lunes, 17 de mayo de 2010

El celador



Es triste, pero acabo de romperme una pierna, nada, de la forma más tonta, pero el caso es que creo que está rota.

Que vergüenza, ¿me llevan en silla de ruedas?, ¡pero si puedo saltar!.

Madre mía.

Me tienen en la sala de espera, hay mucha gente y todos se miran, unos a otros preguntándose que es lo que le pasará a aquel o al otro.

Aparece el celador, jolines ………….. Como está el celador.

Lástima que me duela la pierna, menos mal que esta bueno, me dejo pasear por él, con su silla, y me hace comentarios graciosos.

Además es simpático.

Me pasa a la sala de rayos X, tienen que hacerme una radiografía de la pierna.

Por no quitarme el pantalón lo rompo, pero se me escapa la mano al hacerlo y se excede en enseñar la pierna, deja parte de mis bragas al aire.

El celador, me agarra en brazos para subirme a la camilla, es fuerte.

Deseo que regrese a por mí, para sentir sus brazos.

Regresa, puedo ver que se ha peinado.

Hablamos y me dice que le gusto, yo le digo que siento lo mismo y que si no fuera por la pierna, le tiraría los tejos.

Me mira, y me pregunta que si quiero perderme con él un momento, pues tiene descanso.

Le miro y veo que es sincero y que hay algo en él que me domina, que domina mis sentidos y que despierta mis instintos.

A medida que nos alejamos, me siento excitada, caliente.

Me aparca en una pequeña habitación, diciéndome que es la de los médicos pero que no vendrá nadie por que están ocupados.

Sin bajarme de la silla, me mira y sus manos acarician mis pechos, mientras me besa.

Sus labios son carnosos, húmedos, me llena la boca con su lengua.

Y deseo atraparlo muy fuerte contra mí.

Sus manos descienden hasta mis muslos.

Las mías, después de acariciar, sus pezones están ya estimulando su pene.

Estamos muy excitados.

Tanto, que su miembro gotea y me lo introduzco en mi boca, para saborearlo.

Me gusta ………. El estira la cabeza hacia atrás, me dice que continué, que le gusta.

Estoy excitada, mucho, deseo que me introduzca sus dedos, y lo hace, con maestría.

Siento el placer recorrer mi piel.

Mientras su pene entra y sale de mi boca ……….. mientras mi lengua acaricia su inicio.

No podemos detenernos, y me arranca el pantalón al estirarlo.

Mi cuerpo desnudo de cintura para abajo.

Mis piernas abiertas.

Mis labios ocupados y pidiéndole que me acaricie con su lengua.

Se arrodilla ante mí, y empieza a recorrer mis muslos con los labios que tanto me atraen.

Me siento estallar.

Quiero que me penetre.

Se lo pido.

Me mira.

Y continua chupando mi sexo, sin parar, me arqueo, el placer me hace tener movimientos incontrolados.

No cesa de chuparme e introduce su lengua hasta muy adentro, buscando mi placer.

Mi sexo siente como está ocupado por su boca, y llego al orgasmo, no dejo de moverme agitada por el placer.

Él continúa.

Cuando mis manos lo apartan, me introduzco su miembro tan dentro de mi boca, lo hago ser parte de mí, succiono, lo chupo, entro y salgo, mientras mis manos masajean los testículos.

Me dice que me prepare, que se lo hace.

Lo deseo y continúo.

Acelero mi succión, y mis ojos los clavo en él, para que pueda ver que lo miro.

Llega al placer, llenándome de su esencia de hombre.

Mi cara chorrea, mi boca chupa.

Me siento llena.

Nos lavamos y salimos de la estancia.

Un secreto entre dos.

Y todo un placer llamado sexo.

Deseo. Año 2003.

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