martes, 4 de mayo de 2010

Camareroooooooooo



Aquella noche habíamos bebido demasiado y la verdad es que estábamos ya bastante borrachas ... no parábamos de bailar a son de la música house de aquel local tan puntero de Madrid. La gente se agolpaba al pasar para ver como bailábamos Cristina, Lucía y yo. Las tres nos reíamos y sin parar de bailar no dejábamos de beber ... los chicos, no se si por ver cómo bailábamos o por que ponían en marcha su imaginación, y se imaginaban a las tres bailando igual de bien en la cama ... no paraban de mirarnos.

Lucía encontró a su novio así que para ella terminó la noche, se fueron, imagino a terminar la noche con un polvo ... así que nos quedamos allí Cristina y yo, seguíamos bailando aunque la verdad es que ya estábamos bastante cansadas. De repente fui a la barra para pedir la última copa, llevaba allí toda la noche y ni me había fijado en el pedazo de camarero que teníamos en la barra. Cuando me vio vino enseguida a atenderme, pedí las copas y con un gesto de negación, no dejó que le pagase. Volví con Cristina que ya no estaba sola, junto a ella había dos chicos que no paraban de abrazarla y se bailar con ella ... le di la copa, se la bebió de un sólo trago ... y sonriéndome agarró a los dos chicos de la manos y corrieron hacia los servicios ...

Y allí estaba yo con más de una copa de más, sola y con un pensamiento en mi cabeza ... conocer al camarero, así que me acerqué a la barra y sin decir nada comencé a mirarle. Mientras el seguía sirviendo, me empecé a excitar con cada moviendo que aquel apuesto chico hacía dentro de aquella barra ...

Me miró y con un dedo me invitó a acompañarle a buscar algo al almacen ... no sé lo que tenía que buscar él, pero yo desde luego iba en busca de placer. Bajamos por unas escaleras estrechas y mientras él sujetaba mi mano ayudándome así a no caerme.

Estaba oscuro y aunque la verdad no nos hacía falta nada de luz, él encendió una pequeña luz ... estábamos en un almacen donde las cajas de botellas se almacenaban sin dejar casi sitio para pasar, así que tuvimos que follar de pie. Se bajó los pantalones y sin mediar palabra me agarró del pelo y me invitó a chuparle la polla que ya la tenía más que dura ... mi boca estaba fría y medio dormida por el alcohol ingerido lo que hacía que mi mamada fuese más placentera para él claro ... mientras mi lengua se perdía por su polla mis manos acariciaban sus genitales ... empecé a masturbarle con la mano mientras mi lengua lamía la punta de su polla, lo que hacía que él no parara de gemir ... él estaba ya muy excitado así que optó por tomarme en brazos y sin quitarme del todo la ropa comenzó a penetrarme, sacó mis pechos del minúsculo vestido que llevaba, para así mientras penetraba mi coño húmedo, salivaba mis pezones lo que hacía que con cada penetración y con cada lametazo que él propinaba en mis pezones ... una ola de placer recorriera todo mi cuerpo ... me folló como nunca antes nadie me había follado y aunque fue rápido imagino por la chupada que previamente yo le había hecho, me corrí dejando así que mi flujo impregnara su polla y facilitase que la penetración fuese más fluida y resbaladiza y con pocos segundos de diferencia él también se corriese haciendo así que notase un pequeño escozor en mi coño palpitante de placer ... recogí mis cosas, me apresuré a subir en busca de Cristina, imagino que estaría pasándoselo bien con aquellos dos, porque no la volví a ver así que me fui a casa donde me esperaba mi novio ...

Gisele. Año 2003.

No hay comentarios:

Entradas más populares del blog