Uf, estoy cansada, creo que tomaré un poco de leche bien caliente con miel, me introduciré en mi cama, con unas 3 ó 4 mantas, e intentaré descansar.
Sudaré para ver si esta dichosa fiebre quiere salir de mi cuerpo.
Siento que me duele hasta el alma.
No ……………………………… esta noche no.
¡Malditos pisos!
Espero que esta noche sólo sea para dormir, no sé si podré aguantar el ruido de mis vecinos cuando hacen el amor.
Se nota que estan recién casados.
NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO.
Ya están liados.
Ese sonido que cada noche escucho y me excita, hoy no, puedo oír perfectamente, los gemidos, el ruido de la cama al chocar contra la pared.
Ummmmmmmmmmmmm ……………………………….
No, no estoy en condiciones.
Me cubro la cabeza con mis miles de mantas intentando apagar el sonido.
No hay resultado.
Puedo sentir el jadeo latente, los chirridos del somier, y yo aquí con 39º de temperatura.
Noto como mi sudoración cambia, me siento excitada.
Puedo descifrar como mi vecino le dice a ella que se abra para él.
Mi mente me traiciona, e imagino como la penetra, mientras ella le pide que la chupe.
Yo quiero ser ella.
Pero estoy aquí.
Aceleran el ritmo de los saltos.
Imagino cada escena, imagino el pene grande, entrando y saliendo del sexo de ella.
Me siento excitada.
Necesito saciar mi calor, necesito tener un orgasmo.
Sin darme cuenta, mi mano está jugueteando con mis pezones.
Ummmmmmmmmmmmmmmmmmmm. Me gusta, y me excita más escucharlos a ellos, sus gritos su sonido, sus saltos.
No retiro mi mano, hago que descienda por mi cuerpo, mientras mi mente imagina que me acaricia un hombre.
Me gusta …………………………..
Puedo escuchar como él le grita:
Más, siiiiiiiiiii, si así chupala más.
Ummmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm.
Estoy a mil.
Mi mano ahora se desliza entre mis piernas, y me masajeo los límites de mi sexo.
Cada vez mi cuerpo está más caliente.
Estoy sudando, he de retirar las mantas que están sobre mí.
Sé que ahora el está en el sexo de ella, por que sólo se oyen sus gemidos.
Quiero que me lo chupen a mí.
Por eso mis dedos buscan la humedad de mi sexo por los labios de éste, sin penetrarme.
No aún no, entraran en mi sexo cuando él la penetre a ella.
Cambian de posición, el sonido es claro.
Ummmmmmmmmmmmmmmmmm, se succionan el uno al otro.
Me siento deseosa por qué me penetren.
Imagino las lenguas, calientes, mojadas, relamiendo el manjar de los sexos.
Y humedezco uno de mis dedos para sentir la sensación más parecida al tacto de una lengua en mi clítoris.
Éste se pone duro ante mi dedo, con mis caricias.
Ahora él la está penetrando, ella le dice:
Sí, …… ummmmmm ………. Así, te noto, está enorme.
Mi dedo entra en mi sexo, al ritmo que ellos me marcan, imagino que es su polla la que lo hace.
Con él en mi interior busco en cada rincón de mi sexo el placer.
Lo encuentro, siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
Un cúmulo de sensaciones , escapan un grito de mi garganta, sudo.
Mi cuerpo está empapado.
Mi interior estalla en placer.
Mi dedo nota la humedad de mi sexo.
Y llego a mi orgasmo.
Sudorosa, cansada, pero complacida.
Me doy una ligera ducha, y asombrada compruebo que mi temperatura ha descendido hasta 37º.
Ummmmmmmmmm, creo que el mejor remedio para la gripe, es el sexo, con o sin pareja.
Mañana, cuando mis vecinos inicien su ritual, yo estaré aquí para hacerles compañía.
Deseo. Año 2003.
Sudaré para ver si esta dichosa fiebre quiere salir de mi cuerpo.
Siento que me duele hasta el alma.
No ……………………………… esta noche no.
¡Malditos pisos!
Espero que esta noche sólo sea para dormir, no sé si podré aguantar el ruido de mis vecinos cuando hacen el amor.
Se nota que estan recién casados.
NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO.
Ya están liados.
Ese sonido que cada noche escucho y me excita, hoy no, puedo oír perfectamente, los gemidos, el ruido de la cama al chocar contra la pared.
Ummmmmmmmmmmmm ……………………………….
No, no estoy en condiciones.
Me cubro la cabeza con mis miles de mantas intentando apagar el sonido.
No hay resultado.
Puedo sentir el jadeo latente, los chirridos del somier, y yo aquí con 39º de temperatura.
Noto como mi sudoración cambia, me siento excitada.
Puedo descifrar como mi vecino le dice a ella que se abra para él.
Mi mente me traiciona, e imagino como la penetra, mientras ella le pide que la chupe.
Yo quiero ser ella.
Pero estoy aquí.
Aceleran el ritmo de los saltos.
Imagino cada escena, imagino el pene grande, entrando y saliendo del sexo de ella.
Me siento excitada.
Necesito saciar mi calor, necesito tener un orgasmo.
Sin darme cuenta, mi mano está jugueteando con mis pezones.
Ummmmmmmmmmmmmmmmmmmm. Me gusta, y me excita más escucharlos a ellos, sus gritos su sonido, sus saltos.
No retiro mi mano, hago que descienda por mi cuerpo, mientras mi mente imagina que me acaricia un hombre.
Me gusta …………………………..
Puedo escuchar como él le grita:
Más, siiiiiiiiiii, si así chupala más.
Ummmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm.
Estoy a mil.
Mi mano ahora se desliza entre mis piernas, y me masajeo los límites de mi sexo.
Cada vez mi cuerpo está más caliente.
Estoy sudando, he de retirar las mantas que están sobre mí.
Sé que ahora el está en el sexo de ella, por que sólo se oyen sus gemidos.
Quiero que me lo chupen a mí.
Por eso mis dedos buscan la humedad de mi sexo por los labios de éste, sin penetrarme.
No aún no, entraran en mi sexo cuando él la penetre a ella.
Cambian de posición, el sonido es claro.
Ummmmmmmmmmmmmmmmmm, se succionan el uno al otro.
Me siento deseosa por qué me penetren.
Imagino las lenguas, calientes, mojadas, relamiendo el manjar de los sexos.
Y humedezco uno de mis dedos para sentir la sensación más parecida al tacto de una lengua en mi clítoris.
Éste se pone duro ante mi dedo, con mis caricias.
Ahora él la está penetrando, ella le dice:
Sí, …… ummmmmm ………. Así, te noto, está enorme.
Mi dedo entra en mi sexo, al ritmo que ellos me marcan, imagino que es su polla la que lo hace.
Con él en mi interior busco en cada rincón de mi sexo el placer.
Lo encuentro, siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
Un cúmulo de sensaciones , escapan un grito de mi garganta, sudo.
Mi cuerpo está empapado.
Mi interior estalla en placer.
Mi dedo nota la humedad de mi sexo.
Y llego a mi orgasmo.
Sudorosa, cansada, pero complacida.
Me doy una ligera ducha, y asombrada compruebo que mi temperatura ha descendido hasta 37º.
Ummmmmmmmmm, creo que el mejor remedio para la gripe, es el sexo, con o sin pareja.
Mañana, cuando mis vecinos inicien su ritual, yo estaré aquí para hacerles compañía.
Deseo. Año 2003.
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