
Una vez más me entrego a tí, sé que te gusta mi compañía, estas aquí, delante de la pantalla.
Esta vez, mis manos serán las tuyas.
Mi vestimenta es sencilla, sólo uso una fina camisa blanca que deja entrever, el liguero sin bragas.
La camisa es tuya por lo que me llega hasta medio muslo.
¿Me ves?
Las medias adornan mi cuerpo, no uso sujetador por lo que mis pezones erectos transparentan su forma entre la prenda.
Mi figura se acerca mostrándote el contorno de mi cuerpo, el triángulo que forma mi sexo, está despojado de toda prenda.
Estoy delante de tí.
Puedo ver como tus ojos se cierran para imaginarme.
¿Sientes el deseo entre tus piernas?
¿Quieres adentrarte por mi cuerpo?
Para eso antes tengo que quitarme tu camisa.
Y lo hago, lentamente, paseándome por la tela, desabrochando cada botón, mostrándote, parte de lo que hay tras el siguiente ……
Me gusta que tu imaginación se eleve.
Me gusta conducirte hasta más allá de lo que tú te imaginas …
Por lo que te pido que me acompañes en este paseo por mi cuerpo.
Mi pelo se agita con cada movimiento de mi cabeza … hondea para mostrarte esa parte tan excitante, como la melena de una mujer ……
Desciendo la camisa, haciendo que repose en mis hombros …….
En forma de V, por el nacimiento de mis senos …….
¿Puedes verla?
Mis manos pasean por ellos, y abren otro de los botones.
Me siento frente a tí, acabo con todos ellos, y hago que la prenda se deslice por mi cuerpo hasta caer al suelo.
Mis piernas están cruzadas, sólo muestran una parte de mi triángulo …..
Mi mano desciende para separar la goma del liguero de la media.
Con un gesto provocador, ágil.
Separo de ellas, las cuatro partes del liguero.
Tu glande empieza a asomar y pide ser rescatado.
Poso mis manos una por cada lado de mi pierna, la interior y la lateral de mis muslos.
Deslizo suavemente mis manos enroscando esa parte de la media que excita tanto.
Ahora está a la altura de mis rodilla, y continuo con el descenso hasta llegar al tobillo.
Lo masajeo, lo acaricio.
Mis manos hacen que mis piernas se endurezcan al contacto de mi piel.
Me toca la otra pierna.
Realizo exactamente la misma operación.
Mientras tu mano ya está situada encima de tu pene.
Lo agitas, despacio, lentamente, al compás de mis manos descendiendo mis medias.
Mis dedos entre mis muslos, entro por el triángulo que acabo de abrir ante tu vista, mis dedos abren los labios de mi sexo, dejándotelo completamente visible.
Las aguas, los líquidos emergen de ambos miembros.
Te gusta y continúas agitándote cada vez más, aceleras la respiración, sé que me sientes, que deseas entrar en mi cuerpo, yo te lo muestro más aún para que tu necesidad de mí aumente.
Y te muestro como introduzco uno de mis dedos.
Miras como me sacio, como me masturbo.
Te gusta y agitas más tu mano.
Imagina que es mi boca la que te está succionando, que mis dedos son los que te pellizcan los genitales.
Que los golpes dados al chocar los testículos en tu pantalón, son contra mi culo que espera ansioso que entres por él.
Tus rodillas están temblando y tu mano acelera el ritmo …
Gimes, exclamas el deseo. Me miras.
Y el chorro de tu leche se escapa disparado por la habitación.
Continuas agitando esa mano, cada vez más lento, estrujas el glande para que salga toda leche, hasta la última de las gotas que habían en él.
Mi cuerpo también saciado se aleja de tu mente.
Tu cuerpo se desploma se relaja, para entrar una vez más en el deseo.
Mañana será otro día, mañana entrarás otra vez para poseerme, para hacerme tuya.
Ya soy parte de tus fantasías, soy parte de tí.
Deseo. Año 2003.
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