lunes, 3 de mayo de 2010

La cocinera aburrida



A Irina le gustaba pasearse desnuda por la casa, en realidad aprovechaba siempre que tenía ocasión, era una sensación única que no podía reprimir mientras se encontraba sola. Irina trabajaba como cocinera para unos viejos ricachones que habitaban una mansión enorme y estrafalaria allá por la costa y aquel día de calurosa primavera, llegó a la hora habitual y se puso a trajinar con los fogones cubierta únicamente por el mandil de uso obligatorio en toda cocina que preservaba las ropas de salpicaduras y manchas.

Pero la mansión era tan grande, que no se percató de que alguien la observaba: eran los hijos de los vejetes, que agazapados en la ventana, desde fuera, observaban los movimientos y el cuerpo lindo de Irina. Su pelo largo, sedoso y negro azabache, a juego con aquel felpudo de caracolillos negros y graciosos; su piel morena, las piernas largas, el culo respingón y las tetas más hermosas que habían visto en su vida. Sus deseos de poseerla fueron inmediatos, pero Ron sugirió a Paul esperar un poco para contemplarla mejor. Allí fuera, en el porche de la casa se encontraban tomando el Sol primaveral, de modo que lo único que llevaban puesto eran sus bañadores ajustados que ya les empezaba a molestar dado que las vistas les estaba provocando una soberana erección en toda regla.

- Ron tío, yo me voy a quitar el bañador, esta tía me está poniendo a tope .....

- Joder, qué buena está, macho, mira cómo se agacha, qué pedazo de raja, qué culo, qué nalgas, uffffff¡¡¡, a mí también me molesta ya este minúsculo tanga, tío, y es que .... marcaran paquete, pero en un momento como éste, aprieta, a tomar por el culo, fuera todo¡¡¡¡, yo voy ya, tío, la deseo, quiero follarme a esa pibita ahora ....

- Espera ..... hostias, contémplala bien, que cuando vea tu rabo no pueda resistirse a que se lo metas hasta el fondo, qué calores da ese fogón, copón, mira cómo se seca con el mandil dejándonos ver sus tetazas, qué pezones, madre, me los voy a comer ......

- Sólo te vas a comer sus pezones, tío?, yo me la voy a comer entera, empezando por esa raja de fresa que cada vez que se agacha me estalla esto en dos. -Se refería a su cipote, el cual masajeaba de arriba hacia abajo y cada vez se ponía más duro y más violento-.

Paul le ofreció a su amigo Ron una boca jugosa y una lengua apasionada pero Ron, aun correspondiendo a sus muerdos, no podía quitar la vista de encima de Irina que se había puesto a jugar con la nata del postre y se rechupeteaba los dedos provocando oleadas de fuego incontrolable en su imaginación. Paul y Ron también intercambiaron sus manos para masajear aquellas pobrecitas pollas duras y preparadísimas para calentarse en algún lugar, y cuando Irina quiso probar si el guiso ya estaba listo alzándose un poco al armario donde estaba la sal, decidieron entrar por fin .....

- Irina, nena, mira cómo me has puesto ......

- Señorito Ron, le hacía a usted y a su papá en la oficina .... qué apuro¡¡¡¡

- Apuro, ven aquí, le aspetó estrechándola entre sus brazos, que necesito saber si tú también estas a punto ..... A propósito, éste es mi amigo Paul, estábamos tomando el Sol y nos ha cegado este cuerpo de perdición .... Siéntate en la encimera, abre las piernas, corazón, que voy a ponerte la sal de mi lengua en este coñito de fresa, ummmmm, qué delicioso está, tal como me imaginé desde ahí fuera, sabe a fresa, huele a fresa, color fresa, rojo pasión, toma¡ dedito, toma lamida .....

- Ahh, señorito, qué rica lengua, que calentita, que suavecita, más, quiero más .....

Paul por su parte se había adueñado de su boca, de sus pezones -que pellizcaba una y otra vez mientras le dirigía la mano hacia su polla enorme para que la calmara un poco ....-

Ron seguía con su festín de raja de fresa y además se encontró a mano el palo largo del recogedor y se le ocurrió penetrarla por el ano para aumentar así el placer de una Irina que gemía y resoplaba mientras hacía morirse de gusto a Paul con aquella mano larga, morenaza y magistral.

Ron , dejando ya el palito del recogedor, arrimó una silla de las que se encontraban junto a la mesa y ordenó a su amigo Paul que se sentara, el cual, obedeció sin rechistar.

- Nena, ahora posa tu ojete calentito en esta polla dura y hermosa, vas a ver qué gustazo, poco a poco, así .... gozas, vida????

- Ah¡¡¡, duele, duele, pero me gustaaaaaaa .... ahhhh, sí, sí, sube y baja, sí, sí ......

- Así, nena, sube y baja despacio, pero abre las piernas bien, que yo ahora mismo, mientras Paul te da por el culo voy a follarte viva esa raja de fresa que me tiene loco .... Toma¡, toma follada, ...... goza más, vida, goza más .... ahgggg¡, qué duro está ahora este coñito, qué rico, qué calentito ......

Mientras Paul lamía toda la espalda de Irina y saboreaba su piel con aquella lengua larga y puntiaguda, ayudándola también en su sube y baja con las manos en su cintura, Irina, atrapada entre aquellos dos falos, uno por el coño y otro por su ojete, se debatía entre gemidos, dolor y resoplidos de gusto. Alargó las manos todo lo que pudo para frotar bien frotaditos los huevos de ambos tipos, se lo merecían por aquel lote casero de placer que le estaban proporcionando.

Antes de correrse, querían verla a cuatro patas en el suelo de la cocina, como una gatita bien follada, por activa y por pasiva.

- Anda, nena, dijo Ron sudando, hazme una buena mamada para que nuestro buen amigo Paul pueda correrse, es un poco bi tirando a homo, el cabronazo. Mientras tú me la chupas, yo le meteré por el culo este artilugio casero, que por cierto, Irina, vida, para qué sirve, corazón????

- Ah, señorito, es para picar ajito con perejil, para hacer salsitas, no más .....

- Pues hoy va a tener un uso diferente, ven, chavalote, ábrete tú también, o mejor, mira, apoya un pie en la silla, que pueda llegar bien a tu culo de maricón mientras mi Irina me manosea bien los huevos .... ah¡, sí, Irina, qué manos tienes, mamona, qué boca, qué lengua, ahhggg, así, nena, así, sigue, sí, eso es, muy bien .... Y tú, Paulito, toma cipote de plástico, toma .... lo ves, Irina, ya se está corriendo, el cabrón, en cuanto se la estrujo bien y le toco el culo se me corre que da gusto ...... Ahggg, y yo, voy a correrme en tu boca, nena, toma salsas, toma, toma, toma ...... Uffffff¡¡¡¡

- Ah, señoritos, ahora tendré que buscar la fregona y recoger un poco esto, no sea que vengan sus papás .....

- Sí, limpia, pequeña, nosotros vamos a darnos un baño en la piscina, pero no te tapes demasiado, que así estás la mar de bien .... chao, nena¡¡¡¡

- Chao, señoritos, ummmmm¡, y hasta otra .....

María Silvia Cano. Año 2003.

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