martes, 25 de mayo de 2010

Historia de dos mujeres más, amor, secretos y realidades



No sé como contarte, lo que siento al ver tu sonrisa.

Se apodera de mi pensamientos y me llena de paz de tranquilidad, de amor, amor como el que siento por tí, desde el día que te conocí.

Puedo ver como tus pezones saltan de alegría con cada movimiento y los míos los imitan.

Mis manos intentan rozarte con esa complicidad que sólo yo sé que hay.

Tú te dejas, nada es extraño en dos mujeres, que se abrazan para saludarse.

Mis labios en más de una ocasión han rozado los tuyos, mientras mi sexo se humedecía sólo de pensarlo.

Mi mano se calentaba y se calienta, cada vez que me pides que te acompañe al aseo.

En más de una ocasión he rezado para que el cierre estuviera roto y así poder entrar para sujetarte la puerta, ver como te bajabas las bragas ante mi presencia, y tener que difuminar mi mirada, que delataba mi deseo por hacerte mía.

Mi condición de mujer no me deja gritar a los cuatro vientos que te quiero.

Estoy segura de que te perdería y prefiero tenerte en mis fantasías a perder tu contacto.

Hoy estás radiante, me guiñas un ojo, tu minifalda tejana marca cada forma de tu cuerpo, mostrando el culo en forma de pera.

Has de tener cuidado con las posturas o enseñas el triángulo de tu tanga.

Te acercas a mi oído y me pides que te acompañe al aseo una vez más.

Una vez en él, te subes un poco el TOP, y me muestras el tatuaje que acabas de hacerte en el ombligo.

Me agarras la mano y me la pasas por sobre de él.

He de retirarla, no puedo aguantar la excitación.

Me miras y con una de tus manos asciendes mi menton, te acercas …… sin dejar de mirarme.

Y me atraes hacia tu boca como un imán.

Los labios se rozan, me abres parte de ellos con tu lengua y la introduces por mi boca lentamente.

Mi corazón late con fuerza ….. no puede ser real.

Mi mano agarra tu cuello y lo siento, es cierto me está pasando.

Intento disfrutarlo.

Una de tus manos se desplaza por mis pechos, mis piernas se abren al contacto.

El espacio es poco, por lo que no podemos agitarnos demasiado.

Te miro incrédula, pero desciendo hasta colocarme de rodillas ante tí.

Aparto con un dedo tu tanga y me acerco hasta tus muslos.

Tus manos me dan permiso para continuar, y se adentran entre mis pezones y mis pechos, acariciándolos.

Tu pubis está totalmente rasurado.

Me encanta, me adentro por él, mis dedos mi lengua, mi aire.

Mientras tus dedos agitan mis pezones, me llamas por mi nombre mientras susurras que te gusta ….

No pares, es estupendo, tenía tantas ganas ……..

Mi corazón se acelera, mientras tu culo se agita en mi boca.

Mi lengua no deja de moverse con rapidez en tu clítoris y siento como desciende el líquido de tu orgasmo en mi boca.

Es hora de introducir mis dedos.

Y estallas, no puedes callar el placer y gimes mientras tu espalda se acomoda en la pared.

Tu cuerpo es perfecto.

Me miras y me sonríes.

Tus brazos hacen que cambies mi posición de lugar.

Te colocas frente a mí y me haces sentar en la taza del aseo tapada, abres mis piernas.

Mientras tus manos ascienden desde mis tobillos sin dejar de mirarme.

Tus pechos desnudos se pasean marcando los pezones por mis piernas.

Siento como arden mis entrañas.

Mojas uno de tus dedos con tu saliva, mostrándome tu lengua. No puedo casi respirar.

Lo paseas por los labios de mi vagina, y adentras por ese mundo de sensaciones.

Mientras lo introduces por mi sexo me miras ……

Sacas la lengua, la endureces y te acercas a mí, con ella, con la punta señalando mi sexo, hasta encontrarlo y hacerlo tuyo.

Tus dedos dentro de mi, tu lengua, hábil, viperina, se agita en mi clítoris.

No puedo aguantar y te lo comunico, eso hace que aceleres aún más el ritmo.

Estallo, y mis piernas se mojan con mis flujos ….

Respiro sin poder creer lo que acaba de pasar.

Nos miramos y nuestras bocas se unen para no ser separadas jamás.

Nos confesamos.

Y salimos agarradas de la mano, sin importarnos nada.

Mi sexo aún se contrae con el pensamiento.

Has sido, eres y serás mía.

Es la historia de dos mujeres más, amor, secretos y realidades.

Deseo. Año 2003.

No hay comentarios:

Entradas más populares del blog