lunes, 17 de mayo de 2010

No hay preguntas



No hay preguntas, ni tan solo un por qué.

¿Por qué mis ojos no se dan cuenta de que estás?

Siempre esperando, en silencio, a mi lado.

Si no cambio de actitud, te perderé, y creo que es tan fácil tenerte, tan sencillo el saber que estas cerca, que no sé valorarlo.

Tengo que reaccionar, hacer ver que sé que estás.

Demostrarte que estás en mí, que te siento, que admiro tu silencio.

Te llamo por teléfono y con una excusa te cito en la playa.

Hoy será un día diferente.

Me siento nerviosa, es como una primera cita, mi corazón salta, lo siento latir en mi pecho.

Veo como te acercas, como siempre en silencio, tranquilo, paciente, arreglado.

Me saludas y besas mi mejilla, te agarro la mano y hasta mí llega tu aroma, el olor tan tuyo tu colonia.

Es parte de mí, está siempre en mi mente y hasta ahora no me he dado cuenta.

Cuanto te necesito.

Son muchos años de amistad, respeto y silencio.

Te invito a sentarte, lo aceptas.

Mi mano no suelta la tuya, y espero unos minutos para decirte:

- Hay algo que tengo que decir, quiero que me escuches tranquilamente.

- No te preocupes Lidia, estoy aquí.

Cuantas veces había escuchado esas palabras, siempre cerca, siempre a mi lado.

Antes de hablar, me inclino hacia tí besándote en los labios, no reaccionas, me miras perplejo.

Mis manos te acarician el cuello.

Mis ojos en los tuyos.

Y decido que no es el mejor lugar, por lo que te pido que me acompañes a casa.

Por el camino, noto como mi excitación crece.

Tú no entiendes.

Entramos en casa, te pido que te sientes relajado, mi boca se acerca a la tuya, mis manos recorren tu cuerpo, me siento excitada y puedo ver como crece tu calor.

Me desnudo para tí, ante tu mirada anonadada. Mostrando aquello que siempre pides en silencio.

Después mis manos te desnudan a tí, pausadamente, sin prisas, ardientes.

Puedo sentir tu pene erecto, eso me gusta y le dedico unas caricias.

Succiono su líquido y te ofrezco mis pechos.

Estás sudando, mientras los acaricias, con miedo, pero disfrutas ............

Mientras yo continuo con mi tarea en tu sexo.

Me gusta chuparte, y sentir que mi boca esta llena de él, tu colonia me excita.

Tus manos me acarician.

Las mías se deleitan con tus glúteos.

Hoy te haré el amor, abriré mi sexo para que tú lo sientas, para que nuestros flujos se mezclen, ardientes, húmedos.

Me siento sobre tu cuerpo sudoroso, tu respiración es agitada, tus manos sacian mi sed de caricias, tus labios succionan mis pechos.

Me siento ardiente ................

Ayudo a tu pene a entrar por mi sexo, está muy resbaladizo por la excitación.

Y una vez lo noto todo en mí, cabalgo como una loca, saltando.

Te pido que tus manos cojan mi culo y lo aprieten, Ummmmmmmmmmmm.

Me encanta.

Siento como estás dentro de mí, todo tu ser, tu pene, me arde en mi interior, no puedo parar.

Llegamos al orgasmo, cabalgando, y espero unos minutos para desmontar.

Me coloco a tu lado.

Te miro, y me inclino para acabar de comer lo que me pertenece.

Toda tu esencia, blanca, es mía, me gusta el sabor, y el tacto de tu pene en mi lengua.

Me miras, sin hablar, como siempre.

Mientras mis labios recorren cada parte de tu sexo, saciado.

Me encanta .....................

Y como siempre, no hay preguntas.

Deseo. Año 2003.

No hay comentarios:

Entradas más populares del blog