
Soy una persona normal, del montón, sin ninguna característica que me haga nada especial. Es un día cualquiera de una semana cualquiera de un mes cualquiera y de un año cualquiera. Estoy medio endormiscado cuando llego al trabajo. No es que tenga precisamente cosas urgentes para hacer. De todas formas, algo de trabajo sí hay. Pero casi de forma automática una vez arranca el ordenador activo el outloock para ver los correos electrónicos que he recibido. Entre el montón de basura y virus que recibo me llega una de esas postales electrónicas. Asunto: ha recibido una postal ... ¡Qué raro! ¡A mí! Será alguien que se habrá equivocado y me la ha enviado por error, pienso yo. De todas formas la curiosidad humana no tiene límites y no tardo en abrirla. Una vez la abro la sorpresa es mayúscula ...
Resulta que me la manda una fan anónima. Una postal preciosa. Llena de flores. Un texto breve pero conciso ... "De tu admiradora secreta que te ama y desea ..." ¡Bufffffffffff!
No tardo en dar contestación a tan amable piropo pero resulta que mi admiradora quiere realmente mantenerse en el anonimato. Me ha puesto un email de contacto falso. ¡En fin! Miro el calendario de sobremesa y resulta que hoy es precisamente el día 14 de febrero. El día de San Valentín.
Pasan los meses. Y otro día cualquiera de una semana cualquiera de un mes cualquiera y de un año cualquiera recibo una nueva postal. Esta vez es igual de preciosa o más. El comentario es quizás algo más melancólico ... "Me acuerda mucho de tí. Tu admiradora secreta." ¡La verdad es que esto es el colmo de la mala suerte! Resulta que hay una fan por ahí y no hay posibilidad de que se anime a contactar conmigo. Pero esta vez añade una postdata muy alentadora ... "Me parece que pronto nos veremos".
Pasa el tiempo. No tengo más notícias. Me olvido del asunto. De repente se aceleran nuevos acontecimientos. Voy un día al apartado de correos y me encuentro un sobre que me llega de los Estados Unidos. ¡Qué raro! Lo abro impaciente y mi sorpresa es mayúscula. En su interior hay un billete de avión a Seatle y una nota con una dirección, un día y una hora. Regreso a mi casa perturbado. Mi corazón lo noto acelerado. ¿Qué voy a hacer? Después de mucho pensar acepto la misteriosa invitación. Unos días más tarde estoy de camino a los Estados Unidos. Después de muchas y muchas horas de viaje y de intriga llego puntual a mi cita. Es en una casa de campo en las afueras. Un lugar muy elegante y acogecedor. Llamo a la puerta y me encuentro con una chica de una belleza sin igual ...
Después de recibirme con una maliciosa sonrisa y de presentarse tuvimos una cena muy romántica. Hablamos casi toda la noche al principio en la mesa y luego tumbados en la cama. Poco a poco de una forma natural empezaron los roces y las caricias. A partir de ese momento yo creí que estaba flotando en una nube. Soy una persona realista y esto simplemente es imposible. Y cuando digo imposible es que es imposible. Pero la cuestión es que estaba tumbado en la cama con un bombón de mujer. Acariciándonos. Ella desde el primer momento había llevado la iniciativa y continuó.
Así que tardó muy poco rato en empezar a acariciarme los pantalones y comprobar el endurecimiendo de mi polla. La verdad es que si no me desabrocha los pantalones creo que los rompo. Modestia aparte ... jejeje! Por mi parte yo también voy desnudándola pero a un ritmo mucho más lento que ella. Ya casi desnudos nos besamos. Lengua contra lengua. Para continuar luego un largo y excitante periplo por el resto del cuerpo. Mi boca después de mucho explorar, lamer y degustar llega a su parte más íntima. Ella también llega a mis partes casi a la vez. Mi excitación no tiene límite y ella de vez en cuando tiembla de placer. No queremos que el momento termine pero llega un momento que mi preciosa fan quiere terminar su éxtasis con mi polla en su interior así que se pone encima mío. Yo me quedo boca arriba. Ella con su mirada fija hacia mí empieza a follarme a una velocidad de vértigo. De repente en lugar de follarme de arriba abajo cambia el ritmo y se empieza a mover de izquierda a derecha. Este cambio junto con un apasionado beso hace que mi corrida en su interior me deje como si estuviera en el mundo de los inmortales.
Nos quedamos inmóviles durante bastante rato. Yo estoy paralizado, tumbado y con temblores fruto de mi corrida. Ella está sobre mío con un orgasmo como nunca había visto besándome una y otra vez. Todos los movimientos que hacemos son muy lentos y cariñosos. En mi vida han sido muy pocos los instantes iguales a este: inolvidables. Pero mi amante empieza lentamente a frotarme con su cuerpo. Su masaje es encantador pero no consigue excitar mi polla. Ya se lo he dado todo en mi primera corrida. Ella disconforme con los resultados que obtiene dirije su boca hacia mi desinflada polla. A base de mucho mimo y lametazos consigue lo inconseguible: ponerla dura una vez más. Me ha puesto a cien. Y es que su estupendo trabajo oral junto con las magníficas vistas de su preciosidad os aseguro que son capaces de levantar a un muerto. Así que mi polla se levanta igual como un cohete. Yo esta vez me pongo encima suyo y la empiezo a follar. Probamos todas las posturas que se nos hacían más placenteras. Disfrutando de lo lindo. Esta vez la corrida se hacía esperar. Es aquello que te ves a punto y nunca acaba de llegar. Pero en esta vida todo tiene solución. Cuando mi amante ya se veía que su momento culminal estaba ya muy cerca va y me ofrece que la penetre por el culo mientras ella con sus dedos se acababa de entonar masajeando su clítoris. La estrechez de su húmedo culo y sus exclamaciones de placer hicieron el resto. Intenté esta vez aguantarme la corrida todo lo que pude pero el dolor que me apareció pudo conmigo y me corrí casi a la vez que ella. Una vez más se adelantó a mí puesto que ya estaba chorreando. No lo había visto nunca. Pero esta vez os aseguro que su corrida dejó empapado de semen todo su coño. La verdad es que de esa noche ya no recuerdo nada más. Me quedé dormido con mi polla en su culo y ella acurrucada entre mis brazos.
Al día siguiente me propone ir a dar un paseo en su barco. Yo la verdad es que después de la inolvidable noche que había pasado ya no tenía mirada para el paisaje. Mi único paisaje era mi fan.
Con tanto bello paisaje ya no os sé decir si estoy en alta o baja mar. Tampoco sé cuánto tiempo hace que navegamos. Todo lo que nos rodea es mar abierto cuando me pregunta si me apetece algo de aperitivo. La verdad es que con tanto ejercicio tengo hambre y le digo que sí. Ella baja al camarote y al rato me dice que fije el timón que el aperitivo ya está preparado. Bajo y me la encuentro más provocativa que nunca tumbada en la cama. Fue verla y al instante mi polla se puso más dura que un bastón. Me indica sonriente con el dedo que me acerque. Luego acoge con sus tetas mi polla y me la empieza a follar. Se le escapa también alguna breve mamada para comprobar que realmente estoy excitadísimo. La situación me puso tan a cien que me salió disparado el semen hacia su cara. Más sonriente y caliente que nunca me pide a continuación que le dé su aperitivo. Como dicen que hay que dar de comer al hambriento, en este caso, yo doy de comer con muchísimo gusto a la hambrienta. Le abro con mis manos bien las piernas primero y luego con mis dedos le abro los labios de su mojado coño. A intervalos regulares le voy follando con mi lengua el coño y le masajeo su clítoris. En este momento ella pierde ya toda su vergüenza y empieza a retorcerse de placer ante mí. Yo para acabar de excitarla me centro con mi lengua en excitar su clítoris y con un dedo le follo el coño y con otro el culo. Acaba su orgasmo con un gran grito de placer y un temblor casi contínuo que duró muchísimo rato. Su orgasmo me endurece el pene y después de unos masajes con la mano lo introduzco en su lubricadísimo coño. Ella aún está temblando de placer cuando me pongo a su lado. Sin movernos y con mi polla en su interior nos besamos largamente. La situación tan excitante en la que me encuentro hace que me corra en su interior una segunda vez sin follar y es que la nena está buenísima.
Los postres ya no os los cuento porque vais a creer que todo es un bulo. Así que paso y os imaginais lo que querais. Muy a mi pesar al cabo de unos días estoy de nuevo en España añorando mi fan. La casualidad es inaudita. Resulta que mirando fotos por Internet de golpe me encuentro con la foto de mi fan. Me quedo estupefacto. Miro al pie de la foto y pone su nombre. Más increíble todavía. Rápido voy al Google y pongo que me busque el nombre de mi fan. ¿Y cuál es mi sorpresa mayúscula? Pues que resulta que mi fan es una playmate!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Miquel J. Pavón i Besalú. Año 2002.
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