
La oscuridad, siempre me pides hacer el amor a oscuras, mientras lo que yo deseo es amarte y ver tu cara, reflejando placer.
Saber que estás bien, que te gusta.
¿No entiendo porqué te ocultas?
Eres preciosa, tu cuerpo me excita, perfecto, toda tu eres una musa para mis deseos, pero te ocultas, tras la oscuridad.
Sí, acepto que mi imaginación se dispara, que no hay nada para distraerme mientras busco entre las sábanas tus pechos.
Pero deseo mirarte, y verte.
Sólo una vez.
Mientras espero paciente a que seas tú la que un día me lo pidas, o sea la luz, la que se olvide de ser apagada.
Imagino tu cara, al succionar tus pechos.
Imagino tus labios, la forma que adaptan para introducirse mi pene en tu boca.
Imagino tus piernas, largas alrededor de mi cintura.
Imagino tus ojos, mirándome fijamente.
Imagino tus gestos, cada vez que te penetro.
Pero ................ por una vez quiero dejar de imaginar y ver.
Siento cada noche tu excitación, es latente, cuando beso tus pezones, te estremeces.
Noto como te gusta introducirte mi pene erecto en la boca y lo succionas hacia tu garganta.
Sé que sientes placer cuando mis dedos te rozan el sexo, me pides más y tus piernas se abren para que yo pueda masturbarte con mis manos.
Puedo escuchar tus gemidos, tu respiración, tus gritos apagados.
Pero no puedo ver tu cara.
A pesar de eso, te deseo, y te penetro, como un loco, entro y salgo de tí, después de que mi sexo, se humedezca con tus caricias.
Mi glande parece estallar cuando te roza.
Pero aún así quiero verte.
Notar que es latente, que estás, que eres tú.
Esta noche intentaré, dejarla encendida.
Miraré como te desnudas, sé que eso me excitará.
Te mostraré mi cuerpo despojado de ropas.
Acariciaré tus pechos, tu cuerpo.
Tú lo haces siempre con el mío.
Te gusta apretarte contra ti, sentirme.
Te excita notar mi pene en tu piel.
Unir tus pechos y darle cobijo entre ellos, moviéndote para masturbarme con ellos, mientras tu lengua chupa mi glande .................... ummmmmmmmmmmmmmmmm.
Es un placer muy intenso.
Mis manos en tu culo, deseando hacerlo mío, pero no queriendo que tus pechos se separen de mi pene.
Mis dedos estimulan tu ano y tu sexo, espero la humedad para penetrarte.
Mi lengua se relaja y te muestra que es capaz de llegar a todos los rincones.
Continúo esperando que se encienda la luz.
No por eso te deseo menos.
Pero quiero sentirte, verte, ver tus ojos.
Mis dedos en tu sexo, entrando y saliendo mientras mi lengua está masajeando tu clítoris.
Noto como te estremeces y tiemblas, sé que disfrutas.
Te introduzco mi pene.
Ardiente, está muy grande, y tiene el camino fácil, entra en tí.
Se muestra juguetón, y entra y sale, mientras intentas pararlo en tu interior.
Sudas.
Tiemblas, y agitada te humedeces, mi cuerpo está encharcado.
Y llego a mi orgasmo.
Gimes, lo estas notando, lo sientes en tu interior, te retuerces, y muestras tu estado de placer.
Yo agotado, feliz, descanso.
Pero no puedo ver tu cara.
Esta noche, quizás, se te olvide apagarla.
Deseo. Año 2003.
Saber que estás bien, que te gusta.
¿No entiendo porqué te ocultas?
Eres preciosa, tu cuerpo me excita, perfecto, toda tu eres una musa para mis deseos, pero te ocultas, tras la oscuridad.
Sí, acepto que mi imaginación se dispara, que no hay nada para distraerme mientras busco entre las sábanas tus pechos.
Pero deseo mirarte, y verte.
Sólo una vez.
Mientras espero paciente a que seas tú la que un día me lo pidas, o sea la luz, la que se olvide de ser apagada.
Imagino tu cara, al succionar tus pechos.
Imagino tus labios, la forma que adaptan para introducirse mi pene en tu boca.
Imagino tus piernas, largas alrededor de mi cintura.
Imagino tus ojos, mirándome fijamente.
Imagino tus gestos, cada vez que te penetro.
Pero ................ por una vez quiero dejar de imaginar y ver.
Siento cada noche tu excitación, es latente, cuando beso tus pezones, te estremeces.
Noto como te gusta introducirte mi pene erecto en la boca y lo succionas hacia tu garganta.
Sé que sientes placer cuando mis dedos te rozan el sexo, me pides más y tus piernas se abren para que yo pueda masturbarte con mis manos.
Puedo escuchar tus gemidos, tu respiración, tus gritos apagados.
Pero no puedo ver tu cara.
A pesar de eso, te deseo, y te penetro, como un loco, entro y salgo de tí, después de que mi sexo, se humedezca con tus caricias.
Mi glande parece estallar cuando te roza.
Pero aún así quiero verte.
Notar que es latente, que estás, que eres tú.
Esta noche intentaré, dejarla encendida.
Miraré como te desnudas, sé que eso me excitará.
Te mostraré mi cuerpo despojado de ropas.
Acariciaré tus pechos, tu cuerpo.
Tú lo haces siempre con el mío.
Te gusta apretarte contra ti, sentirme.
Te excita notar mi pene en tu piel.
Unir tus pechos y darle cobijo entre ellos, moviéndote para masturbarme con ellos, mientras tu lengua chupa mi glande .................... ummmmmmmmmmmmmmmmm.
Es un placer muy intenso.
Mis manos en tu culo, deseando hacerlo mío, pero no queriendo que tus pechos se separen de mi pene.
Mis dedos estimulan tu ano y tu sexo, espero la humedad para penetrarte.
Mi lengua se relaja y te muestra que es capaz de llegar a todos los rincones.
Continúo esperando que se encienda la luz.
No por eso te deseo menos.
Pero quiero sentirte, verte, ver tus ojos.
Mis dedos en tu sexo, entrando y saliendo mientras mi lengua está masajeando tu clítoris.
Noto como te estremeces y tiemblas, sé que disfrutas.
Te introduzco mi pene.
Ardiente, está muy grande, y tiene el camino fácil, entra en tí.
Se muestra juguetón, y entra y sale, mientras intentas pararlo en tu interior.
Sudas.
Tiemblas, y agitada te humedeces, mi cuerpo está encharcado.
Y llego a mi orgasmo.
Gimes, lo estas notando, lo sientes en tu interior, te retuerces, y muestras tu estado de placer.
Yo agotado, feliz, descanso.
Pero no puedo ver tu cara.
Esta noche, quizás, se te olvide apagarla.
Deseo. Año 2003.
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