
Como siempre me miras, y en tu mirada, una pregunta.
Puede que hoy tengas respuesta.
Pero antes, déjame sentirte, desnudarte, saber que es real tu cuerpo perfecto.
Necesito sentirte cerca, necesito saber que eres real, que al cerrar mis ojos continuarás estando aquí.
Por eso, extiendo mi mano y te indico el hueco de mi cama.
Te invito a ocuparlo …… aceptas.
Necesito sentirte, y me entrego a tí en cuerpo y alma, como siempre.
Mi piel se eriza al contacto de la tuya, mis pezones de endurecen al ritmo de tu excitación, mis manos quieren tocar, el miembro que asoma bajo la sábana, es inminente ……………….. Te estás excitando.
Ver como aumenta de tamaño ante mis ojos me excita, me hace desearte.
Te ofrezco el manjar de mis pechos, mientras deslizo mis manos por tu cuerpo, descubriendo un ombligo con mi lengua.
Te siento tan mío …………………..
Pido tu espera, insaciable, y salgo por un instante de la habitación.
Sé que no te moverás.
Regreso, tapada con una ligera pieza de ropa que no deja que se muestre mí estomago.
Me miras …………………………………
No dejas de acariciarme.
Te pido que me beses, mientras yo jugueteo con tu piel, descendiendo por tu ombligo y llegando a tu exaltado pene.
Lo succiono, quiero que me desees.
Quiero que te excites, hasta el punto de que me desees como nunca. No pongo fin a mis lamidos, ni tampoco a mis dedos que intentan hacerse un hueco por tu trasero, sé que te corres mejor así que te pone cachondo el que te estimulen el alrededor de tu ano.
Mientras lo hago sin dejar quieta mi lengua, te muestro mi estómago, quitándome la prenda.
En el nacimiento de mi bello, está escrito con lápiz de labios.
PENÉTRAME.
Tu miembro crece más aún, hasta el punto de transparentar tus venas.
Mi boca, se abre para darle paso a un túnel sin final.
Mientras te chupo el pene tú haces lo mismo con mis pechos. La pasión está al borde de la locura cuando los mordisqueas, me retuerzo de placer y de mi garganta ocupada se escapa un jadeo incontrolado.
Tu pene, empieza a descargar líquido de excitación.
Mi lengua lo saborea, y mi garganta lo traga.
Me noto muy caliente.
Quiero que me la introduzcas hasta el límite.
Mis ojos te piden que acaricies mi culo, que lo lubriques con tu lengua caliente.
Dando paso así a una penetración más placentera.
Mi mano desprende calor en tus testículos.
Quiero que me penetres.
Lo deseo, deseo tu cuerpo, deseo tus manos.
Estoy demasiado caliente como para poder frenar ahora.
Te ofrezco mi trasero abierto con mi mano, para que lo hagas tuyo.
Mientras, mis dedos entran en mi raja, acariciando mi clítoris, como una loca.
No puedo controlar mi excitación y gimo.
Tu miembro traspasa el naciente hueco de mi culo, poco a poco.
Mis manos, continúan buscando mi placer, rozando el tuyo.
Mi cuerpo no puede contener el movimiento en forma de convulsiones, cada vez que entras en él, estás ardiendo.
Me agarras con fuerza, y te agitas, me ardes.
Llego al placer, al sentir el chorro de calor que dejas en mí.
Sudorosos, calientes, no cesamos de mover el cuerpo, buscando el placer de los dos.
Mi culo muestra la excitación, tu pene acaba de soltar su leche.
Siento como me quemas.
Con una de mis manos te la aparto de mi interior.
La introduzco en mi boca y succiono todo resto posible de tu esencia.
Sé que te gusta.
Me miras, como siempre, esa mirada, a lo que mi mente responde ………………………………………………….
Te quiero demasiado como para dejarte.
Deseo. Año 2003.
Puede que hoy tengas respuesta.
Pero antes, déjame sentirte, desnudarte, saber que es real tu cuerpo perfecto.
Necesito sentirte cerca, necesito saber que eres real, que al cerrar mis ojos continuarás estando aquí.
Por eso, extiendo mi mano y te indico el hueco de mi cama.
Te invito a ocuparlo …… aceptas.
Necesito sentirte, y me entrego a tí en cuerpo y alma, como siempre.
Mi piel se eriza al contacto de la tuya, mis pezones de endurecen al ritmo de tu excitación, mis manos quieren tocar, el miembro que asoma bajo la sábana, es inminente ……………….. Te estás excitando.
Ver como aumenta de tamaño ante mis ojos me excita, me hace desearte.
Te ofrezco el manjar de mis pechos, mientras deslizo mis manos por tu cuerpo, descubriendo un ombligo con mi lengua.
Te siento tan mío …………………..
Pido tu espera, insaciable, y salgo por un instante de la habitación.
Sé que no te moverás.
Regreso, tapada con una ligera pieza de ropa que no deja que se muestre mí estomago.
Me miras …………………………………
No dejas de acariciarme.
Te pido que me beses, mientras yo jugueteo con tu piel, descendiendo por tu ombligo y llegando a tu exaltado pene.
Lo succiono, quiero que me desees.
Quiero que te excites, hasta el punto de que me desees como nunca. No pongo fin a mis lamidos, ni tampoco a mis dedos que intentan hacerse un hueco por tu trasero, sé que te corres mejor así que te pone cachondo el que te estimulen el alrededor de tu ano.
Mientras lo hago sin dejar quieta mi lengua, te muestro mi estómago, quitándome la prenda.
En el nacimiento de mi bello, está escrito con lápiz de labios.
PENÉTRAME.
Tu miembro crece más aún, hasta el punto de transparentar tus venas.
Mi boca, se abre para darle paso a un túnel sin final.
Mientras te chupo el pene tú haces lo mismo con mis pechos. La pasión está al borde de la locura cuando los mordisqueas, me retuerzo de placer y de mi garganta ocupada se escapa un jadeo incontrolado.
Tu pene, empieza a descargar líquido de excitación.
Mi lengua lo saborea, y mi garganta lo traga.
Me noto muy caliente.
Quiero que me la introduzcas hasta el límite.
Mis ojos te piden que acaricies mi culo, que lo lubriques con tu lengua caliente.
Dando paso así a una penetración más placentera.
Mi mano desprende calor en tus testículos.
Quiero que me penetres.
Lo deseo, deseo tu cuerpo, deseo tus manos.
Estoy demasiado caliente como para poder frenar ahora.
Te ofrezco mi trasero abierto con mi mano, para que lo hagas tuyo.
Mientras, mis dedos entran en mi raja, acariciando mi clítoris, como una loca.
No puedo controlar mi excitación y gimo.
Tu miembro traspasa el naciente hueco de mi culo, poco a poco.
Mis manos, continúan buscando mi placer, rozando el tuyo.
Mi cuerpo no puede contener el movimiento en forma de convulsiones, cada vez que entras en él, estás ardiendo.
Me agarras con fuerza, y te agitas, me ardes.
Llego al placer, al sentir el chorro de calor que dejas en mí.
Sudorosos, calientes, no cesamos de mover el cuerpo, buscando el placer de los dos.
Mi culo muestra la excitación, tu pene acaba de soltar su leche.
Siento como me quemas.
Con una de mis manos te la aparto de mi interior.
La introduzco en mi boca y succiono todo resto posible de tu esencia.
Sé que te gusta.
Me miras, como siempre, esa mirada, a lo que mi mente responde ………………………………………………….
Te quiero demasiado como para dejarte.
Deseo. Año 2003.
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