
Irina caminaba aprisa. Había quedado en la cafetería hacía una hora e intentaba ultimar su aspecto a través de las lunas de los escaparates, iluminadas por las fuertes luces de neón, por el camino sin saber siquiera si aún la esperaban. Lo más seguro sería que Nacho, Mikel y Raquel se hubieran cansado ya de esperarla .... puffffff¡, era tardísimo , y además iba sin cenar .... Sus tripitas se resentían, pero no importaba, era la noche clave, la decisiva -o al menos eso pensaba ella- .
De su bolso sacó el móvil y llamó a Mikel ..... ¿cómo era? ..., que no tengo tiempo de mirar en el directorio .... ¡uyyyy, hay tantos nombres, que tardaría más .... hasta que llegara a la “M” ya habría averiguado con mis propios ojos si me esperan o no ....¡ ... Ah, sí, 608 4 ..................., si, ya da la llamada ..........
- ¿Dígame ....?
- Mikel, maco, que ya voy, que estoy llegando .... ¿ok?, me esperáis, ¿no? ...
Al otro lado solo se escuchaba un blablabla muy agitado, tanto que Irina retiró un poquito el auricular de su oído .... ¡La estaba echando una bronca ..... del copón¡, se notaba que el pobre Mikel no tenía mucha práctica en esperar a mujeres .....
- Va, Mikel, va ..... pero si ya llego, no ves que estoy acelerada de andar .... si, si, si, si ...... vale, si, si, si ...... ¡clic¡, no sé para qué he llamado .....
Ya divisaba la fachada de la cafetería, .... a ver .... el carmín ..... si, bien, justo, en su sitio ..... buaaaaaaaaaa, qué hambre tengo, joderrrrrrrr, pues estos se van a tener que esperar a que cene algo, aprovecharé hoy que paga Mikel o Nacho, no sé, a mí me da igual ..... tanto monta ..... monta tanto ....... Seguro que Raquel ha cenado y una noche de pasión desenfrenada con una maestra ...... bien vale una cena ......
- ¡Hoooooooola, divina de la muerte .... mua, mua y requetemua¡, alegó Raquel muerta de la risa viendo a dos hombres aburridos y atacados de los nervios .....
- ¡Holita, ya llegué¡, mua para ti, requetemua para ti mmmmmmm, ya te pillaré ...... me dareis diez minutillos para cenar, ¿verdad?, es que .... claro, entre el viaje, la pelu y algunas comprinas que he estado haciendo ..... pues como que se me ha pasado el tiempo volando ..... y tengo tal hambre .... que me comería lo que fuera, la verdad ....
Alguno se encogió del gusto, notando cómo la susurrante voz de Irina, con aquel vestidito de cremalleras, que parecía que se iba a salir por todas partes esto, lo otro o incluso una tetilla .... ayyyyyyy¡, qué sofocos, madre ...... pero es que no era normal, y estalló:
- ¡¡¡¿¿¿Pero no íbamos a bailar, Irina¡¡¡¡????, joooooooo, es que estamos perdiendo un tiempo precioso, no sé por qué demonios quedamos a una hora para que tú te presentes dos horas más tarde ...... sinceramente ......
- Bueeeeeeeeeeeno, pitufito, jejeje¡¡¡¡, relájate ........... si sólo son diez minutos más, la noche es joven, es sábado ....... no tenemos ninguna prisa tampoco .... ¿no?, ¡mua¡, toma un besito tú para que me esperes ese tiempito pequeño .... mmmmmmmmm.
La cándida Irina se sentó sobre las piernas de Mikel, que el pobre, eso sí que no sé lo esperaba ...... y fue retrocediendo contra la pared de puro susto ..... ante ¡tanto cariño¡, con el retraso que él tenía de esos manjares ..... mmmmmmmmmmm, se quedó un poco con la boca abierta, la verdad, pero la oportuna Irina, aprovechó para darle un buen muerdo que todavía lo dejó como que más patidifuso al pobre ...... puffffffffff¡, y aquello sólo era el principio, ni siquiera había empezado el baile, ¡maaaaaaaaadre¡, ¿cómo le iba a negar a su Irina diez minutines más de nada ....?, imposible ......
- Sí, anda, cena algo .....
- Así me gusta .... gatito ..... ¡miauuuuuu¡ ......¡¡¡¡ Paco, una de calamares y otra de bravas, por favor ...¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Con los ánimos más sosegados, Irina se tomó su cenita mientras Raquel y Nacho se miraban tiernamente y empezaban a meterse mano, total, no se notaba con el establecimiento lleno de gente, un sábado por la noche .....
Ahora tocaba recomponerse el modelito, retocarse el pelo y la barra de labios, claro, que comiendo, esas cositas, como que se borran y ..... luego, en la disco, pues una, no luce nada bien .....
- Dos minutitos y lista ..... ¿ok? .... ¡muaaaaaa¡ ....
- Ésta ...... con los muakis, ¡¡¡¡se cree que todo el tiempo del mundo es suyo ......¡¡¡¡
- ¿Pero qué prisa tienes, hombre ....? -preguntó Nacho que estrenaba la voz en ese momento después de mucho silencio trascendente contemplando el cuerpo de su exuberante Raquelilla ....
- No, si, dos minutos no van a ninguna parte ...... es que ..... ¡cómo son las mujeres ..... se me había olvidado ....¡
- Pues ya va siendo hora de que refresques la memoria, chaval ..... jejejeje¡¡¡
- Si, ya veo, si .....
Y hablando de ver ..... tras la cristalera brillaba la luna, único testigo de la sensación extraña de Mikel, al que le pareció ver una sombra rápida detrás del cristal, pero .... como estaba tan impaciente por bailar ..... ni se percató o no quiso prestar atención ......
¡¡¡¡Y por fin entraron los cuatro a bailar .....¡¡¡¡¡, menos mal que durante el trayecto, con las manos había podido penetrar sus deditos por alguna de aquellas cremalleras misteriosas de aquel vestidito corto que parecía que de pronto se iba a desarmar, pero que no se desarmaba, oye ....... suave piel de melocotón .............. mmmmmmmmmm, se había quedado algo más tranquilito.
- Y ahora ¡a bailar, mi niño .....¡
- Jo, Irina, es que tienes una manera de pedir las cosas ...... déjame un poco que observe, y ya, pues me entono y tal .....
Pero Irina ya había cenado y ahora ya, estaba un poco más en plan sargento .... ¡ups¡
- ¡Ven acá tú pa´ca que vamos a bailarnos esta lambada ......
- ¡Jo¡, Irina, que no me he terminado de relajar .....
- Mmmmmmmmm, ni chicote, si ahora te voy a relajar yo bien relajadito, con mi cuerpo xxx, ¿ok?, muévete, hombre .....
A lo lejos, Mikel casi apreció una sonrisa conocida .... ¿o no?. No estaba seguro, pero bueno, gracias a aquellas “sorpresillas” de cuando en cuando, se le hacía más soportable el carácter de aquella mujer de las cremalleras ...... que la verdad, para aguantarla debía ser uno santo, ¡por lo menos¡ ......
Y de pronto la música dejó de sonar ...... Las luces si brillaban, si giraban y el humo convirtió absolutamente todo en una niebla olorosa, inocua, agradable y silenciosa, pero ...... ¡Ah, si ....¡, su Irina estaba allí ..... y se había despojado del vestidito de las cremalleritas, mostrando toda su belleza interior y su sonrisa más sensual. Allí venía hacia él con sus manos largas y duchas en cuerpos xxx, chupando bien sus deditos para que todo lubrique mejor .... mmmmmmmmmmmmmmm¡. Y va a por tí, a por mí, que también estoy desnudo ..... no puede ser .... ¿cómo me he quitado la ropa ....?, no lo recuerdo ..... Bueno, es igual, sea un sueño o no lo sea, esta vez lo pienso disfrutar ..... siiiiiiii, me sentaré aquí en estas butacas ...... que están desiertas ...... ¿dónde ha ido la gente ....?, sólo está mi Irina, estamos solos ella y yo ..... ha llegado nuestro momento .....¡¡¡ por fin .......¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Ahí viene, ahí llega, sus dulces curvas, su cuerpo amable, gracioso, contoneando sus caderas y con el dedito en la boca, chupando ..... mmmmmmmm .......
- ¿Qué más vas a chupar ..... Irina ...?
- Ahora lo verás ...... ¡cuerrrrrrrrrrpo¡
Toda ella era un verdadero placer para ...... mis cinco sentidos .... Lo iba a comprobar en unos minutos, porque claro, en cuanto yo la vi ..... desnudita ..... con su dedito en la boca y oí lo que me dijo: “ahora te vas a enterarrrrrrrrrr, cuerpoooo”..... pues como que ..... ¡GUAUUUU¡, agudicé mis cinco ... -¿o eran seis ...?- sentidos, tonto no soy -lento de reflejos, puede, pero de tonto ni un pelo-. Fuera un sueño o una realidad, aquello merecía ser disfrutado al máximo.
Lo primero que me delató fueron mis ojos, creo ..... -bueno, no sé si fue lo primero o lo segundo- la verdad es que yo no miraba hacia “abajo”, donde también me pareció que mi miembro viril hacía “de las suyas” .... sino más bien hacia arriba, donde estaba ella, Irina, dirigiéndose hacia mí, con sus caderas contoneantes, aquel cuerpo de diosa, su melena rubia revuelta, dado que se lo acababa de revolver ella misma sujetándoselo sensualmente arriba con sus propias manos .... en un gesto sensual y exclusivo para mí ..., un par de ojos verdes, vivos e inquietantes ....., una boca de azúcar pintada de rosa roja ......., su cuello de cisne, aquellos brazos largos y tan bien formados ...., blancos como la nácar y a juego con el resto del cuerpo, por supuesto, de un rosado nacarado ....., unos pechos duros y voluminosos, aquel vientre plano tatuado y un monte de venus ensortijado en castaño claro .... mmmmmmmmmm, se presentaba toda ante mí, como el anverso de una moneda cuyo reverso me apasionaba descubrir, de modo que la tomé de una de las manos que me ofrecía sonriente, manos de pianista con deditos largos y finos y unas uñas largas pintadas de un rojo pasión excitante ..... y la giré hasta contemplar con calma, poro por poro sus piernas largas con aquel gracioso tobillo como “deshuesado”, sus zapatos de tacón de aguja, que se los había dejado puestos en su desnudez y aquello ..... ¡buffffff¡, excitaba un montonazo ....., un culo precioso, duro y excitante que al “pillarme” tan cerca de la boca por encontrarme yo sentado .... empecé a morder instintivamente, como si de una manzana jugosa se tratara ..... ¡ohhhhhhhhhhh¡, qué dulce, qué tierno, qué sabroso cuuuuuuulo¡¡¡¡
Ante sus gemidos de gusto, empecé a lamérselo también mientras acercaba mis manos, que parecían haberse quedado inmóviles hasta sus nalgas. Le fui acariciando por entre el interior de sus muslos y por ambas piernas mientras hacía que jugaba a alcanzar la “piedra angular” de su cuerpo, pero sin llegar a rozarla ni tan siquiera ni dejar de lamerle los cachetes.
Ella parecía retorcerse de satisfacción allí arriba mientras acariciaba mi pelo y repetía una y otra vez: “más, por favor, más .......”, en un tono caliente que encendía cada partícula de mis instintos -si es que los instintos tienen partículas, que ni lo sabía ni me importaba ¡¡¡¡ un bledooooooo¡¡¡¡¡- Yo solo sabía que allí, frente a mí, se encontraba una mujer de “armas tomar”, abierta a una pasión despertada ¡¡¡por mí¡¡¡¡, una especie de cachalote tímido y callado que apenas sabía cómo corresponder a sus caricias ..... Sus manos parecían radares de ultrasonido, desaletargando una serie de sensaciones un tanto olvidadas dentro de mí y que por fin volvían a manifestarse. Necesitaba un tiempo para reaccionar a tanta belleza, a tanta sensualidad, unos regalos totalmente inesperados que martilleaban en mi cerebro mientras mi pobre miembro pedía a gritos ..... ¡¡¡¡algo¡¡¡¡¡, preso de una excitación límite, dado ..... evidentemente su ...... desuso.
Pero Irina cada vez se acercaba más y más a mí contagiándome todo el calor de su cuerpo y buscó mi pierna para frotar de una vez su coñito en ella, ya que yo sólo era capaz de besarla y lamerla ..... Mis manos se encontraban paralizadas y su grado de excitación ya pedía algo más ..... de modo que ella solita buscó la manera de ir avanzando un pasito más .....
Notar su coño caliente como un fuego que no produce quemaduras pero que es fuego puro al fin y al cabo, también ampliaba mi margen de maniobra. Ahora era capaz de llegar a sus pechos con mis manos y comencé a acariciarlos tiernamente describiendo círculos que encendían cada vez más su quejoso placer ..... Sus pezones estaban duros como dos piedras y su voz se ahogaba cada vez más en una melodía de sugerencias que emborrachaban mis preocupaciones y nublaban todo, absolutamente todo .....Yo ya casi no sabía ni quién era, pero me daba exactamente lo mismo.
La apreté contra mí y nos dejamos caer los dos en el diván de la disco desierta o somnolienta .... -no sé .... - ¿qué más daba?, era mi momento, y tenía que aprovecharlo ....
Allí tumbados, por un instante, su pelo se estrelló contra mi cara .... Olía a menta .... Era la primera vez que detectaba un olor natural en el pelo de una mujer .... de las pocas que había podido tener tan cerca ...... Normalmente huelen a perfume, colonias, químicas que excitarán a quien les excite, pero a mí no. Aquello era diferente, ese aroma natural, aparte de chocante, me encendió, y creo que desde ese momento iba a saber cómo reaccionar .... como de haber recibido el “detonante” que necesitaba .... aunque ..... no hacía falta, Irina colaboraba más bien bastante conmigo. Mi pececillo escurridizo se me giró de una manera acrobática sin apenas darme cuenta y ofreciéndome su “piedra angular” abierta y húmeda como un manjar afrodisíaco, bello, tierno y expectante, se empezó a ocupar de mi pobre miembro que ya salpicaba gotitas dolorosas del jugo varonil. Primero con sus manos ardientes y magistrales, en un sube y baja que mareaba ...... con la una mientras con la otra acariciaba mis testículos duros como dos piedras, lamentablemente olvidados por las féminas que fui encontrando en mis caminos -y la verdad es que ya eran ¡¡¡unos cuantos¡¡¡¡.Después con su boca caliente -toda Irina era un volcán inocuo despierto al placer-. Su lengua abrazaba mi polla con tal grado de ternura que un quejido cariñoso escapó de mi boca que se disponía a besar tal suculento manjar notando como ella también hablaba incongruencias ..... -¿o será que en un momento como ése más bien se tiene tendencia a escuchar ..... poco ....? .... Debe ser eso .... - Yo seguía a lo mío, que en aquel momento era descifrar el enigma que tenía delante ...... Todavía olía a menta ..... ¡era increíble¡, toda Irina parecía una hierba olorosa de menta .... y ...... me pregunté si también sabría a menta .....
Desentrenado y todo recordé cómo se debía hacer aquello y mi lengua hizo el resto .... Aquí -dentro de mi ser- todos los miembros del cuerpo suelen reaccionar bien al instinto primitivo, menos mi cabezota .... supongo ...... a juzgar por los mensajes absurdos que de cuando en cuando recibía: “¿estoy soñando o esto es real ....?, ¿sabré comportarme o ...... la defraudaré ...?”...... y asuntos como esos ..... ¡y a mí qué más me daba¡, Irina no se quejaba para nada. Lo poco que la escuchaba en tan delicados e íntimos momentos me parecía oír más bien palabras como “si”, “sigue así ..... mi vida ...”, “muy bien”, “más” ....... de modo que ...... ¿a qué venían aquellos inoportunos mensajitos?
. Yo no sabía muy bien cómo lo llevaba Irina, pero hice ademán de incorporarme para penetrarla y ella me frenó con una sonrisa y un manotazo. Mmmmmmmmmm, juguetona, además .... pues eso sí que no ..... a jugar no me gana nadie ..... de modo que penetré su clítoris con mis deditos entrando y saliendo suavemente hasta que pude escuchar la frase mágica: “¡Para, por Dios¡, que estoy toda corridita ......”.
Satisfecho y sonriente la zarandeé cariñosamente y en un nuevo giro acrobático capturé de nuevo su coñito pero esta vez con mi polla que necesitaba saber de una vez por todas el calor que allí dentro se escondía. Los dedos me abrasaban, o sea, que ..... iba a alucinar en colores cuando penetrara su cuerpo .....
De rodillas los dos entre los cojines del diván atrapé, su cuerpo por la espalda pegándolo al mío y a poco que se arqueó mi polla se deslizó suavemente entre sus nalgas por el orificio correspondiente mientras ella misma acariciaba sus pezones para que mis manos libres la dirigieran hacia arriba y hacia abajo en un baile .... mmmmmmmmmm de locura que por fin me demostró lo caliente que Irina es, caliente, caliente abrasadora .... diría yo, y, claro, entre tanta sensación acumulada y aquel ....... ardorrrrrrrrrr por fin pude correrme de unnnnnnnn gusto, oyeeeeee¡¡¡¡¡¡
María Silvia Cano. Año 2003.
De su bolso sacó el móvil y llamó a Mikel ..... ¿cómo era? ..., que no tengo tiempo de mirar en el directorio .... ¡uyyyy, hay tantos nombres, que tardaría más .... hasta que llegara a la “M” ya habría averiguado con mis propios ojos si me esperan o no ....¡ ... Ah, sí, 608 4 ..................., si, ya da la llamada ..........
- ¿Dígame ....?
- Mikel, maco, que ya voy, que estoy llegando .... ¿ok?, me esperáis, ¿no? ...
Al otro lado solo se escuchaba un blablabla muy agitado, tanto que Irina retiró un poquito el auricular de su oído .... ¡La estaba echando una bronca ..... del copón¡, se notaba que el pobre Mikel no tenía mucha práctica en esperar a mujeres .....
- Va, Mikel, va ..... pero si ya llego, no ves que estoy acelerada de andar .... si, si, si, si ...... vale, si, si, si ...... ¡clic¡, no sé para qué he llamado .....
Ya divisaba la fachada de la cafetería, .... a ver .... el carmín ..... si, bien, justo, en su sitio ..... buaaaaaaaaaa, qué hambre tengo, joderrrrrrrr, pues estos se van a tener que esperar a que cene algo, aprovecharé hoy que paga Mikel o Nacho, no sé, a mí me da igual ..... tanto monta ..... monta tanto ....... Seguro que Raquel ha cenado y una noche de pasión desenfrenada con una maestra ...... bien vale una cena ......
- ¡Hoooooooola, divina de la muerte .... mua, mua y requetemua¡, alegó Raquel muerta de la risa viendo a dos hombres aburridos y atacados de los nervios .....
- ¡Holita, ya llegué¡, mua para ti, requetemua para ti mmmmmmm, ya te pillaré ...... me dareis diez minutillos para cenar, ¿verdad?, es que .... claro, entre el viaje, la pelu y algunas comprinas que he estado haciendo ..... pues como que se me ha pasado el tiempo volando ..... y tengo tal hambre .... que me comería lo que fuera, la verdad ....
Alguno se encogió del gusto, notando cómo la susurrante voz de Irina, con aquel vestidito de cremalleras, que parecía que se iba a salir por todas partes esto, lo otro o incluso una tetilla .... ayyyyyyy¡, qué sofocos, madre ...... pero es que no era normal, y estalló:
- ¡¡¡¿¿¿Pero no íbamos a bailar, Irina¡¡¡¡????, joooooooo, es que estamos perdiendo un tiempo precioso, no sé por qué demonios quedamos a una hora para que tú te presentes dos horas más tarde ...... sinceramente ......
- Bueeeeeeeeeeeno, pitufito, jejeje¡¡¡¡, relájate ........... si sólo son diez minutos más, la noche es joven, es sábado ....... no tenemos ninguna prisa tampoco .... ¿no?, ¡mua¡, toma un besito tú para que me esperes ese tiempito pequeño .... mmmmmmmmm.
La cándida Irina se sentó sobre las piernas de Mikel, que el pobre, eso sí que no sé lo esperaba ...... y fue retrocediendo contra la pared de puro susto ..... ante ¡tanto cariño¡, con el retraso que él tenía de esos manjares ..... mmmmmmmmmmm, se quedó un poco con la boca abierta, la verdad, pero la oportuna Irina, aprovechó para darle un buen muerdo que todavía lo dejó como que más patidifuso al pobre ...... puffffffffff¡, y aquello sólo era el principio, ni siquiera había empezado el baile, ¡maaaaaaaaadre¡, ¿cómo le iba a negar a su Irina diez minutines más de nada ....?, imposible ......
- Sí, anda, cena algo .....
- Así me gusta .... gatito ..... ¡miauuuuuu¡ ......¡¡¡¡ Paco, una de calamares y otra de bravas, por favor ...¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Con los ánimos más sosegados, Irina se tomó su cenita mientras Raquel y Nacho se miraban tiernamente y empezaban a meterse mano, total, no se notaba con el establecimiento lleno de gente, un sábado por la noche .....
Ahora tocaba recomponerse el modelito, retocarse el pelo y la barra de labios, claro, que comiendo, esas cositas, como que se borran y ..... luego, en la disco, pues una, no luce nada bien .....
- Dos minutitos y lista ..... ¿ok? .... ¡muaaaaaa¡ ....
- Ésta ...... con los muakis, ¡¡¡¡se cree que todo el tiempo del mundo es suyo ......¡¡¡¡
- ¿Pero qué prisa tienes, hombre ....? -preguntó Nacho que estrenaba la voz en ese momento después de mucho silencio trascendente contemplando el cuerpo de su exuberante Raquelilla ....
- No, si, dos minutos no van a ninguna parte ...... es que ..... ¡cómo son las mujeres ..... se me había olvidado ....¡
- Pues ya va siendo hora de que refresques la memoria, chaval ..... jejejeje¡¡¡
- Si, ya veo, si .....
Y hablando de ver ..... tras la cristalera brillaba la luna, único testigo de la sensación extraña de Mikel, al que le pareció ver una sombra rápida detrás del cristal, pero .... como estaba tan impaciente por bailar ..... ni se percató o no quiso prestar atención ......
¡¡¡¡Y por fin entraron los cuatro a bailar .....¡¡¡¡¡, menos mal que durante el trayecto, con las manos había podido penetrar sus deditos por alguna de aquellas cremalleras misteriosas de aquel vestidito corto que parecía que de pronto se iba a desarmar, pero que no se desarmaba, oye ....... suave piel de melocotón .............. mmmmmmmmmm, se había quedado algo más tranquilito.
- Y ahora ¡a bailar, mi niño .....¡
- Jo, Irina, es que tienes una manera de pedir las cosas ...... déjame un poco que observe, y ya, pues me entono y tal .....
Pero Irina ya había cenado y ahora ya, estaba un poco más en plan sargento .... ¡ups¡
- ¡Ven acá tú pa´ca que vamos a bailarnos esta lambada ......
- ¡Jo¡, Irina, que no me he terminado de relajar .....
- Mmmmmmmmm, ni chicote, si ahora te voy a relajar yo bien relajadito, con mi cuerpo xxx, ¿ok?, muévete, hombre .....
A lo lejos, Mikel casi apreció una sonrisa conocida .... ¿o no?. No estaba seguro, pero bueno, gracias a aquellas “sorpresillas” de cuando en cuando, se le hacía más soportable el carácter de aquella mujer de las cremalleras ...... que la verdad, para aguantarla debía ser uno santo, ¡por lo menos¡ ......
Y de pronto la música dejó de sonar ...... Las luces si brillaban, si giraban y el humo convirtió absolutamente todo en una niebla olorosa, inocua, agradable y silenciosa, pero ...... ¡Ah, si ....¡, su Irina estaba allí ..... y se había despojado del vestidito de las cremalleritas, mostrando toda su belleza interior y su sonrisa más sensual. Allí venía hacia él con sus manos largas y duchas en cuerpos xxx, chupando bien sus deditos para que todo lubrique mejor .... mmmmmmmmmmmmmmm¡. Y va a por tí, a por mí, que también estoy desnudo ..... no puede ser .... ¿cómo me he quitado la ropa ....?, no lo recuerdo ..... Bueno, es igual, sea un sueño o no lo sea, esta vez lo pienso disfrutar ..... siiiiiiii, me sentaré aquí en estas butacas ...... que están desiertas ...... ¿dónde ha ido la gente ....?, sólo está mi Irina, estamos solos ella y yo ..... ha llegado nuestro momento .....¡¡¡ por fin .......¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Ahí viene, ahí llega, sus dulces curvas, su cuerpo amable, gracioso, contoneando sus caderas y con el dedito en la boca, chupando ..... mmmmmmmm .......
- ¿Qué más vas a chupar ..... Irina ...?
- Ahora lo verás ...... ¡cuerrrrrrrrrrpo¡
Toda ella era un verdadero placer para ...... mis cinco sentidos .... Lo iba a comprobar en unos minutos, porque claro, en cuanto yo la vi ..... desnudita ..... con su dedito en la boca y oí lo que me dijo: “ahora te vas a enterarrrrrrrrrr, cuerpoooo”..... pues como que ..... ¡GUAUUUU¡, agudicé mis cinco ... -¿o eran seis ...?- sentidos, tonto no soy -lento de reflejos, puede, pero de tonto ni un pelo-. Fuera un sueño o una realidad, aquello merecía ser disfrutado al máximo.
Lo primero que me delató fueron mis ojos, creo ..... -bueno, no sé si fue lo primero o lo segundo- la verdad es que yo no miraba hacia “abajo”, donde también me pareció que mi miembro viril hacía “de las suyas” .... sino más bien hacia arriba, donde estaba ella, Irina, dirigiéndose hacia mí, con sus caderas contoneantes, aquel cuerpo de diosa, su melena rubia revuelta, dado que se lo acababa de revolver ella misma sujetándoselo sensualmente arriba con sus propias manos .... en un gesto sensual y exclusivo para mí ..., un par de ojos verdes, vivos e inquietantes ....., una boca de azúcar pintada de rosa roja ......., su cuello de cisne, aquellos brazos largos y tan bien formados ...., blancos como la nácar y a juego con el resto del cuerpo, por supuesto, de un rosado nacarado ....., unos pechos duros y voluminosos, aquel vientre plano tatuado y un monte de venus ensortijado en castaño claro .... mmmmmmmmmm, se presentaba toda ante mí, como el anverso de una moneda cuyo reverso me apasionaba descubrir, de modo que la tomé de una de las manos que me ofrecía sonriente, manos de pianista con deditos largos y finos y unas uñas largas pintadas de un rojo pasión excitante ..... y la giré hasta contemplar con calma, poro por poro sus piernas largas con aquel gracioso tobillo como “deshuesado”, sus zapatos de tacón de aguja, que se los había dejado puestos en su desnudez y aquello ..... ¡buffffff¡, excitaba un montonazo ....., un culo precioso, duro y excitante que al “pillarme” tan cerca de la boca por encontrarme yo sentado .... empecé a morder instintivamente, como si de una manzana jugosa se tratara ..... ¡ohhhhhhhhhhh¡, qué dulce, qué tierno, qué sabroso cuuuuuuulo¡¡¡¡
Ante sus gemidos de gusto, empecé a lamérselo también mientras acercaba mis manos, que parecían haberse quedado inmóviles hasta sus nalgas. Le fui acariciando por entre el interior de sus muslos y por ambas piernas mientras hacía que jugaba a alcanzar la “piedra angular” de su cuerpo, pero sin llegar a rozarla ni tan siquiera ni dejar de lamerle los cachetes.
Ella parecía retorcerse de satisfacción allí arriba mientras acariciaba mi pelo y repetía una y otra vez: “más, por favor, más .......”, en un tono caliente que encendía cada partícula de mis instintos -si es que los instintos tienen partículas, que ni lo sabía ni me importaba ¡¡¡¡ un bledooooooo¡¡¡¡¡- Yo solo sabía que allí, frente a mí, se encontraba una mujer de “armas tomar”, abierta a una pasión despertada ¡¡¡por mí¡¡¡¡, una especie de cachalote tímido y callado que apenas sabía cómo corresponder a sus caricias ..... Sus manos parecían radares de ultrasonido, desaletargando una serie de sensaciones un tanto olvidadas dentro de mí y que por fin volvían a manifestarse. Necesitaba un tiempo para reaccionar a tanta belleza, a tanta sensualidad, unos regalos totalmente inesperados que martilleaban en mi cerebro mientras mi pobre miembro pedía a gritos ..... ¡¡¡¡algo¡¡¡¡¡, preso de una excitación límite, dado ..... evidentemente su ...... desuso.
Pero Irina cada vez se acercaba más y más a mí contagiándome todo el calor de su cuerpo y buscó mi pierna para frotar de una vez su coñito en ella, ya que yo sólo era capaz de besarla y lamerla ..... Mis manos se encontraban paralizadas y su grado de excitación ya pedía algo más ..... de modo que ella solita buscó la manera de ir avanzando un pasito más .....
Notar su coño caliente como un fuego que no produce quemaduras pero que es fuego puro al fin y al cabo, también ampliaba mi margen de maniobra. Ahora era capaz de llegar a sus pechos con mis manos y comencé a acariciarlos tiernamente describiendo círculos que encendían cada vez más su quejoso placer ..... Sus pezones estaban duros como dos piedras y su voz se ahogaba cada vez más en una melodía de sugerencias que emborrachaban mis preocupaciones y nublaban todo, absolutamente todo .....Yo ya casi no sabía ni quién era, pero me daba exactamente lo mismo.
La apreté contra mí y nos dejamos caer los dos en el diván de la disco desierta o somnolienta .... -no sé .... - ¿qué más daba?, era mi momento, y tenía que aprovecharlo ....
Allí tumbados, por un instante, su pelo se estrelló contra mi cara .... Olía a menta .... Era la primera vez que detectaba un olor natural en el pelo de una mujer .... de las pocas que había podido tener tan cerca ...... Normalmente huelen a perfume, colonias, químicas que excitarán a quien les excite, pero a mí no. Aquello era diferente, ese aroma natural, aparte de chocante, me encendió, y creo que desde ese momento iba a saber cómo reaccionar .... como de haber recibido el “detonante” que necesitaba .... aunque ..... no hacía falta, Irina colaboraba más bien bastante conmigo. Mi pececillo escurridizo se me giró de una manera acrobática sin apenas darme cuenta y ofreciéndome su “piedra angular” abierta y húmeda como un manjar afrodisíaco, bello, tierno y expectante, se empezó a ocupar de mi pobre miembro que ya salpicaba gotitas dolorosas del jugo varonil. Primero con sus manos ardientes y magistrales, en un sube y baja que mareaba ...... con la una mientras con la otra acariciaba mis testículos duros como dos piedras, lamentablemente olvidados por las féminas que fui encontrando en mis caminos -y la verdad es que ya eran ¡¡¡unos cuantos¡¡¡¡.Después con su boca caliente -toda Irina era un volcán inocuo despierto al placer-. Su lengua abrazaba mi polla con tal grado de ternura que un quejido cariñoso escapó de mi boca que se disponía a besar tal suculento manjar notando como ella también hablaba incongruencias ..... -¿o será que en un momento como ése más bien se tiene tendencia a escuchar ..... poco ....? .... Debe ser eso .... - Yo seguía a lo mío, que en aquel momento era descifrar el enigma que tenía delante ...... Todavía olía a menta ..... ¡era increíble¡, toda Irina parecía una hierba olorosa de menta .... y ...... me pregunté si también sabría a menta .....
Desentrenado y todo recordé cómo se debía hacer aquello y mi lengua hizo el resto .... Aquí -dentro de mi ser- todos los miembros del cuerpo suelen reaccionar bien al instinto primitivo, menos mi cabezota .... supongo ...... a juzgar por los mensajes absurdos que de cuando en cuando recibía: “¿estoy soñando o esto es real ....?, ¿sabré comportarme o ...... la defraudaré ...?”...... y asuntos como esos ..... ¡y a mí qué más me daba¡, Irina no se quejaba para nada. Lo poco que la escuchaba en tan delicados e íntimos momentos me parecía oír más bien palabras como “si”, “sigue así ..... mi vida ...”, “muy bien”, “más” ....... de modo que ...... ¿a qué venían aquellos inoportunos mensajitos?
. Yo no sabía muy bien cómo lo llevaba Irina, pero hice ademán de incorporarme para penetrarla y ella me frenó con una sonrisa y un manotazo. Mmmmmmmmmm, juguetona, además .... pues eso sí que no ..... a jugar no me gana nadie ..... de modo que penetré su clítoris con mis deditos entrando y saliendo suavemente hasta que pude escuchar la frase mágica: “¡Para, por Dios¡, que estoy toda corridita ......”.
Satisfecho y sonriente la zarandeé cariñosamente y en un nuevo giro acrobático capturé de nuevo su coñito pero esta vez con mi polla que necesitaba saber de una vez por todas el calor que allí dentro se escondía. Los dedos me abrasaban, o sea, que ..... iba a alucinar en colores cuando penetrara su cuerpo .....
De rodillas los dos entre los cojines del diván atrapé, su cuerpo por la espalda pegándolo al mío y a poco que se arqueó mi polla se deslizó suavemente entre sus nalgas por el orificio correspondiente mientras ella misma acariciaba sus pezones para que mis manos libres la dirigieran hacia arriba y hacia abajo en un baile .... mmmmmmmmmm de locura que por fin me demostró lo caliente que Irina es, caliente, caliente abrasadora .... diría yo, y, claro, entre tanta sensación acumulada y aquel ....... ardorrrrrrrrrr por fin pude correrme de unnnnnnnn gusto, oyeeeeee¡¡¡¡¡¡
María Silvia Cano. Año 2003.
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