miércoles, 19 de mayo de 2010

¿Cómo?



¿Cómo mirarte a los ojos, sin que se delate la pasión que haces nacer en mí?

¿Cómo sentarme a tu lado, y retener mi mano que busca tu cuerpo?

¿Cómo no perder la cabeza, cada vez que bailas a mi lado?

¿Cómo comportarme con naturalidad, si mi mente sólo desea acercarse a tu piel?

Parece que fue ayer, el día que te ví por primera vez en el despacho, ausente, nerviosa.

Recuerdo tu vestido, de color blanco, tus ojos azules, mientras te sentabas tras le mesa del despacho delante del ordenador.

Era tu primer día, pero tu mirada, tu sonrisa, y ese aire de no querer aparentar el miedo a lo nuevo me hizo fijarme en tí.

Ya sé que sólo es una salida más de compañeros de trabajo, pero no puedo evitar soñar con tenerte.

Soñar con poseerte.

Sé, que sólo somos amigos, pero no pierdo la esperanza en estrecharte entre mis brazos con la única idea de hacerte mía, de entregarte todo lo que hay en mí.

Sé, que al acabar la noche, soy conciente de ello, te acompañaré una vez más hasta la puerta de tu casa, es lo único que se me permite y prefiero eso a no tenerte cerca.

Es la hora, la noche se me ha pasado con rapidez ……… imaginando tu cuerpo entre mis brazos, tus pechos cerca de los míos, tus manos en mi espalda.

Imaginando ………. que te susurraba al oído, las palabras que estallan en mi mente.

Te noto rara, muy animada tu no eres así, creo que has bebido demasiado, por lo que una de mis manos te agarra y te conduce hasta mi coche.

Puedo notar como te cuesta sostenerte.

Te acomodo en el asiento, y cierro la puerta.

Al entrar en mi lado, compruebo que estás bien.

Me comentas que te sientes mareada, decido salir de allí para llegar pronto a casa.

No tardamos en hacer el recorrido hasta tu puerta, pero es imposible que te puedas aguantar por tu pie sola.

Te pido las llaves de casa y te acompaño, entro con la intención de asegurarme de que estas bien, pero me pides que no te deje.

Estás algo mareada.

Reclino tu cabeza, en unos de los cojines de colores del sofá.

Me miras, y sin esperarlo me estás abrazando.

Buscas mi boca que te la entrego con pasión, te deseo.

Tu beso es apasionado, ardiente, sensual, indescriptible …………………

Sólo el contacto de tu lengua …………………. me hace sentir calor y calor.

Iniciamos el rito de la pasión, envueltos entre suspiros jadeos y palpitaciones.

Mi mente, no puede creer que seas tú, que sean tus manos, que sean tus labios.

Deseo desnudarte, y antes de poder iniciar el ritual y despojarte de tus ropas ………………….

Inclino mi cabeza, para poder ver que es cierto que tu boca esta en mi pene.

Inicias una serie de caricias, mojas con saliva la yemas de tus dedos y los pasa por mi glande, noto como éste crece, mi pene está muy erecto, y el placer de sentir ese cosquilleo me pone a mil, continuas, mientras yo intento apartarte para poder desnudarte.

Insistes en continuar, y poco a poco tus dedos resbalan hasta mis muslos ascendiendo por mis genitales ……………………………. los pellizcas, los chupas.

Puedo ver, las venas de mi miembro moradas.

Tu boca se abre para introducirse mi sexo, no dejas que te toque.

Me dices con tu voz suave, que disfrute …………………………………..

Cierro mis ojos, para sentir aun más en toda su plenitud, tus caricias …….

Mientras me succionas, uno de tus dedos masajea mi ano, está muy húmedo por lo que entiendo que lo has mojado con tu saliva.

Tu voz se hace sentir otra vez, para decirme que te gusta el líquido que sale por mi glande.

Estoy muy excitado y deseo tocarte, acariciarte, no me dejas, solo me respondes que disfrute ………………………………….

Mi excitación crece a medida que tu boca se abre para dar cabida a mi sexo, una vez esta en ella tu lengua juguetea con mi glande.

Te hago parar, estoy apunto de estallar.

Cesas un momento pero continúas con tu afán ……………………………….

De nuevo, introduces mi pene por tus labios masajeándolos con ellos, hasta que tu lengua me acaricia la parte más sensible de mi sexo.

Tu dedo en mi ano, rodeándolo ………………… Hasta que tímidamente la yema se aloja en él, me lo introduces solo un poco, lo suficiente para hacerme estallar, y dibujas círculos con él ………………………………………….

He de decirte otra vez, que pares.

Me miras y te incorporas sentada sobre mí.

Con un dedo ……….. te humedeces tu sexo.

Y con la ayuda de una mano, lo introduces en tí …………………..

Tus caderas saltan, tu culo, hace círculos, mientras yo intento contenerme.

Pero no tardo en sentir que mi pene arde, que tus movimientos giratorios hacen efecto.

Parece que te esté entrando en las entrañas, mientras contemplo como saltas y jadeas.

Puedo sentir el calor de tu cuerpo, la sensibilidad de mi pene me lo dice, y noto el estado de tu excitación.

Me miras, con tu mirada femenina ……………………….

AHORA ………………………. Sí ……………………. ¡háztelo! ………….. ahora, sí ……………………….

Puedo notar como se acelera tu respiración, como tus convulsiones aparecen y me lleno de humedad, mi pene estalla, dejando que entre en tu cuerpo mi esperma.

No puedo dejar de entrar en tí, deseo atravesarte.

Continúas saltando.

Tus labios parecen hinchados y te los beso.

Cabalgamos un poco más hasta estar exhaustos.

Te rindes sobre mi pecho desnudo, tus pezones se clavan en él.

Y me siento feliz por que ………………………..

TÚ has querido ser mía.

El silencio de la noche es latente, mientras reposas sobre mi cuerpo.

Deseo. Año 2003.

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