
Aunque ninguno de los dos vivía ya en Madrid, nuestro reencuentro fue allí. Vino a recogerme al aeropuerto, mi vuelo llegó con retraso así que el pobre tuvo que esperarme durante un buen rato. Cuando salía del avión y me iba acercando a la la salida, mi pulso se aceleraba poco a poco y mi corazón latía fuertemente. Allí estaba él, sentado con su abrigo apoyado sobre una de sus rodillas, tenía cara de cansado y aunque se le notaba algo nervioso, estaba más guapo que nunca.
Cuando nuestras miradas se entrelazaron, algo extraño recorrió mi cuerpo, nos fundimos en un gran abrazo, separamos nuestros cuerpos y sin mediar palabra comenzamos a besarnos ... era la primera vez que lo hacíamos y tengo que admitir que fue muy excitante, su lengua lamía la mía mientras nuestros labios acariciaban el uno a otro, todo esto sin dejar de abrazarnos fuertemente como si temiésemos perdernos. Fuimos al hotel y mientras él miraba un poco la TV yo opté por darme un baño. Mientras la bañera se llenaba de agua bien caliente, yo desnuda comencé a acariciar a Diego mientras él miraba atentamente el TV.
Dejé que siguiese con lo suyo y fui hacia el baño donde una bañera con agua calentita y espuma con olor a rosas me esperaban.
Metí primero un pie para comprobar que el agua estaba idónea para mi piel, luego poco a poco me introduje entera, un !!!
Mientras mi cuerpo quedaba casi dormido dentro, Diego entró en el baño, mientras yo descansaba dentro de aquel baño relajante. Diego se sentó al borde de la bañera y metiendo su mano en el agua comenzó a acariciar mis pechos, lo que comenzaba a hacer que mi baño fuese cada vez más placentero, mientras yo con la esponja llena de jabón, enjabonaba mi pierna, él acariciaba suavemente mis pezones que ya estaban durísimos. Mientras, yo estaba muy cachonda y comencé a frotar suavemente mi coño con la esponja enjabonada ... mientras acariciaba mis pechos llenos de jabón, me besaba haciendo así que un estallido de placer recorriese cada milímetro de piel ... todo el agotamiento que tenía antes del baño comenzaba a convertirse en placer ...
Diego empezó a desnudarse mientras yo seguía con el masaje en el pecho que él había empezado ... una vez desnudo se metió en la bañera y mientras me penetraba no paraba de acariciar mi pecho aunque esta vez acariciaba mis pezones pero con la lengua, cada lametazo iba concorde con la penetración de su polla y yo cada vez más cachonda ... follamos como locos hasta conseguir un enorme orgasmo que hizo que mi coño y su polla rebosaran de placer corriéndonos los dos ... e impregnando cada uno al otro con cada gota de placer. Seguimos tumbados durante un buen rato dentro de aquella bañera. Extasiados de placer éramos incapaces de separar nuestros cuerpos ...
Gisele. Año 2003.
Cuando nuestras miradas se entrelazaron, algo extraño recorrió mi cuerpo, nos fundimos en un gran abrazo, separamos nuestros cuerpos y sin mediar palabra comenzamos a besarnos ... era la primera vez que lo hacíamos y tengo que admitir que fue muy excitante, su lengua lamía la mía mientras nuestros labios acariciaban el uno a otro, todo esto sin dejar de abrazarnos fuertemente como si temiésemos perdernos. Fuimos al hotel y mientras él miraba un poco la TV yo opté por darme un baño. Mientras la bañera se llenaba de agua bien caliente, yo desnuda comencé a acariciar a Diego mientras él miraba atentamente el TV.
Dejé que siguiese con lo suyo y fui hacia el baño donde una bañera con agua calentita y espuma con olor a rosas me esperaban.
Metí primero un pie para comprobar que el agua estaba idónea para mi piel, luego poco a poco me introduje entera, un !!!
Mientras mi cuerpo quedaba casi dormido dentro, Diego entró en el baño, mientras yo descansaba dentro de aquel baño relajante. Diego se sentó al borde de la bañera y metiendo su mano en el agua comenzó a acariciar mis pechos, lo que comenzaba a hacer que mi baño fuese cada vez más placentero, mientras yo con la esponja llena de jabón, enjabonaba mi pierna, él acariciaba suavemente mis pezones que ya estaban durísimos. Mientras, yo estaba muy cachonda y comencé a frotar suavemente mi coño con la esponja enjabonada ... mientras acariciaba mis pechos llenos de jabón, me besaba haciendo así que un estallido de placer recorriese cada milímetro de piel ... todo el agotamiento que tenía antes del baño comenzaba a convertirse en placer ...
Diego empezó a desnudarse mientras yo seguía con el masaje en el pecho que él había empezado ... una vez desnudo se metió en la bañera y mientras me penetraba no paraba de acariciar mi pecho aunque esta vez acariciaba mis pezones pero con la lengua, cada lametazo iba concorde con la penetración de su polla y yo cada vez más cachonda ... follamos como locos hasta conseguir un enorme orgasmo que hizo que mi coño y su polla rebosaran de placer corriéndonos los dos ... e impregnando cada uno al otro con cada gota de placer. Seguimos tumbados durante un buen rato dentro de aquella bañera. Extasiados de placer éramos incapaces de separar nuestros cuerpos ...
Gisele. Año 2003.
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