martes, 18 de mayo de 2010

Buscando mi serenidad



Necesito encontrar la serenidad.

La paz interior, que sólo me das tú.

La sensación de que todo está bien, y que sólo encuentro entre tus brazos.

La obsesión de tenerte, a cada momento y sentir tu cuerpo.

Apagar el fuego que arde en mi interior.

Sentir, tus manos recorrer mi piel, tus labios en mi cuello ...........

Tú presencia a mi lado.

Tu sexo pidiéndome sexo ...... Ummmmmm

Sentir como tiemblas con mis caricias.

Mordisquearte ....... los dedos de los pies.

Despertar en la misma cama, mojada por la sudor y aún oliendo a sexo.

Me gusta, cuando me miras y te inclinas ante mí, para demostrarme que eres perfecta chupando mi miembro.

Me excitas, cuando te acaricias el cuello y me lo ofreces.

Me gusta verte sólo con el tanga, mostrándome tus pechos, redondos, de color claro, duros, perfectos, del tamaño de mi mano.

Agarrarlos y estrujarlos con cariño, con ese gesto demuestro que eres mía, que me gustas, que me excitas.

Ves como mi voz sale reseca y te diriges a traer un vaso de agua.

Los movimientos de tu trasero me vuelven loco, mis ojos caminan con él.

Mis manos se acercan para tocarte, deseo sentir que eres tú.

Está bien, no es un sueño.

Regresas, con el vaso en las manos, me lo ofreces y al ir a cogerlo, te lo derramas por tu cuerpo ............

Las gotas del agua resbalan por tu piel.

Me siento a mil, mientras con la mirada me invitas a saciar mi sed, de tu cuerpo.

Te abrazo, y hago de tus pezones parte de mi boca, que los lame y chupa como un bebe.

Quiero tenerlos, sentir como endurecen con mi lengua ...........

Mi pene crece.

Te gusta ........

Mis manos bajan por tu cintura, estrecha .............

Deseo tenerte.

Tu lengua está en mi oreja, tu respiración en mi oído.

Me excita notarte ...... lo sabes ....... por eso no cesas de respirar para mí.

Una mano se desliza por tu espalda, aprieto con fuerza tu culo contra mi cuerpo, mostrándote la dureza de mi deseo.

Gimes ............. Y tu respiración se acelera.

Mi corazón, multiplica mis latidos.

Los dedos deseosos por sentir tu humedad, penetran por tu deslizante sexo.

Se introducen en él, sin pedir permiso.

Te gusta y te reclinas, mi otra mano está agarrando uno de tus glúteos.

Escucho tu estado, lo siento, y el verte así me excita más.

Tus manos ....... bajan hasta mi miembro que las espera.

Lo masajean, Ummmmmmmm.

Me gusta.

Tu saliva humedece una de ellas, y la pasas por mi glande que espera esa humedad para hacerse aún más fuerte.

Paseas con la saliva una y otra vez, hasta que es tu boca, la que moja más mi miembro.

Entra y sale de ella.

He de detenerte.

Te suplico que pares.

Me acercas al borde de la cama ....... y levantas una de tus piernas hasta que tu sexo queda descubierto.

Me quemas.

Te deseo, deseo entrar en tí y estallar .......

Una de tus piernas en el suelo, la otra apoyada en la cama, tu sexo abierto, e introduces mi pene por tu raja.

No puedo aguantar la excitación.

Por lo que te pido que te acaricies el clítoris.

Lo haces, y no tardas en dar señales de estar apunto, te espero controlando mis movimientos.

Me avisas con un grito apagado, y dejamos que nuestros cuerpos se fundan en uno, el calor es inmenso, el sudor, incesante.

Te siento tan mía.

Mi mente me dice que acaba de encontrar la serenidad.

Deseo. Año 2003.

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