martes, 4 de mayo de 2010

Vaya día de compras



Nos disponíamos a lo que se dice una tarde de compras ... habíamos comido en casa e íbamos hacia el coche para trasladarnos al centro de la ciudad.

Recorrimos mas de veinte tiendas todas ellas de ropa, calzado y complementos, mi chico estaba ya un poco cansado así que paramos para tomar un tentempié en una cafetería que estratégicamente estaba entre tanta tienda. Aquel café y aquellos bocaditos de tortilla nos sentaron estupendamente, así que nos dispusimos a continuar con las compras ... entramos entonces en un gran almacén en busca de perfume en la planta baja y lencería fina en la quinta ...

Fuimos directamente a los perfumes allí probé varios pero opté por uno dulce con un suave olor a fruta y jazmín que me hacía recordar el olor de las calles de Sevilla en una tarde de verano ...

Mi chico había olido mi muñeca mientras su mirada delataba sus ganas de lamer cada centímetro de mi piel ... y yo encantada de dejarme oler de aquella forma ... mientras y ... aunque normalmente utilizábamos las escaleras mecánicas, aquel DÍA y después de aquélla mirada, una fuerza extraña nos hizo caminar hacia los ascensores, llegamos a ellos y cuando las puertas de uno se abrieron, nos apresuramos a meternos en él. Nada mas cerrarse la puerta comenzamos a besarnos como salvajes, mientras nuestras lenguas se entrelazaban cual enredadera salvaje, sus manos no paraban de acariciar mis pechos mientras mis manos apretaban su polla que ya estaba muy dura y dispuesta a penetrar mi coño excitado ... pero de repente el ascensor de detuvo y las puertas se abrieron, tuvimos que contener nuestras ganas de follarnos el uno al otro ... mientras nuestra respiración profunda delataba el grado de lujuria que se escondía en cada poro de nuestra piel ... nuestras manos temblorosas no podían parar de acariciar nuestros cuerpos y mientras el morbo de acariciarnos delante de aquella gente nos excitaba aún más. Llegamos a la planta 5º y allí nos quedamos, salimos entonces a unas escaleras que había contiguas a los ascensores, y allí no pudimos contener nuestras enormes ganas de follar como perros. Él se sentó en un escalón sacando por la bragueta de su pantalón su enorme polla dura ya por el cúmulo de placer contenido ... yo subí mi falda y dejando mi braguita caer al suelo me quedé con el coño al aire, me incliné para poder lamerle antes de que me penetrase, pero al primer lametazo me di cuenta de que si le chupaba en aquel momento, se correría rápido, así que paré y poniéndome encima dejé que me penetrase, dejé que su polla dura diera placer a mi coño húmedo y sediento a la vez de placer, follamos más y mejor que nunca y es que el morbo de ser descubiertos hacía que mientras conteníamos nuestros gemidos lo que hacía que su polla y mi coño gimieran por nosotros y se golpearan con furia a la vez nuestros cuerpos no paraban de moverse ... hasta al fin llegar a sentir lo que sentimos ... una explosión de placer que inundó nuestro cuerpo haciendo así que nos corriéramos los dos ... rápidamente nos vestimos y seguimos con las compras y con las miradas pícaras y liberadas de placer.

Gisele. Año 2003.

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