más fuerte, en círculo con los dedos y penetrándolo con su lengua húmeda, caliente y viscosa. De pronto, sintió el tacón dentro de él, pero Nora desfiguraba el dolor frotando su coño unas veces en su culo, otras en su espalda, parecía una auténtica contorsionista del placer ..... Se dejó llevar, simplemente y de vez en cuando, alcanzaba el culo de Nora con su mano para darle pequeños cachetitos que a ella le gustaban:

- Ah¡, así, mi vida, así, flojito, pégame y toma, toma, toma tacón ...... ¿gozas, vida .....?

- Ahhhgggggg, nena, siiiiiiiiiii, pero me arde la polla, me va a estallar .......

- Date la vuelta con cuidado, pollita ...... no saques el taconcito, que está bien rico, sólo date la vuelta y yo me acoplaré a tu polla caliente para que deje de sufrir el tormento de verse vaciía, mi vida, Ah¡, clávamela, así, así, eso es, tú me clavas tu polla linda, rica .... y yo te clavo mi taconcito sabroso, ah¡, sí, qué gusto, mi bien, fóllame, sí, fóllame, yo también te estoy follando a tí ..... ahgggggggg, qué placer ..... y con la otra mano froto tus huevos. Los siento llenarse y vaciarse al mismo tiempo, mi amor, quieres un pequeño pellizquito? En los huevitos?, toma, toma, pellizquito va ..... ah, sí, no, no bajes las piernas, que nos salimos, ah, sí, así, mi vida, que bien, me estoy corriendooooooooo¡¡¡¡¡

- Ahhhggggggg, tesoro, ahí va mi leche, yo me coooooooooorro también .... ahggggggg¡¡¡

Sudorosos, cansados de cabalgar y con la leche de Pablo ya fuera, Nora le daría un respiro de un café, seguramente, antes de volver a la carga tal vez en otro lugar de la casa .......

Nora se volvió a colocar el zapato de tacón y con una leve caricia a su pollita le advirtió:

- Te doy unos quince minutos de descanso mientras me doy una ducha y llegan nuestros invitados. Por cierto, llámalos, a ver por dónde van .....

- Ah¡, sí, Miriam y José, que quedaron en llegar a la hora de comer. Localizaré el móvil e iré preparando la mesa, tú dúchate, que luego te froto yo la espalda, umm ...¡

Encontró ella solita el w.c, se metió en la mámpara y abriendo bien el grifo del agua caliente se mojó toda mientras acariciaba su cuerpo embadurnándose bien de gel con una manopla que encontró colgada en una esquinita. De repente, se le ocurrió algo, pero necesitaba una cuchilla de afeitar, de modo que salió y husmeó entre los cajones del cuarto de baño hasta que encontró lo que andaba buscando.

Con la manopla y de nuevo en la ducha, volvió a enjabonarse con cariño todo el pubis y con la cuchilla rasuró delicadamente su felpudito negro y ensortijado.

- Así está mejor ....

Lo aclaró bien y con el grifo de la ducha, ese que siempre nos recuerda a un teléfono, se hizo una pajilla para ir abriendo boca a los postres que sin duda le esperaban .... Se agachó hasta ponerse en cuclillas y colocó el telefonillo justo debajo de su coñito calentón. El agua que emanaba de él la hacía sentirse pletórica de sensaciones, aparte de que se ayudaba con los deditos y las uñitas de su otra manita, que frotaba sin cesar su clítoris y ocasionalmente se introducía uno o dos de sus deditos magistrales.

- Haciendo solitarios .....????, le preguntó Miriam, que por lo visto ya había llegado y también se moría por una ducha caliente.

- Ahhhh¡, compi, ven, únete a mí, mordisquea mis pezones, mira qué duritos los tengo .... yo solita me estoy poniendo a mil por hora ....

Se levantó para hacerle sitio en el plato de la ducha a la recién llegada, que se quitó la ropita en un santiamén y se deslizó en pos de aquellas tetas de su amiga como un perro a un jugoso hueso de vaca -lechera-. Nora remojó bien, por todas partes, a su amiga Miriam y ambas se fusionaron en un beso-lengua (más lenguas que beso) que las iba recalentando cada vez más. Miriam frotaba y frotaba, aplastaba y giraba como una peonza las tetonas de su Nora mientras que Nora le abría las piernas para mojar su coñito con una mano mientras con la otra taladraba el ojetito de la menudita Miriam que dejó salir de su alma un gemido que debió llegar hasta el salón.

Pablo y José, que conversaban tranquilamente mientras ponían la mesa y calentaban la comida escucharon aquel resoplido de pasión y mirándose mutuamente sospecharon que las chicas ya habían empezado sin ellos, por lo que dejaron todo y subieron al cuarto de baño:

- Bueno¡¡¡- exclamó José apresurándose a quitarse la ropa- pero si estas ya han empezado, madre ...¡¡¡¡-se lamentaba viendo cómo la una se comía el chochete de la otra y viceversa- Me sentaré en la taza del water para verlas más de cerca mientras se me empina el rabo, que ya lo noto yo con ganas de ponerse a tono.

- Sí -dijo Pablo un tanto preocupado- pero justo aquí al lado está el dormitorio principal. Tú crees que seremos capaces de llevarlas a la cama, estaremos más cómodos, ¿no?, aquí vamos a tener problemas de espacio .....

- Bueno, bueno, déjame que las contemple un poco más mientras acaricio mi polla, mira cómo me están poniendo estas dos guarras, creo que me las voy a follar a las dos al tiempo ....

- Fantasma, que sólo tienes un rabo¡¡¡, tendré que ayudarte yo para eso ....Ufffff¡, realmente me estoy poniendo muy cachondo .... qué número, ¿no?, yo voy a ver si puedo meter un poco la mano, mira, si se les ha caido a las dos los pelillos del felpudo¡¡¡¡, agh¡, así me gustan más estos dos coñitos calentitos y limpitos ..... a ver, a ver .....

Se acercó y quiso palpar con cada mano uno y otro pubis de las nenitas que ya se habían apropiado del cepillo de rascar la espalda y Nora fue la encargada de metérselo todo a Miriam por su conejito mientras Miriam trincó de la polla de Pablo como si fuera una posesa.

- Eh¡¡, que ya no cabe más gente en esta ducha, venid, nenas, vamos al cuarto de aquí al lado, estaremos más cómodos y amplios ....

Aquello parecía una cadena: Pablo se dirigió al cuarto, pero tenía asida a Miriam que no le soltaba el rabo mientras que Miriam todavía con el cepillo entre las piernas y penetrando su coño intentaba seguir a Pablo. Nora metía y sacaba el mango del cepillo del coñito de su amiga mientras ella solita se masturbaba su miembro ..... pero consiguieron llegar a la habitación de al lado seguidos por Pablo, que tomó la iniciativa en el cuarto:

- Miriam, nena, sácate esa imitación del coño y ven a probar un buen palo. Hazme una soberana mamada, anda, que me habéis puesto como un gorrino asado .... oh¡¡¡, sí, sí, así, nena, muy bien, ábreme bien el capullo, que lo tengo seco, moja, moja, ah¡,sí, que lengua tan portentosa, qué labios, que boca, qué garganta más profunda .....

José por su parte, mientras Miriam hacía aquella mamada, se tumbó en la cama bien al alcance de su coñito para saborearlo despacio mientras Nora se la mamaba a él. Pablo, viendo que a su amiguita Nora nadie le proporcionaba placer, cogió el cepillito de frotar la espalda y se dedicaba a clavárselo tierna pero eficazmente en el ojete, de modo y manera que los cuatro se debatían en ardores de placer y gemidos de un sentir profundo, más profundo que sus propias gargantas y cipotes.

Pablo, como dueño de la casa, sabía perfectamente donde encontrar ciertos artilugios que, sin duda, gustarían a sus calentorras amiguitas. Abrió un cajón de la mesilla y sacó unas bolitas chinas muy útiles para introducir en las vaginas de las nenas. Otras veces se utilizan para dilatar bien sus ojetes, no quería hacer daño a las chicas con su gigantesco miembro:

- Nenas, mirad lo que tengo aquí, venid, poneros las dos a cuatro patas sobre la cama, ¿quién quiere ser la primera?, o sino, José, ayúdame. Tú te encargarás de una, yo de otra ... Sí, así está bien, besaros, guarras, que os vamos a dar bolas por el culo. Toma, José, tu hilera de bolas chinas, lo único que tienes que hacer es metérselas a esta zorrita por el culo o por la vagina, ¿por dónde las quieres, nena?

- Ohhhh, qué gustazo me vas a dar, métemelas por la vagina, mola mucho. Cuando las tenga todas metidas, iré estirando del hilito y al salir me corro, seguro, ¡son tope genial¡

- Pues a mí -dijo Miriam- me gusta más sentirlas en mi ojete, pero sólo cabrán dos o tres ..... cuidadito, Pablo, que el ojete es chiquito .....

- Chiquito, pero matón, ven acá, calienta-braguetas, que te voy a dar tu merecido.

Efectivamente las chicas lo pasaron genial con las bolas chinas, se corrieron mientras salían de sus partes y de ver cómo Pablo y José pajeaban con sus pollas duras mientras las miraban a ellas y es que los chinos, saben muy bien lo que hacen con ciertos inventos .... Las nenas aprovecharon la lechada de los machotes para saciar su sed cazando al vuelo los escupitajos de aquellos tremendos falos.

- Bueno, nenas ...... la comida se va a enfriar, pero a los postres nos toca a nosotros meterla en caliente, vale????

Saciadas-saciados, de momento, bajaron los cuatro al comedor a picar algo ..... Tanto ejercicio y desgaste se merecía una buena ensalada, unos pollos asados que Miriam y José habían traído del exterior y algo de fruta o similar de postre ....

Todo estaba preparado frente a la chimenea con sus brasas de leña, un mantel rojo que cubría la mesa, platos y vasos de plástico, bebidas para refrescarse y pan recién horneado -al menos así llegó a la cabaña-, de modo que aquello cobró tintes de comida nudista en toda regla .... Sentados a la mesa, mientras por encima pinchaban lechuguita, tomatitos, mojaban salsita con el pan y engullían ese muslo de pollo jugoso y sabrosón, por debajo, los traviesos pies de las nenas, buscaban los miembros de los nenes para acariciarlos con sus plantas y deditos. Pablo y José se miraron y parecieron entender perfectamente el envío de aquel mensaje telepático ya que ambos iniciaron con sus dedos de los pies también, la búsqueda de esas cuevas de placer que sobre las sillas poseían las nenas. Seguro que estaban pensando: “quien fuera silla ahora ....”. Miriam y Nora se abrieron de piernas en un acto reflejo mientras arqueaban sus desnudos cuerpos hacia delante para dejar que aquellos deditos, sobre todo los del dedo gordo del pie, se hundieran en sus coñitos, sumando así un placer más a lo sabroso de la carne -de pollo-. Pablo no se lo podía creer:

- Pero si está húmeda otra vez¡, nena, eres insaciable ....

- Soy multiorgásmica, querido, sobre todo con la ropa fuera. Vísteme y podrás dormir, desnúdame y no pararé de follar y follar y follar ..... no me cansaría nunca .....

- Yo hasta con la ropa puesta, cuando veo o adivino un buen rabo quiero probarlo, verdad, Pablo?

- Si, tío, aunque sea metidos en un coche y a doscientos por hora, le da igual .....

Pablo ya se había embalado otra vez, tenía que aprovechar la ocasión, por si no volvía a repetirse en cierto tiempo, de modo que bajó por la mesa y se fue derechito hacia el coñito de Nora que al verlo subió las piernas a la mesa haciéndole sitio y permitiéndole que se lo chupara como si de un bollo de fresa se tratara. Empujaba con su lengua hacia el interior de aquella fruta jugosa ayudándose con los dedos que le cabían en ella, y eran varios. Quiso comprobar si sería capaz de meter por aquella raja todos los dedos que tenía en ambas manos, o sea, los diez, pero eran demasiados, claro que, con sumo cuidado consiguió meter los cinco dedos de una mano y empujando-empujando, se dio cuenta de que podía meterle la mano entera y así lo hizo puesto que Nora, al contrario de quejarse de nada, resoplaba de satisfacción, alegando simplemente aquello de: “sigue, sigue, sigue¡¡¡¡”

- Ey, nena¡, pedazo raja tienes que te estoy dando gusto con todo mi puño, zorra¡

Miriam, por su parte, se había lanzado sobre la mesa para que José hiciera con ella lo que más le conviniera y mientras se dedicaba a dar pequeños golpecitos y pellizquitos a las tetas y pezones de su amiga, José la tomó por las piernas y directamente la embistió en una follada frenética porque definitivamente le había empalmado de lo lindo ver aquel espectáculo del puño.

- Y a tí, preciosa, ¿qué te cabe en este coñito?, toma, toma ..... aghhh¡, esta vez no me quedo sin meterla en caliente, cabrona, tanta bola china que os metéis, y, claro, luego pasa lo que pasa ....

- Es que ya con una buena polla no nos sacia nadie, machote, mira .... -le enseñaba un plátano que se había estirado para coger del frutero- Métemela por detrás, tontito, que me apetece follar con esto también .....

- Pues bájate de la mesa, chica, que te voy a dar pero bien por el culo. Dicho y hecho, obedientemente, Miriam se puso a cuatro patas sobre el suelo pero donde pudiera ver bien las correrías de Nora y Pablo, que siempre, recrearse la vista no estaría de más.

- ¿Cómo lo quieres, reina?, ¿cipote por el culo o por el coñete?

- Mmmm, déjame pensar .... tú encárgate de mi culo que yo misma me penetraré con este platanito maduro ....

Así lo hicieron, mientras José la follaba alocadamente por el ojete, la muy zorra se moría de gusto con el puto plátano entre las nalgas, chillando de dolor pero sin dejar el mete-saca bananero.

Nora, al ver la mesa libre, empujó a Pablo sobre la mesa:

- Túmbate, tío, que quiero montarte ....

- A la orden, mi sargento, lo estaba deseando ....

Pablo se tumbó y antes de colocarse, ligera como una gacela, Nora le saltó encima atrapando su cipote para adaptárselo a su baboseado coño que se contraía y dilataba como si de una parturienta se tratara. Entre gemidos y relamidos de labios, la muchacha se despachaba a gusto en aquella montura: subía y bajaba, subía y bajaba, cada vez más y más aprisa. Pablo manoseaba sus tetonas, le pellizcaba los senos e incluso frotaba su clítoris ocasionalmente porque sabía que eso le gustaba mucho a las nenas. Pero esta nena parecía estar hecha de una madera especial y le dijo:

- Nene, mójate los deditos y dame golpecitos en mi pepita, eso me volverá loca ..... y sigue retorciendo mis pezones, si, eso me encanta, aghhh¡ .....

En otro momento telepático, decidieron compartir suelo los cuatro y ya que eran tan osadas, a los nenes les gustaría que los introdujeran en eso de las artes de las bolas .....

- Bolas, las vuestras, dijo Miriam, a ver ... dejádmelas ver los dos, vamos a ver .... uy, qué buenas, qué ricas, voy a saboreároslo todo, nenes.

- Pero con orden, muñeca -alegó Nora- que yo tengo el mismo derecho que tú¡

- Tranquila, mi hijita, que habrá para las dos .... El misterio de las bolitas chinas es que tú las llevas adentro ....

- ¿Adentro? -preguntó Pablo un poco asustado-

- Siiiiiii, adentro, metiditas, y al andar te da un gustirrinin muy lindo, anda, ven, Pablito, deja que te meta solo una bolita en ese culito lindo .....

- Ey¡, que soy yo el que mete aquí, preciosa ....

- Ah, bueno, pues métesela a tu amigo, mientras veis cómo nosotras follamos ....

- Epa¡, eso será otro día, pero si te pone, lo que sí podemos hacernos es una pajilla con vosotras aquí delante, eso sí que me mola, y a tí, José?.

- Vale, nosotros nos corremos pajeándonos un poco y vosotras nos calentais con algo especial .....

- Conforme, dijo Miriam, mira cómo tenemos que follarnos entre nosotras -y sacó un consolador de goma con penes a ambos lados- Yo primero masajeo su coñito así con mis dedos, los mojo de vez en cuando ..... pero empezad ya vosotros¡¡¡

- Ah, si, bueno, vale ..... ven, Pablo, acércate a mí -y comenzaron a subir y bajar sus glandes mutuos para calentar a las chicas y viceversa-

- ... Y ahora le meto esto por su chochete hasta el fondo mientras me coloco delante para que ella me folle a mí con el cipote que queda .... ah¡, no está mal, es divertido, sobre todo porque ambas frotamos nuestros respectivos clítoris o yo el de ella y ella el mío hasta que llegamos al orgasmo, que con las vistas que tenemos ..... será de un momento a otro, a que sí, amiguita?

- Si, Miriam, siempre me imaginé como se la menearían dos tipos pero hasta hoy no lo había visto al natural, míralos, si están a punto de correrse¡¡¡¡¡

Los salpicones llegaron hasta la chimenea, apagando las brasas que humeaban en ella dentro de una cabaña en una sobremesa de montaña ...... mmmmmmmm, deliciosa, que aproveche¡

María Silvia Cano. Año 2003.

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